El Pecado De Tus Labios

CAPÍTULO 18: El sobre interceptado

Sebastian, furioso al comprobar que Alexander no tenía intención alguna de ceder a sus exigencias sobre Meridian Logistics, decidió cumplir su amenaza sin más demora. El domingo por la mañana, mucho antes de que Alexander tuviera la oportunidad de adelantarse con la conversación que había estado planeando, un mensajero privado, contratado específicamente para garantizar la entrega discreta y directa, llegó a la casa de Richard con un sobre sellado que llevaba, en la esquina superior, las iniciales "S.B." como única identificación de su remitente.

Niaree, que había pasado la noche en casa de su padre continuando con la costumbre de acompañarlo los fines de semana desde el accidente, fue quien recibió el sobre en la puerta, todavía en pijama, con el cabello recogido descuidadamente mientras se disponía a preparar el desayuno.

-¿Es para mi padre? -preguntó al mensajero, notando la ausencia de cualquier remitente completo, solo esas dos iniciales que no significaban nada para ella en ese momento.

-Instrucciones específicas de entregarlo directamente a Richard Wagner -dijo el mensajero, con la neutralidad profesional de quien no conoce el contenido de lo que transporta-. Pero dado que usted vive aquí, supongo que puede recibirlo en su nombre.

Niaree firmó el recibo y cerró la puerta, observando el sobre con una curiosidad que no tardó en transformarse en una alarma creciente cuando, al girarlo, notó nuevamente esas iniciales: S.B. Sebastian Blackwood.

El corazón le dio un vuelco devastador. Sabía, con una certeza instintiva que no necesitaba confirmación adicional, exactamente qué podía contener ese sobre. Miró hacia la escalera, escuchando el sonido de la ducha de su padre todavía corriendo en el piso superior, y con manos temblorosas, decidió, en una fracción de segundo cargada de pánico, abrir el sobre ella misma antes de que llegara a las manos de Richard.

Rasgó el papel con una torpeza nerviosa, y su respiración se detuvo por completo al ver el contenido: media docena de fotografías, tomadas con un teleobjetivo desde una distancia considerable, que capturaban con una claridad devastadora un momento íntimo entre ella y Alexander en el jardín de la propiedad de las afueras, semanas atrás. Un beso que no dejaba ningún espacio para la ambigüedad, para ninguna explicación familiar que pudiera justificar convincentemente lo que las imágenes mostraban con crudeza innegable.

Junto a las fotografías, una nota escrita a mano, con la caligrafía elegante y calculada de Sebastian: *"Espero que disfrutes conociendo la verdad sobre tu hija y tu mejor amigo, Richard. A veces, la lealtad más genuina viene de quienes menos esperas."*

Niaree sintió que las piernas le temblaban, el pánico apoderándose de cada fibra de su cuerpo ante la inminencia devastadora de que su padre descubriera la verdad de esa manera: no de la voz cuidadosamente preparada de las personas que lo amaban, sino a través de la crueldad calculada de un extraño, con fotografías robadas que despojaban a su relación con Alexander de cualquier contexto, de cualquier ternura, reduciéndola a una imagen fría y descontextualizada capturada por un fotógrafo contratado con fines maliciosos.

Escuchó los pasos de su padre bajando por la escalera, y con una rapidez desesperada, guardó las fotografías y la nota nuevamente en el sobre, buscando frenéticamente algún lugar donde esconderlo antes de que Richard entrara a la cocina.

-Buenos días, cariño -dijo Richard, apareciendo en el umbral de la cocina, todavía secándose el cabello con una toalla, con una normalidad completamente ajena a la crisis que Niaree sostenía, literalmente, entre sus manos temblorosas-. ¿Llegó algo por correo? Escuché el timbre.

-Solo... publicidad -mintió Niaree, con una voz que apenas lograba sonar convincente, ocultando el sobre detrás de su espalda con un gesto que esperaba resultara natural-. Nada importante.

Richard frunció el ceño ligeramente, notando algo extraño en el comportamiento de su hija, pero antes de que pudiera indagar más, su teléfono comenzó a sonar con una insistencia que interrumpió cualquier posibilidad de continuar esa conversación.

-Es de la oficina -dijo, revisando la pantalla con una expresión que pasó, en cuestión de segundos, de la curiosidad hacia Niaree a una preocupación completamente distinta-. Un domingo por la mañana. Esto no puede ser nada bueno.

Contestó la llamada, y Niaree observó, con un alivio momentáneo que se transformó rápidamente en una nueva alarma, cómo el rostro de su padre se tensaba progresivamente mientras escuchaba lo que fuera que le comunicaban del otro lado de la línea.

-¿Qué? -dijo Richard, con una voz que reflejaba una incredulidad creciente-. ¿Cómo es posible que haya pasado eso durante el fin de semana sin que nadie me avisara antes?

Niaree, todavía sosteniendo el sobre incriminatorio detrás de su espalda, observó con una preocupación genuina cómo su padre escuchaba, cada vez más pálido, información que evidentemente representaba una crisis considerable para su empresa.

-Voy para allá inmediatamente -dijo Richard, colgando el teléfono con manos que ahora temblaban por una razón completamente distinta a la que Niaree cargaba-. Niaree, tengo que irme. Hubo una filtración masiva de información confidencial en el sistema de Wagner Textiles. Nuestros principales clientes están cancelando contratos porque alguien accedió ilegalmente a datos financieros sensibles y los está utilizando para socavar nuestra credibilidad en el mercado. Podríamos perder la empresa entera si esto no se resuelve rápidamente.

Niaree sintió que el pánico por el sobre se veía súbitamente sustituido por una preocupación genuina hacia la crisis empresarial que amenazaba con devastar el legado que su padre había construido durante décadas.

-Voy contigo -dijo, guardando rápidamente el sobre en un cajón de la cocina, decidida a resolver ese problema más adelante, cuando la crisis inmediata de su padre estuviera bajo control-. Papá, necesitas ayuda. Voy a llamar a Alexander ahora mismo. Él tiene los recursos y la experiencia legal para ayudarte a manejar esto.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.