Entré Los Escombros Del Imperio

CAPITULO 41

LA APERTURA DE LAS CUENTAS

Al mediodía siguiente, el ambiente en el piso de Storm Corp. distaba mucho de la calma íntima de la noche anterior. El consejo de administración aún no había sido notificado del compromiso oficial pero el flujo de trabajo no se detenía. Dante estaba frente a su escritorio, revisando unos documentos impresos, mientras Marcus anotaba algo en su tableta digital.

Hilary entró al despacho con dos carpetas bajo el brazo y se sentó en una de las sillas de cuero frente al escritorio de Dante. Se le veía cansada, pero sus movimientos eran más seguros.

  • Marcus, el equipo de auditoría terminó de revisar los servidores locales de Thorne & Co. - dijo Hilary, dejando las carpetas sobre la mesa - Encontraron lo que querías. Las transferencias a las cuentas puente de Ginebra están totalmente documentadas.

Marcus dejó de escribir y se acomodó los lentes, estirando la mano para tomar una de las carpetas.

  • Excelente. Con esto podemos demostrar que Arthur movió fondos de pensiones antes de que Kimberly bloqueara los accesos. La SEC no podrá tocarnos a nosotros ni a Katrina Holdings.

Dante alzó la vista de sus papeles y miró a Hilary.

  • Buen trabajo, Hilary. Pensé que te tomaría al menos dos días clasificar ese desastre de archivos.
  • Kimberly me enseñó dónde buscar - respondió ella, encogiéndose de hombros con una pequeña sonrisa - Papá siempre usaba los mismos códigos de proyecto para ocultar los desvíos. No fue tan difícil una vez que entiendes su lógica.

En ese momento, las puertas de madera del despacho se abrieron y Kimberly entró. Llevaba un traje de sastre gris oscuro y el cabello recogido. En su mano izquierda, el diamante asimétrico captaba la luz del mediodía, un detalle que no pasó desapercibido para nadie en la habitación.

  • Veo que ya empezaron sin mí - dijo Kimberly, caminando hacia la mesa de centro y dejando su computadora portátil..
  • Hilary acaba de traer los informes de Ginebra - le informó Dante, levantándose de su silla para acercarse a ella - Todo está limpio de nuestro lado.

Kimberly miró a su hermana y le dedicó una mirada de aprobación.

  • Te lo dije. Eres mejor con los números de lo que papá quería admitir.
  • Solo seguí tus notas, Kim - dijo Hilary, acomodándose en la silla - Por cierto, el director de relaciones públicas de la torre me preguntó esta mañana por qué había tanto movimiento en el registro de firmas de la empresa. Creo que ya sospechan algo sobre el cambio en el fideicomiso.

Marcus soltó una pequeña risa y cerró la carpeta que estaba revisando.

  • Sospechan del fideicomiso y del anillo, Hilary. Dos secretarias del piso dieciocho me preguntaron si el señor Storm había cerrado una OPA hostil o si había otra razón para la cena privada de anoche.

Dante se colocó al lado de Kimberly, apoyando una mano en el respaldo de su silla.

  • No tenemos por qué ocultarlo más. Marcus, prepara el comunicado de prensa para esta tarde. Informa sobre la reestructuración de la junta y añade una nota formal sobre nuestro compromiso. Quiero que la noticia salga antes de que cierre el mercado.

Marcus asintió, tomando nota en su dispositivo.

  • ¿Quieres que incluyamos los detalles de la fusión de activos bajo Katrina Holdings en el mismo texto?
  • No - intervino Kimberly, cruzándose de brazos.- Deja que los analistas especulen un poco sobre el anillo primero. Si lanzamos toda la información junta, van a centrarse únicamente en la estrategia legal. Quiero que entiendan que esto no es solo un trato para salvar las acciones.

Hilary miró a ambos, alternando la vista entre Dante y su hermana.

  • Wall Street se va a volver loco de todas formas. Papá va a ver el anuncio desde el televisor de la jefatura o desde donde sea que esté metido hoy.
  • Tu padre ya es parte del pasado, Hilary - dijo Dante con tono firme - Lo que piense o deje de pensar ya no afecta el valor de nuestras empresas. El suelo ya se movió y él se quedó abajo.

Kimberly miró por el ventanal, observando el horizonte de la ciudad. El anillo en su dedo se sentía firme, una estructura sólida que ella misma había ayudado a definir.

  • Marcus, saca el comunicado a las tres -sentenció Kimberly, girándose hacia el abogado - Que tengan tiempo de procesarlo antes de la apertura de mañana.
  • Entendido, Señora Storm - respondió Marcus con una sonrisa profesional, poniéndose de pie - Bueno, casi Señora Storm. Iré a redactar el borrador ahora mismo.

Hilary también se levantó, tomando sus carpetas.

  • Voy contigo, Marcus. Quiero asegurarme de que los datos de auditoría queden bien archivados antes de que la prensa empiece a llamar.

Cuando los dos salieron del despacho, el silencio regresó a la habitación, Dante se acercó a Kimberly y le tomó la mano izquierda, recorriendo con el pulgar el borde del anillo.

  • ¿Lista para el ruido que se viene esta tarde? - preguntó él en voz baja.

Kimberly lo miró a los ojos, con esa calma gélida que ahora compartían.

  • Yo provoqué el sismo, Dante. El ruido es lo de menos.




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