El Secreto de Giselle

7. El Proceso

Capitulo 7

La discusión terminó sin vencedores.

Solo dejó dos personas heridas.

Giselle tomó las llaves, el teléfono y salió del departamento sin mirar hacia atrás.

Caminó varias cuadras sin un rumbo definido.

Necesitaba escapar del silencio, de las preguntas de Martín… y, sobre todo, de las suyas.

Se detuvo.

Miró la pantalla del teléfono.

Solo había un nombre que en ese momento le transmitía una extraña sensación de calma.

Esteban.

Dudó unos segundos antes de llamarlo.

—¿Hola?

—Esteban… soy Giselle.

Reconoció su voz de inmediato.

—¿Qué pasó?

Ella tardó unos segundos en responder.

—Discutí con Martín.

Necesito salir de acá.

¿Podés pasar a buscarme?

—Decime dónde estás.

Voy para allá.

Quince minutos después, el automóvil se detuvo frente a ella.

No hicieron falta demasiadas explicaciones.

Esteban comprendió que aquella noche no necesitaba respuestas.

Necesitaba compañía.

Subió al vehículo.

Durante gran parte del camino permanecieron en silencio.

Más tarde, compartieron la noche.

Sin exigencias.

Sin acuerdos.

Sin intentar ponerle un nombre a lo que estaba ocurriendo.

Giselle creyó haber encontrado un refugio.

Todavía no comprendía que, muchas veces, el lugar donde uno busca protegerse también puede ser el mismo donde empiezan las preguntas más difícil

.




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