El Odioso Hermano De La Novia

Capitulo 16: "No Hay Nada Entre Nosotros"

Después de volver de correr, llego a la casa de los Harris y me encierro en la habitación de invitados. Me tomo una ducha y me visto con algo veraniego, liviano, ya que hace mucho calor, y bajo a la cocina para encontrarme con Emily, quien se acerca a abrazarme con mucha ternura, sorprendiéndome. Mi amiga siempre es cariñosa, pero algo raro está pasando; seguro tiene que ver Daniel.

—Hola, mi querida Sarah, qué bueno verte tan temprano. Debemos aprovechar el día, no puedo creer que esta noche es la cena de ensayo —exclama Emi tan contenta que no puede disimularlo—, pero hay algo que tú y yo debemos hablar.

—¿Es algo referido a la boda? ¿No te gustaron las invitaciones? —pregunto preocupada.

—Para nada, Sarah, todo lo contrario, mi boda será un éxito. Te aseguro que, con los contactos que tiene Lucas, tu profesión dará un giro de 180 grados —está tan entusiasmada que no creo que sea solamente por la boda; nunca la vi así, tan contenta.

—¿Tú lo crees? Sería fabuloso, recuerda que renuncié a mi trabajo —digo divertida—, pero… ¿qué es lo que quieres hablar conmigo?

—Me encontré a Daniel en el desayuno y me contó lo que pasó entre ustedes… —confiesa Emi, y siento que me quema la cara; seguro me he puesto muy colorada de vergüenza.

—¿Qué te contó? —pregunto nerviosa, sin poder disimularlo.

—¿Qué pasó entre ustedes para que estés tan avergonzada? —exclama muy divertida.

—No te burles de mí, Emi…

—Es que es muy extraño que te avergüences así. No me contó nada comprometedor, pero tú te has delatado y no te dejaré en paz hasta que no me digas qué sucedió entre ustedes.

—Deja de reírte, no pasó nada entre nosotros, solo… aceptó fingir ser mi pareja frente a Roger —debo callarme lo sucedido entre nosotros, aunque Emily es tan intuitiva que se pondrá insoportable si no se lo confieso.

—Por tu reacción pasó algo más, no me lo ocultes, eres mi mejor amiga, confía en mí —añade emocionada. Solo ella se pondría contenta de que pasara algo entre nosotros.

—Está bien, está bien —acepto resignada—. Si no te lo digo te pondrás insoportable, pero prométeme que no se lo dirás a nadie, mucho menos a él.

—Lo prometo —afirma; incluso está más contenta por Daniel y por mí que por su propia boda.

—Daniel y yo… nos besamos —digo llevándome las manos a la cabeza. Estoy segura de que la sorprendí, y mucho.

—¿Qué? No lo puedo creer —exclama, con una sonrisa en los labios. Nunca se lo hubiese imaginado, aunque siempre quiso una relación entre nosotros; siempre la vio muy lejana, al parecer, no tanto como pensaba.

—¿Cómo es que no lo puedes creer? ¿Qué te contó exactamente? —pregunto confundida, dándome cuenta de que acabo de delatarme sola.

—Me contó que había aceptado ser tu pareja y que hoy temprano te descubrió llorando frente a tu antigua casa, pero nunca mencionó un beso entre ambos. Aunque no lo creas, Daniel es un caballero, jamás contaría intimidades de otra persona —dice tomándome de las manos para tranquilizarme. Estoy temblando—. No voy a preguntar pormenores, solo quiero saber si estás bien, ya sea por el beso o por haber regresado al pasado.

—Debo reconocer que me afectó más de lo que me imaginaba; a pesar de que los años de terapia me han ayudado, no pude evitar recordar ese momento tan trágico —Emi se acerca y me abraza con todo su amor.

—Siempre fuiste muy valiente, te enfrentaste a tu padre, eres una guerrera de la vida.

—Pero no pude salvar a mi madre —confieso con tristeza en la voz, algo que siempre llevaré conmigo.

—No fue tu culpa, era demasiado para ti.

—Lo sé, los años de terapia me ayudaron a asimilarlo; aun así, me gustaría tenerla conmigo.

—Estoy segura de que tu madre está muy orgullosa de ver en lo que te has convertido y de lo valiente que has sido para superar semejante atrocidad. Pero dejemos de hablar de cosas tristes, tienes que ayudarme a escoger el outfit que usaré esta noche en la cena de ensayo. Conoceré a los padres de Lucas, debo dar una buena impresión —dice con una sonrisa, tratando de que también sonría, como siempre lo ha hecho. Emily es realmente un regalo en mi vida.

—Te aseguro que darás la mejor impresión de todas, porque eres bella y una persona increíble; te amarán, como todos lo hacemos.

—Basta, Sarah, o harás que llore por décima vez desde que me he levantado.

—Siempre has sido sensible, pero creo que jamás te he visto llorar tanto. ¿Estás muy emocionada por la boda o me estás ocultando algo? —pregunto mirándola a los ojos.

—Ay, Sarah… es que tú y yo nos conocemos tanto que no puedo ocultártelo, Daniel también se dio cuenta.

—No me digas que… —exclamo emocionada.

—Estoy embarazada —dice finalmente con lágrimas en los ojos—. Solo lo sabíamos Lucas y yo, porque estoy de pocas semanas; ahora lo saben ustedes.

—No sabes cómo me has alegrado el día, Emi. Un hijo es una bendición y no sabes lo feliz que me pone por ti —realmente estoy feliz por ella. Se merece este momento tan especial.

—Hazte a la idea de que Daniel y tú serán los padrinos —confiesa con una sonrisa en los labios.

—No esperaba menos de ti —añado, devolviéndole la sonrisa.

—Quiero suponer que para esa fecha, Daniel y tú habrán dejado de ser dos tontos y ya serán una pareja.

—Porque nos hayamos dado un beso no significa que nos amemos o terminemos juntos; solo fue un impulso, algo inconcluso entre ambos.

—Estoy segura de que algo muy fuerte pasó entre ustedes y de que esos sentimientos aún siguen ahí, aunque los dos quieran negarlo. Puedo ver que Daniel se preocupa mucho por ti, sin importarle que Alexa esté aquí.

—Me dijo que se iría de viaje a Estados Unidos… le salió un desfile de último momento.

—Sí, acaba de llevarla hasta el aeropuerto, pero creo que las cosas entre ellos no están bien; hasta ella se da cuenta de que hay algo entre ustedes.

—No hay nada entre nosotros, entiéndelo.




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