Debería de estar durmiendo, pero después de una hora y media dando vueltas en la cama el sueño no ha llegado y no podía permanecer mas tiempo acostada porque iba a acabar volviéndome loca.
Por eso ahora me encuentro aquí, sentada en los escalones del porche de mi nueva casa con unos pantalones cortos y una sudadera vieja haciéndole frente al frio invernal del invierno que ya ha llegado.
Las luces de la casa de los Croft están apagadas, lo que significa que todos deben de estar durmiendo, menos Liam que no esta encasa. Lo se porque su coche no esta aparcado en el garaje de su familia, en su lugar hay un espacio vacío que me duele mas que su presencia en este momento.
Mi respiración se convierte en un poco de humo blanco cada vez que expulso aire, sé que debería de entrar si no quiero coger una pulmonía aquí afuera, pero no puedo moverme.
Es como si mi cuerpo se empeñara en hacerme sufrir para no aceptar el echo de que el chico que a entrado en mi corazón sin que le diera permiso ahora le gusta otra, y esta planeando confesarse.
Una lagrima traicionera se desliza por mi mejilla y la seco rápidamente en mi hombro restregando la mejilla en el con fuerza. No he tenido este sentimiento ni siquiera cuando tuve la primera pelea con Tadeo en la que me acabo dejando.
Y el hecho de que Luca haya dejado sus bromas pesadas de siempre a un lado por una tarde por solo ver la expresión que tenía, no me hace sentir mejor.
La puerta a mis espaldas se abre y no muevo un solo musculo en girarme, simplemente me quedo mirando al frente en completo silencio observando como las estrellas brillan en el cielo oscuro de Forest Hills.
Sin previo aviso una manta se coloca sobre mis hombros y una figura con el pelo rubio se sienta a mi lado en los escalones, apoyando los brazos en los escalones a su espalda para recostarse.
—El tema debe de ser serio si Yvonne Fournier está sentada sola en unos escalones de una noche tan fría como esta.
Me quedo en silencio envolviéndome mejor en la manta cálida que acaba de dejar sobre mis hombros, hundiendo la nariz en la tela ocultándole las lagrimas que amenazan con brotar de mis ojos.
Luca permanece en silencio un momento observando el mismo cielo estrellado que yo miro, hasta que se endereza irguiéndose y apoyando los codos sobre sus rodillas para mirarme directamente.
—Yvonne— me llama— ¿Puedes mirarme?
A regañadientes giro la cabeza en su dirección mirándolo sin ninguna energía de ocultar lo que siento en estos momentos.
Sus ojos me repasan de pies a cabeza en silencio durante un par de segundos antes de regresar a mi cara.
—¿Qué a pasado hoy?
Me replanteo seriamente mentirle, pero no serviría de nada porque Luca se acabaría enterando igualmente y seria muchísimo peor porque se lo contaría a Leo o mi padre, empeorándolo todo más de lo que ya lo está.
—Me e enterado que el chico que me gusta va a confesarse a otra— respondo apartando la mirada para mirar la madera bajo mis pies.
El se queda en silencio y me niego a mirar su expresión, que puede ser probablemente de burla. Espero pacientemente la burla o el comentario sarcástico, pero en lugar de eso solo recibo silencio.
Cuando vuelvo a mirarlo lo encuentro mirando al frente con las manos entrelazadas debajo de la barbilla.
—¿El hijo de los Croft? —pregunta de repente— ¿El pelinegro ese que no deja de venir a la casa?
Asiento en silencio porque no sirve de nada negarlo. Luca asiente imitándome permaneciendo un momento mas en silencio.
Sin decir nada se levanta despacio dándose media vuelta para regresar al interior de la casa, lo veo perderse en el interior del pasillo mientras me quedo confundida.
Vuelvo a prestar atención al frente sin ningún tipo de ánimos.
Segundos después la puerta de la casa que estaba a medio cerrar se termina de abrir mostrando como Luca sale cerrando a sus espaldas con cuidado sosteniendo en una de sus manos un abrigo de invierno.
Baja los escalones parándose de pie al final extendiendo una mano hacia mi agarrándome del brazo para levantarme de un solo movimiento.
—Vienes conmigo Fournier— sentencia.
Me tira el abrigo a la cara y comienza a caminar hacia el coche que esta aparcado en el hueco para los coches de mi casa, mientras permanezco quieta y en silencio sujetando el abrigo entre mis manos mirándolo con los ojos como platos, sin entender.
Luca se sube al coche bajando la ventanilla del copiloto para mirarme apoyándose en el asiento.
—¡Súbete Fournier! —vocifera con una sonrisa de oreja a oreja—¡Deja de hacerte la interesante!
Me tenso corriendo hacia el coche cuando la luz de la casa de los Croft se enciende y veo como la madre de Liam se asoma a través de la cortina confundida.
Cuando cierro la puerta del coche Luca no tarda en salir de los estacionamientos alejándonos de mi casa.
—¿A dónde vamos? —pregunto poniéndome el cinturón— Mi padre me va a matar como se entere.
Luca se ríe entre dientes poniendo algo de muisca antes de cambiar de marcha.
—Tu padre me a dado permiso para sacarte de casa Fournier— responde centrándose en la carretera— Créeme no va a enfadarse.
Como no.
Mi padre confía en Luca como en un hijo propio, y después de pasar toda la cena observándome con el ceño fruncido no dudo en que el haya sido quien ha mandado a Luca a hacer esta locura.
—Tengo clases mañana Luca— me quejo apoyándome en la puerta del coche— No puedo estar despierta hasta tarde.
El bufa girando en una calle que no conozco.
—Por un día que no vayas al instituto no te vas a morir— farfulla— Tienes que aprender a respirar un poco Fournier.
Las calles están completamente solitarias, con montículos de nueve a los lados y las copas de los árboles pintadas de blanco.
Me quedo todo el camino mirando por la ventana sintiéndome un poco en paz, y por primera vez en días siento como toda la ansiedad del comportamiento de Liam se hace un poco mas llevadera.
Editado: 27.07.2026