El precio de la verdad

Capítulo 15— Yvonne Fournier

Mis pulmones arden y mi corazón late desbocado mientras salgo de la habitación de Leo dejando el teléfono olvidado sobre su cama.

El pasillo se convierte en un borrón a mis lados mientras lo recorro en dirección a las escaleras. Mi padre acaba de conseguir que suelten a Bruce, y Maxwell acaba de traerlo aquí.

Según el mensaje de Sara están junto a Manon en la puerta del hospital, los cuatro.

Bajo las cuatro plantas del hospital más rápido de lo que debería porque cuando cruzo corriendo el ala de espera de urgencias y la recepción estoy por chocarme sin querer con varios enfermeros los cuales me miran malamente, pero los ignoro.

Cuando cruzo las puertas automáticas el frio de finales de noviembre me golpea en cuerpo entero haciéndome estremecer. El viento helado me vuelca todo el pelo en la cara reduciéndome la visión de mi alrededor y gruño mientras me lo trato de apartar de la cara.

El suelo bajo mis pies se siente mas rasposo y cuando bajo la mirada me doy cuenta por primera vez que se me ha olvidado ponerme los zapatos que me e quitado en la habitación mientras dormía junto a la cama de Leo porque me estaban haciendo daño.

Y ahora estoy en la estrada de un hospital descalza, con un uniforme arrugado y manchado y el pelo alborotado mientras trato de encontrar al chico que probablemente le haya salvado la vida a mi hermano pequeño y quien ha arriesgado su posible carrera como deportista por él.

Miro a mi alrededor como una loca mientras la gente pasa por mi lado observándome de reojo como si fuera una loca, que probablemente lo sea, pero no me importa.

Los busco hasta que los encuentro a los cuatro junto al 4x4 del padre de Maxwell que esta aparcado a quince metros de dos estoy.

Maxwell es el único que permanece dentro del coche en el asiento del conductor mientras que Manon esta junto a Sara apoyadas contra una de las puertas traseras mirando hacia las ultimas plantas del hospital mordiéndose los labios mientras hablan entre ellas.

Pero únicamente corro hacia la persona que esta apoyada contra la puerta del copiloto con los brazos cruzados sobre el pecho mirando el suelo, pero aun así puedo percibir su ceño fruncido.

Cuando escucha mis pasos acercarse levanta la cabeza y sus brazos se abren justo a tiempo para atraparme antes de que me estrelle contra él.

Su espalda choca contra el metal haciendo que el coche se mueva mientras suelta un bufido.

Mis brazos se envuelven en su cintura enterrando la cara contra su hombro mientras sus brazos se quedan en mi espalda apretándome.

—Gracias, gracias, gracias— no dejo de decir contra el— muchísimas gracias Bruce.

Su cuerpo se tensa antes de relajarse mientras aprieta su barbilla contra la parte superior de mi cabeza.

—No tienes que agradecerme nada Yvonne— habla mas tranquilo de lo que esperaba— No tienes que agradecérmelo.

Me separo de él limpiándome las lágrimas que no puedo evitar con el dorso de las manos mientras Manon se acerca a mí.

Sus brazos me envuelven mientras me pega a su pecho más cálido que el de Bruce, pero mi mirada no se aparta de él.

—Le has salvado la vida— susurro sin poder evitarlo soltando un sollozo que llevo días conteniendo— Has arriesgado a que los London Knights retiren la solicitud.

Aprieta los labios en una fina línea a la vez que sus ojos se humedecen un momento antes de volver a la normalidad con una larga bocanada de aire que intenta disimular.

—No hay que preocuparse por eso Yvonne— responde sonriendo de medio lado— Eso esta solucionado.

Mi ceño se frunce mientras me separo un poco de Manon abrazándome a mi misma tratando de resguardarme un poco del frio. El asfalto bajo mis pies me los raspa, pero no le presto la más mínima atención.

—¿Solucionado? —pregunto ladeando la cabeza hacia un lado— ¿Cómo?

La puerta del lado del conductor de abre y Maxwell se baja del coche envuelto en una chaqueta de cuero, cuando me ve sus ojos me repasan de pies a cabeza hasta quedarse fijos en mis pies descalzos.

Su ceño se frunce mientras chaquea la lengua dirigiéndose a la parte de atrás del coche abriendo el maletero sacando lo que reconozco como una de las deportivas de mi casa.

Se las pasa a Manon quien las atrapa en el aire antes de dejarlas con cuidado delante de mí a la vez que el rebusca algo más dentro, sacando una mochila abultada.

Mi mochila del instituto.

Suspiro de alivio cuando mis dos pies están resguardados por el suave tejido de las deportivas, pero antes de darme cuenta estoy siendo arrastrada de nuevo hacia el hospital.

Cuando me giro veo que se trata de Bruce, quien me a envuelto los hombros con uno de sus brazos mientras habla con Sara y me está arrastrando con él.

—¿Qué haces? —pregunto tratando se seguir su ritmo.

Bruce detiene un momento su conversación con Sara para mirarme de reojo con una ceja levantada y una media sonrisa, como si no fuera nada del otro mundo.

—Hace como siete grados aquí afuera— responde encogiéndose de hombros— Y si tu padre te ve aquí afuera en falda y con un simple polo es capaz de llevarme el mismo de nuevo a esa comisaria.

Trato de empujarlo, pero solo hace que Sara se ría con fuerza desde el otro lado de Bruce. El le dedica una sonrisa que le ilumina toda la cara antes de sujetarle la mano.

Mis ojos se abren como platos mientras las mejillas de mi amiga se ponen de un tono rojo intenso.

Cuando entramos en la sala de urgencias y nos dirigimos hacia el ascensor y los cinco nos apretujamos en el reducido espacio, donde acabo entre Maxwell que tiene a Manon envuelta en sus brazos y Bruce, que esta cuchicheando con Sara.

Me dedico a mirar al suelo porque mire a donde mire solo siento que estoy interrumpiendo un momento privado, lo cual es algo incomodo cuando estas sola rodeada de parejas.

—Yvonne— levanto la cabeza hacia Maxwell.

Me está mirando por encima del pelo marrón de mi amiga mas serio de lo que esperaba. Bruce y Sara a mi otro lado lo miran con una ceja levantada igual de curiosos que yo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.