Entre Dos Destinos

UN DIA NORMAL... O NO

El sol comenzaba a bajar mientras Daniel salía de la universidad, con la mochila colgando de un hombro y el cansancio marcado en su cara.

—Uf… qué día tan largo —murmuró, estirándose un poco.

El ruido de la ciudad lo rodeaba: carros, gente caminando rápido, vendedores gritando ofertas. Todo era normal… demasiado normal.

Daniel se detuvo en una tienda cercana.

—Deme un chocolate, por favor.

Pagó rápido y salió, abriendo el empaque mientras caminaba.

Necesitaba algo para recargar energía.

Minutos después, levantó la mano para detener un taxi.

—Para la casa, por favor.

Durante el trayecto, miraba por la ventana, perdido en sus pensamientos.

“Tengo que estudiar… y trabajar más tarde… no voy a poder con todo…”

Al llegar a casa, dejó su mochila caer en la cama.

—No voy a poder salir hoy… —dijo, mirando su celular.

Un mensaje de su amigo aparecía en pantalla.

“¿Salimos hoy?”

Daniel suspiró y respondió:

—No puedo, tengo demasiado que hacer.

Se dejó caer en la cama unos segundos… pero el descanso duró poco.

Riiing… Riiing…

Su celular empezó a sonar.

—¿Bueno?

—Daniel —era la voz de su jefe—. Necesito que vengas hoy. Hay un problema… te toca doble turno.

Daniel cerró los ojos, molesto.

—Pero… ya trabajé ayer…

—Lo sé, pero no hay más opción.

Silencio.

—…Está bien. Voy para allá.

Colgó lentamente.

—Genial… justo lo que necesitaba…

Se levantó, tomó su chaqueta y salió de nuevo.

La noche ya estaba cayendo.

Las luces de la ciudad comenzaban a encenderse… y algo en el ambiente se sentía diferente.

Como si ese día… no fuera a terminar de forma normal.




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