El remanentente

Prólogo

Las calles estaban llenas de silencio, un silencio que pesaba más que el ruido de las multitudes. En aquel lugar, los libros sagrados habían sido arrancados de las manos, prohibidos como si fueran armas peligrosas. La Biblia, antaño tan común en los hogares, ahora era un tesoro escondido, perseguido, casi extinguido.

En medio de la escasez y el silencio, quedaban pocos creyentes… pero cada uno brillaba como una chispa en la oscuridad. Y fue esa luz la que impulsó a una joven como (nombre) a emprender un recorrido lleno de misterio y esperanza, que no era solo físico sino también espiritual. Siguiendo huellas ocultas, símbolos, recuerdos y voces que parecían susurrar desde lo eterno, buscando respuestas, sin saber que encontraría algo mucho mejor.

Allí, en lo escondido, se levantaba un refugio de fe: un espacio donde la Palabra de Dios se compartía con valentía y alegría, como un manantial que nunca deja de fluir.

Este relato es un canto a la esperanza porque incluso cuando todo parece perdido Dios siempre abre senderos donde florece la vida, y que incluso en los tiempos más oscuros, la luz de Cristo siempre encuentra el camino para brillar.



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En el texto hay: espirital, cristianismo, dios

Editado: 06.12.2025

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