Si estás leyendo esto, probablemente también sobreviviste a alguien.
Tal vez todavía recuerdas su nombre cuando una canción aparece de repente. Tal vez aún buscas respuestas que nunca llegaron. O quizá te convenciste de que ya pasó, hasta que una noche cualquiera descubriste que algunas heridas siguen respirando debajo de la piel.
Durante mucho tiempo creí que el amor consistía en quedarse. En luchar. En entregar cada parte de uno mismo hasta que la otra persona entendiera cuánto significaba. Estaba equivocado.
Este libro no es una historia de amor.
Es la historia de lo que ocurre cuando amas a alguien que nunca estuvo dispuesto a amarte de la misma manera.
Aquí encontrarás noches sin dormir, llamadas que jamás llegaron, ciudades que dejaron de sentirse como hogar y una versión de mí que se rompió intentando salvar algo que estaba destinado a terminar. Encontrarás rabia, nostalgia, arrepentimiento y todas esas preguntas que uno se hace cuando el corazón todavía no entiende lo que la mente ya sabe.
No escribí estas páginas para señalar culpables.
Las escribí porque necesitaba sobrevivir.
Porque algunas heridas no desaparecen cuando termina la historia. Permanecen ahí, convirtiéndose en fantasmas que regresan cuando menos lo esperas.
Y si alguna vez has amado hasta perderte a ti mismo, probablemente entenderás cada palabra.
Bienvenido.