Hace 3 años.
- Ok, vi esta idea super divertida en internet y creo que deberíamos probar.
- ¿De que trata?
- En un papel cada una escribimos todas las letras del abecedario y luego escribimos en la letra correspondiente los chicos a los que les dimos un beso.
- ¡Pero yo solo besé a tres chicos que empiezan por L!
- Tenes una debilidad por esa letra.
Yo, que había estado callada desde que comenzó la charla me froté nerviosamente el brazo izquierdo.
Era la única de mis amigas que nunca había dado un beso, cualquiera diría que no era tan trágico, que todo se da a su tiempo, pero yo ya tenía 17. ¿Cuánto tiempo tenía que pasar para que alguien la encontrara atractiva?
Mis amigas habían empezado a escribir en los papeles de manera distraida, yo en cambio mantenía el que le había dado Carla en blanco.
Sin darme cuenta lo estaba apretando fuerte, tanto, que si lo forzaba un poco más acabaría por romperse.
Mire de nuevo a las chicas. Uma había estado con 5 chicos por lo menos, Carla apenas 2, Linda con 3, Regina no solía hablar de ello pero seguro tenía mas de 7 nombres para su lista.
Ni siquiera intentaría mentir, ellas sabían que yo nunca había besado a nadie, y aun así propusieron ese estúpido juego.
- Chicas, yo no voy a jugar.
Todas se detuvieron para verme, una oleada de verguenza me recorrió todo el cuerpo y mi vista se volvió vidriosa.
- Cierto que nunca estuviste con nadie. - Dijo Carla conteniendo una sonrisa.
- Esta bien, no juegues. Tal vez algún dia cuando tengas 30 años hacemos las listas de nuevo y ahí podrás participar. - Le siguió Uma.
Todas se rieron del chiste y continuaron escribiendo.
Era solo una broma. Era solo una broma. Era solo una broma.
Pero yo ya no aguantaba las lagrimas.
El dormitorio parecía cada vez más chico, sentía calor, me asfixiaba, tenía que salir de ahí.
Ya no era solo verguenza, era enojo.
¿Por qué nadie nunca se había fijado en mi?
¿Por qué todas tuvieron su primer beso hace años y yo sigo siendo la que nunca estuvo con nadie?
Las lagrimas eran prácticamente incontenibles.
- Chicas me tengo que ir, nos vemos otro día.
No espere respuesta y sali corriendo del cuarto de Carla.
- ¿Ya te vas Lu? - Dijo su mamá al verme pasar corriendo por la cocina.
- Sí, mi mamá me espera afuera. - Dije con una dulzura forzada.
Evité mirarla para que no viera lo afectada que estaba.
Lo triste que me sentía.
Lo sola que me veía.
Editado: 01.02.2026