Todo empezó cuando yo creía que si alguien me hacía reír, ya era amor.
No sabía que hay personas que te hacen reír mientras te van rompiendo poquito a poco.
Yo lo confundí todo. Confundí su costumbre con amor, su celos con interés, su presencia a medias con un futuro.
Entre quererte y perderme, al principio, siempre te elegía a ti.
Hasta que un día me elegí.
Editado: 30.10.2026