Antes de que abras este libro, quiero que sepas algo: lo que estás a punto de leer no es solo mi historia. Es un reflejo de la vida misma, de los lazos que nos construyen y nos rompen, de los amores y amistades que nos levantan... y de los que nos lastiman.
Aquí encontrarás recuerdos de mi familia, sí, pero también de los amigos que se fueron, de los amores que dolieron y de las pérdidas que dejaron cicatrices. Porque el dolor no siempre viene de quien nos da la vida; a veces viene de quienes elegimos confiar, de quienes creemos cercanos y nos fallan cuando más los necesitamos.
Escribir estas páginas fue un acto de valentía y de supervivencia. Cada palabra es un pedazo de mi corazón, cada recuerdo, una herida que ahora muestro con honestidad. No lo comparto para que sientas lástima; lo comparto para que sepas que no estás solo si alguna vez has sufrido, si alguna vez has amado y te han roto, si alguna vez has perdido y sentido miedo.
Te invito a caminar conmigo por este sendero de emociones: a sentir tristeza y rabia, sí, pero también a descubrir la esperanza que se esconde incluso en las sombras. Entre estas páginas, tal vez encuentres un reflejo de tu propia vida, un recordatorio de que sobrevivir es posible y que nuestras historias, por dolorosas que sean, también pueden enseñarnos a vivir.
Bienvenido a mi historia. Bienvenido a un viaje íntimo que, de algún modo, también puede ser el tuyo.