Plataforma Woordnet – Foro de Escritores.
Thread: ¿Alguien más está harto del nuevo algoritmo?
Usuario: BrisaMarina
22:47 hrs
La pantalla del ordenador proyectaba una luz azulada sobre el rostro de Zoe mientras sus dedos volaban sobre el teclado con una furia contenida. El café de la taza con forma de búho llevaba frío más de una hora, pero ella no lo había notado. Estaba en su elemento: guerreando en los foros.
BrisaMarina: No es posible que sea la única que ha visto la caída en picado de sus lecturas esta semana. 2000 lecturas diarias a 200. ¿DOSCIENTAS. Alguien explíqueme qué clase de brujería oscura está haciendo esta plataforma.
LectoraCompulsiva87: No eres la única, hermana. Mi novela romántica ha muerto. Literalmente. Enterrada en la fosa común de los algoritmos.
EscritorNocturno: Es el nuevo dueño. Llegó, movió sus piezas y ahora todos pagamos. Se llama Máximo (Max) Romanov, venía del mundo financiero. Un tiburón.
BrisaMarina: ¿Tiburón? Eso es un insulto para los tiburones. Los tiburones tienen un propósito ecológico. Esto... esto es un virus con traje de Armani.
Zoe sonrió para sí misma. Ese último comentario era bueno. Quizás lo guardaría para después.
EscritorNocturno: He oído que es implacable. Despidió a medio equipo editorial en su primera semana. Dijeron que era por "optimización de recursos".
LectoraCompulsiva87: ¿Y mientras tanto él gana millones? Porque he visto las cifras de Woordnet, esto no es ninguna startup de garaje.
BrisaMarina: Claro que gana millones. Y nosotros, los que creamos el contenido que le da vida a su plataforma, comemos migajas mientras él se compra su tercer yate. ¿Alguien sabe algo más de este personaje? Dato sucio, oscuro, algo que podamos usar.
EscritorNocturno: Sólo sé que es joven. Como 34, 35. Soltero. Guapo, según las fotos de las revistas de economía. Un Pulitzer de la arrogancia.
LectoraCompulsiva87: Guapo y millonario. El combo perfecto para ser un imbécil.
BrisaMarina: Oye, que no mezclemos las cosas. Puedes ser guapo, millonario Y decente. Lo que pasa es que ellos eligen la opción "soy el centro del universo y ustedes mis súbditos". Apuesto a que ni siquiera lee. Apuesto a que no ha abierto un libro en su vida. Para él esto solo son números, gráficos, datos. Gente, tengo una idea...
EscritorNocturno: Siempre que dices "tengo una idea" me entra urticaria.
BrisaMarina: Cállate y escucha. ¿Y si le escribimos su historia? Pero no una historia bonita. Su historia real. La del tiburón que llegó a comerse el pez pequeño. Pero novelada. Con nombre falso, pero con suficientes pistas para que todos sepamos de quién hablamos.
LectoraCompulsiva87: ¿Una... fanfiction de la vida real?
BrisaMarina: Exacto. Pero sin el "fan". Una exposición pública con nombre artístico. Lo llamaremos... no sé... "El CEO de Hielo". O "El Algoritmo del Poder". Algo que venda.
EscritorNocturno: Te van a demandar.
BrisaMarina: ¿Con qué pruebas? Será ficción. Inspirada en hechos reales, como en las películas. "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia". Y mientras tanto, nosotros nos forramos con sus propias migajas. Que él gane dinero con nuestro trabajo, nosotros ganamos dinero con su libro, con el villano.
Silencio en el chat durante treinta segundos.
LectoraCompulsiva87: Eres una genio loca. Me apunto.
EscritorNocturno: También. Pero cuando vengan los abogados, yo no sé nada.
BrisaMarina: No vendrán. Porque él no lee. Recuerda: para él solo son números. Ni siquiera sabrá que existimos.
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Penthouse – Distrito Financiero
Despacho de Máximo (Max) Romanov.
08:15 hrs – Dos semanas después
El cielo de la ciudad se reflejaba en los ventanales de suelo a techo del despacho más caro del edificio. Todo era minimalista, frío, calculado. Muebles de diseño italiano, una cafetera que costaba más que el coche de la mayoría de la población, y una estantería con libros que nadie había abierto jamás.
Máximo (Max) Romanov estaba de espaldas a la puerta, mirando el horizonte. Traje gris perla, camisa blanca impecable, ni un solo pelo fuera de lugar. Sostenía un teléfono contra la oreja mientras con la otra mano ajustaba el nudo de su corbata.
Máximo Voz grave, pausada, sin prisas.
—No me importa lo que diga el equipo de marketing. No me importa lo que opinen los creativos. Los números no mienten, Javier. Si el nuevo algoritmo ha incrementado el tiempo de permanencia en un 23%, es un éxito. Punto.
Javier al teléfono.
—Pero, Máximo, los escritores están quejándose. Dicen que han perdido visibilidad, que sus lecturas...
Máximo (Max) Romanov Girándose lentamente, sus ojos grises como el acero.
—Javier. Detente un segundo. Respira. Y dime una cosa: ¿Cuánto dinero pagan esos escritores por usar la plataforma?
—Bueno... nada. Es gratis.