Engañada

12 Conversación necesaria.

—Hola Mauricio, ya está todo listo en la habitación de ¿Ernestico?

—Bueno, faltan algunas cosas, pero ya llegaran tu tranquila niña. Lo que no entendemos es ¿por qué Clara abandono el niño?, y, ¿en una casa hogar? ¿por qué no directamente aquí?, es una locura.

—Bueno creo que necesitare más de ese café y galletas ya que con todo lo que ha pasado no he comido nada e toda la mañana y ya es casi tarde.

—No niña usted almuerce primero que le hice de esas empanadas que le suben el ánimo, para que coja fuerzas un niño de seis meses aún se levanta en la madrugada y yo creo que usted ya perdió el hábito de levantarse tantas veces en una noche así que coma algo y mientras va explicando para que en lo que nosotros recibimos lo que se compró y arreglamos usted da una cabezadita.

—Las empanaditas si de esas voy a necesitar unas cien, porque lo que les voy a contar hasta ustedes necesitaran una o dos, y así comienza a relatar con detalles los hechos que conoce hasta el momento, el espanto, la rabia, le dolor por su niña pasan una y otra vez por los rostros de los que han sido su familia por tantos años.

—Entonces entienden que solo me vieron la cara de idiota e ilusa esos dos, ahora lo que me preocupa es que, aunque el padrino me dice que cuento aun con dinero para vivir como siempre lo hice por unos meses, incluidos sus salarios hasta que no se audite la joyería no sé dónde estamos parados para el futuro y ustedes dependen de eso también.

—Pero que estás diciendo muchacha, no sé lo que pase en unos meses con tu fortuna, pero yo de aquí no me muevo, trabajo aquí hace cincuenta años, vivo aquí desde entonces es tu cas pero también es la mía, y si la tienes que vender me voy par la caseta del perro donde vivas, de mi nieto nadie me separa es mas de mis nietos porque ahora tengo dos.

El nudo que lidia sentía formándose en su garganta creció dos grados ese Mauricio no pudo elegir mejor forma de apoyarla y hacerla sentir querida

—Pues yo, no necesito mucho es más con el ahorro que tengo si quieres ni me pagues estos meses hasta que salgamos adelante, mis hijos cuando se enteren pondrán el grito en el cielo si se te ocurre pagarles algo, imagínate tú, están estudiando en la universidad ya al graduarse gracias a ti, matriculas pagadas completas, con residencia permanente, ellos trabajan cada uno para costear lo demás que necesitan y no les doy nada de lo que cobro , tu nos acogiste cuando ese malnacido casi nos mata esa noche en el bar de la esquina, nos diste casa , comida, trabajo y futuro, todo de tu dinero tu padre insistió en que te ayudaría y no lo dejaste , como crees que ahora yo pueda abandonarte, o a los niños, primero me corto un brazo, mañana mismo los chicos están aquí y buscamos soluciones para ayudarte como no.

—No hace falta que los llames mañana para que vengan déjalos llegar el viernes como siempre y les contamos así ellos no se enteran por terceros estas cosas hay que manejarlas en familia, gracias amigos, no sé qué sería de mi sin ustedes sin todos ustedes, Alejandro es un titán, Andrés es, no sé ni cómo calificarlo, con ustedes cuatro yo me siento segura y los chicos mis hermanitos pequeños ellos me apoyan y me miman mucho no te preocupes marta yo sé que estoy rodeada de amor y lealtad, también sé que ninguno de ustedes toleraban a esos dos lo hacían por lealtad a mi.

—La verdad Clara nunca me gusto, falsa, hipócrita más de una vez la vi mirarte con odio y burla, lo disimulaba cuando notaba que la estaba observando entonces volvía a sumir la pose de niña buena ya entiendo por qué, es una actriz gigantesca. Dice Mauricio.

—Bueno señorita ha sido una larga mañana termine de comer dese un baño relajante con sales y demás, descanse un poco para recibir al nuevo príncipe de la casa, por cierto, ya Elías lo sabe.

—No, en cuanto lo traigas de la guardería le tratare de explicar lo de Ernesto, ahora lo de su padre no sé si pueda, Lidia baja la cabeza al decir eso último.

—No hija ni te apures con eso, al final él nunca fue padre amoroso, ni le dedicó tiempo, así que ahorita se le olvida que existió, los míos eran mayores y ya borraron a la bestia de su memoria, su único padre es este, señalando a Mauricio que luce algo avergonzado, que le tapa todas sus travesuras y los apoya en todos y yo no sé cómo agradecer

— Que agradecer ni que nada yo nunca pude tener hijos por mi enfermedad, y las mujeres me dejaron por eso en dos ocasiones así que esos diablos malévolos me llenaron los días junto a lidia y sus aventuras, como lo hicieron don Arturo, Toñito y Andrés en su tiempo, esa ha sido mi vida y ha sido buena.

—De esos tres me contaras cuando las aguas bajen Mauricio, El gallo, el Gato, y el Toñito seguro que hay mucho que saber

—No quieras saber tanto, niña chismosa y vaya a bañarse y descansar un rato

—Jajaja, ok ya te sacare información voy a intentar ordenar el hervidero que tengo en la cabeza en la tina




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