—¿Estas segura de esto?
Aparto la vista del campo de futbol americano donde los chicos están entrenando para girarme a mirar a mi izquierda encontrándome con la expresión preocupada de Maxwell.
Es domingo a primera hora de la mañana y en este momento deberíamos de estar cada uno en su casa desayunando o todavía en la cama durmiendo.
No en los aparcamientos del campo de futbol americano de Westbrook Academy en Forest Hills.
Donde llevamos mas de media hora estacionados y donde yo todavía no he encontrado el valor para bajarme y acercare a él.
No sé cómo ha conseguido el coche de su padre, pero esta mañana a aparecido en la puerta de mi casa a la hora que acordamos con el coche que su padre guarda como oro en paño.
Y todo porque anoche no pude resistirme y acabe preguntándole a Maxwell si hoy podía traerme a Forest Hills por la mañana, porque según tengo entendido los chicos tienen entrenamiento los domingos a primera hora de la mañana.
Solo porque el sábado por la mañana, mientras hablaba en una llamada con Stella, me entere que después del partido en el vestuarios de los chicos de nuestro equipo hubo una pelea entre un par de chicos del equipo.
Después de un largo rato investigando me entere que la pelea fue entre Liam con Kane, Jake, Ethan y Vince. Donde, según lo que me he enterado hubo un par de manotazos y una amenaza por parte de Liam.
No me e llegado a enterar de que se trataba exactamente, pero lo que sea que los haya echo pelearse tiene que ser grabe, porque los cinco siempre andan peleando en broma, pero nunca los he escuchado discutir de verdad.
Respiro hondo volviendo mi atención al campo donde los chicos parecen haber terminado.
Liam esta sentado en una esquina del campo con una botella de agua entre las manos mientras que Kane esta con Vince a unos metros de el recogiendo los conos de entrenamiento.
Liam parece estar tan en su mundo que no nota la presencia de los dos mientras se alejan hablando entre ellos.
—Luego nos vemos— le digo a Maxwell abriendo la puerta del coche y bajándome.
Maxwell baja la ventanilla y se reclina sobre el asiento en el que me encontraba para poder verme mejor.
—¿Estas segura de que no quieres que te acompañe? —ofrece frunciendo el ceño— Ya sabes, por si acaso.
Le dedico una sonrisa de medio lado antes de mirar de reojo detrás de mí, desde su sitio en el césped Liam a levantado la cabeza y su atención está puesta únicamente en mí.
Estamos lejos, pero puedo ver como su ceño esta fruncido y su mirada barre el coche hasta que da con Maxwell en el asiento del conductor.
—Estoy bien Wells— respondo suspirando— Solo va a ser un rato.
Mi amigo se queda en silencio un momento y acaba asintiendo, aunque no esté muy convencido.
—Esta bien— accede encendiendo el motor de nuevo— Pero si pasa cualquier cosa me llamas.
Asiento y me despido de el levantando la mano mientras su coche se aleja incorporándose en la carretera alejándose del instituto hasta que lo pierdo de vista en un cruce.
Respiro hondo y me doy media vuelta acercándome al campo metiendo las manos en los bolsillos de mi sudadera roja con capucha que me regalo mi padre la última navidad que paso en Woodside.
Cuando llego al campo siento todas las miradas clavándose en mi mientras que me acerco a Liam, quien no sea movido de su posición y me observa fijamente mientras me acerco a el.
—Fournier— saluda cuando me quedo quieta delante de él.
—Liam— le devuelvo el saludo.
El echo de que haya utilizado su nombre y no su apellido parece tomarlo por sorpresa porque su ceño se frunce y se levanta lentamente.
Su altura me supera con crecer y acabo teniendo que levantar la cabeza para poder mirarlo a la cara.
—¿Esta todo bien? —pregunta confundido mirándome de pies a cabeza.
Me retuerzo los dedos de forma nerviosa dentro del bolsillo de la sudadera mirando un momento las punteras mis zapatillas blancas y grises que sobresalen por debajo de mis baqueros antes de volver a mirarlo.
Su expresión sigue siendo la misma que hace un momento, con su ceño fruncido mirándome con preocupación y confusión.
—¿Podemos hablar? —pregunto en un murmullo— A solas, si se puede.
Él se queda mirándome con la misma expresión un momento antes de levantar la mirada y mirar por encima de cabeza, seguramente al equipo que nos lleva mirando desde que me he acercado a él.
—Espérame un momento.
Sin dejarme decir nada mas se aleja de mi hacia los banquillos de la otra punta del camp donde todas las mochilas están amontonadas y donde Vince y Ethan están bebiendo agua mientras nos miran.
Liam se agacha junto a ellos rebuscando entre la montaña de mochilas la suya, Vince le pregunta algo a lo que Liam le responde con un simple asentimiento antes de levantarse con su bolsa de deportes en la mano.
Se aleja de ellos echándosela sobre el hombro mientras se acerca a mí.
—Vamos Fournier— dice cuando pasa por mi lado.
Le sigo de regreso a los aparcamientos en completo silencio.
Liam camina por delante de mi en silencio, mirando el asfalto mientras nos acercamos a su coche negro aparcado en un rincón.
Sin poder evitarlo me fijo en su espalda ancha marcando cada uno de sus músculos por debajo de la camiseta negra de deporte, y en como las mangas de la camiseta se le tensan tratando de abarcar el contorno de sus bíceps gigantes.
El calor me sube a ala cara y me obligo a apartar la mirada para no poner la cosa incomoda.
Cuando llegamos el deja la bolsa sobre el capo y se gira a mirarme apoyándose en el coche cruzando los brazos contra su pecho dejando que todos y cada uno de sus músculos se tensen lo justo para conseguir destensarme.
—Ya estamos a solas— dice como si no fuera obvio.
Me quedo en silencio mirando a nuestro alrededor, el parking tiene algunos coches aparcados, pero en su mayoría esta completamente vacío y silencioso a excepción de nosotros ahora.
Editado: 27.07.2026