—Es niña, tendremos hermanita Ernestito estate quieto, mira el humo salió rosa
—Osa, si sosa, Ernestico todo lo que dice el hermano lo repite como Ley
—Rosa Ernestico repite conmigo, Rrrroooosa dice despacio para qu el niño con su media lengua corrija
—Losa, loosa ,y este aunque intenta no puede
—Ya ok, así mismo, ya aprenderás, y se va a llamar Angélica Elena como las abuelas
—Mami ya le pusimos nombre a la hermanita llegan corriendo donde sus papas
—Si mis amores, ¿a ver y cómo se va llamar? Pregunta Lidia
—Gelitanena dice Ernestico con su lengua rara
—¿Que? Un coro de padres y abuelos
—Ay Ernestico y su lengua, Angélica Elena, mami, verdad que es lindo
—Una emocionadísima Lidia no sabe cómo responder y Adriana abraza a los niños y los besa es hermoso mis amores
—No te preocupes abu, nosotros conversamos con Santa para que mande otra que se llame como tú y mi tía para así ser dos y dos, seguro que nos lo concede porque somos buenos niños, al menos yo, Ernestico es muy travieso.
—Siete meses después nace una belleza de niña de pelo castaño de la madre y ojos verdes como el padre, con llanto demandante, sana y fuerte que mantiene a todos girando a su alrededor como manijas de reloj, todos pendientes de ella por si llora por si se ensucia, y pues, padrinos abuelos, padres tíos, hermanos, pues pendientes dela princesa de la familia
—Dos años más tarde nace Adriana, rubia de ojos oscuros mirada penetrante, silenciosa, no llora de no ser necesario, duerme mucho, tranquila pero no por ello deja de ser adorada por todos, Lidia declara cerrada la fábrica, ni uno más por favor, pero el destino tiene otros planes y en un desliz pues un año más tarde nacen los mellizos Mauricio Jonathan y Samantha, no hubo quien convenciera a Marta de que la niña llevara su nombre amenazó a todos que se lo ponían renunciaba y se iba de la casa
Editado: 12.05.2026