El Odioso Hermano De La Novia

Capitulo 26: "Positivo"

Finalmente, después de varias horas de trabajo arduo, terminamos con los últimos detalles de la organización. Solo faltan unas pocas horas para la boda y en la casa se respira un aire festivo y de mucho amor.

Como nunca en la vida, decido tomarme las cosas con calma y confiar en Daniel, dejar todo en sus manos, para subir a descansar un rato a la habitación. Allí lleno la bañera con agua y sales marinas, pongo música de relajación de fondo y cierro los ojos para intentar encontrar un poco de paz. Sin embargo, mi teléfono comienza a sonar por la llegada de un mensaje de WhatsApp.

—Sarah, tú y yo debemos hablar —ruega el idiota de Roger—. No sabía que Anya vendría a la boda, ni siquiera que esa chica era su amiga, Sarah... No quiero perderte.

—Ya me perdiste, Roger —contesto, sin sentimientos, tan fría que no me reconozco. Quién diría que un mes atrás estaba llorando por ese cucaracho y ahora es él el que se arrastra para recuperarme.

En ese momento parece estar desesperado, porque deja de escribir y me hace una llamada.
Lamentablemente debo contestar; de lo contrario no me dejará descansar.

—Sarah, sé que he hecho las cosas mal, pero si me das otra oportunidad... —hace un silencio espantoso—. No puedes tirar por la borda cinco años —añade decepcionado al no recibir respuesta de mi parte.

—Acéptalo, Roger, ya no te amo. Daniel y yo estamos juntos —estoy tan feliz que aún me cuesta creerlo.

—No mientas... Sé muy bien que todo es una farsa. Alexa es su novia y, según ella, pronto van a casarse.

—Lamento decirte que estás equivocado. Alexa era la novia de Daniel; hoy mismo terminará con ella. Él y yo nos amamos, no seguiremos escondiendo nuestros sentimientos.

—Sarah, realmente no sé qué ha pasado contigo, no eras así... —jamás lo escuché tan decepcionado. Lo mejor es que lo vaya aceptando de una vez y me deje en paz disfrutar de mi gente.

—Pasaste tú por mi vida, Roger, me destruiste —confieso con una firmeza pocas veces vista en mí—. Estoy intentando volver a encontrar a la vieja Sarah, por eso necesito que desaparezcas.

—Sarah, yo... lo lamento.
Por alguna extraña razón, siento que su disculpa es sincera... pero ya no importa, no la necesito.

—Sé que he cometido muchos errores en esta relación, pero nunca imaginé que me lastimarías de esta manera. Ibas a convertirme en tu amante para casarte con Anya. No tiene vuelta atrás, Roger. Lo nuestro terminó y para siempre —exclamo con tanta seguridad y paz que realmente no puedo creerlo.

Ya no hay dolor.

He superado a Roger Morgan por completo.

Ahora solo tengo que seguir hacia adelante, abrirle mi corazón a Daniel y ser feliz con él, sin importar lo que digan los demás.

—Escúchame bien, Roger, si alguna vez realmente me has amado y queda algo de dignidad en ti, te pido por favor que te largues de la boda y me dejes disfrutar con mi gente.

No hay respuesta del otro lado, simplemente el sonido característico de que han terminado la llamada. Sin duda, mis palabras fueron demasiado para él... Sé que fui muy dura, pero debía hacerlo.

No puedo creer que solo falten unas horas para la boda. Emi debe estar al borde de un colapso nervioso. Así que, sin pensarlo demasiado, salgo de la habitación, dispuesta a ayudarla en lo que haga falta.

POV Daniel

Ha llegado la hora.

Hace meses que me enteré de la infidelidad de Alexa. Aunque al principio, enamorado como un loco, intenté dejarlo pasar, ahora me doy cuenta de que es imposible. No solamente porque al reencontrarme con Sarah descubrí que aún sigo perdidamente enamorado de ella, sino que también descubrí que hace mucho dejé de amar a Alexa. Solo me aferraba a lo físico para no aceptar que el amor ya no estaba.

Realmente fui un idiota todo este tiempo. Desde el principio debería haberla enfrentado con la verdad, pero sin pruebas en mano ella hubiese sido capaz de seguir mintiéndome en la cara. Ahora ya no puede...

Sin pensarlo demasiado, golpeo la puerta de su habitación. Abre Anya, la novia de Roger, quien, con una sonrisa un tanto provocadora, se hace a un lado para dejarme pasar.

Debo reconocer que es una mujer muy bonita, pero jamás podría igualar la belleza de Sarah, no solo por su imagen, sino también por su corazón.

—Hola, Daniel. Alexa está en el cuarto de baño, puedes esperarla si quieres. Tiene una gran sorpresa para darte.
¿Una sorpresa? ¿Para mí? Me pregunto confundido.

—Claro que sí. Pero me gustaría hablar a solas con ella, si no te molesta.

Necesito que salga de aquí. Por alguna extraña razón no me cae bien... quizá por todo el daño que le ha hecho a Sarah.

—Por supuesto. Seguro que una vez que salga de allí tendrán un enorme motivo para festejar —exclama guiñándome el ojo.

—¿Un motivo para festejar? ¿De qué hablas? —pregunto confundido.

—Tranquilo, en unos minutos lo sabrás.

Sin decir más, abre la puerta y se retira de la habitación, dejándome bastante confundido.

Comienzo a dar vueltas por el lugar, nervioso, esperando que Alexa salga del baño. Sé que la víctima de todo esto soy yo, pero duele, maldita sea, duele, porque realmente la quise y nunca imaginé que podría hacerme algo así... Engañarme con el magnate multimillonario francés Jean Luc Montagne, uno de los grandes empresarios de la moda europea. Y yo fui el iluso que creyó que Alexa se iba de viaje de negocios con sus compañeras de la agencia para modelar con la ropa de este señor...

Todo era mentira...

Ella aprovechaba para engañarme y clavarme el puñal por la espalda.

De repente, la puerta del baño se abre rápidamente, sacándome de mis pensamientos. Alexa sale de allí, envuelta en una bata de seda, emocionada hasta las lágrimas.

Al verme de pie en su habitación, corre hacia donde estoy y me abraza con tanto sentimiento que me desconcierta.

—Dani, no sabes lo feliz que me hace verte aquí —ríe entre lágrimas.




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