Eres mía

Capítulo 26

En la mañana siguiente

Victoria: el señor solo ha demostrado que la quiere. Ahora debemos de salir de su recámara, porque estoy segura que la estará esperando en el comedor.

Mariana: seguramente me está dando tiempo para terminar de arreglarme. Nada más que ya estoy lista para bajar a desayunar y sé que tomé la decisión correcta.

Victoria: si se siente segura así debe de ser. Pienso que no será necesario que sea tratada como su hermana y sé perfectamente que mi lugar será servirle como su sirvienta.

Mariana: quiero que te olvides de eso. Además, tu sueño siempre ha sido estudiar una carrera y te prometo que estudiaras la carrera que quieras.

Victoria: yo lo único que quiero es estar a su lado para servirle. Pero ya me olvidé de ese sueño, porque nunca tuve la oportunidad de hacerlo.

Mariana: esta será tu oportunidad. Pero debemos de irnos a desayunar y el día de mañana hablaremos con más calma de este asunto.

Ellas salen de la recámara de Mariana para después bajar las escaleras y de esa manera se dirigen rumbo al comedor. Dante estaba en el comedor esperando por ellas y cuando llegan lo saludan y después de eso toman asiento.

Dante: espero que hayan pasado una noche agradable. Seguramente cuando terminen de desayunar se irán a comprar tu vestido de novia.

Mariana: no será como mi vestido para nuestra boda religiosa. Aunque tiene que ser hermoso también el que elegiré este día y me puedo imaginar por tu cara que tienes todo listo para que nos casemos.

Dante: eso ya está más que arreglado. Además, nos casaremos a las tres de la tarde y estoy seguro de que puedo hacerte feliz, pero sé que necesitare agradecerle al destino por haberte encontrado.

Ella sonríe y Dante al ver su reacción les ordena a las sirvientas que le sirvan sus desayunos. Ellas se despiden de él cuando terminan de servir y ellos empiezan a desayunar y desde que la prometida del señor Silverman había llegado a su casa él estaba feliz y todos los sirvientes se habían dado cuenta de eso. Ellos terminan de desayunar y él sabía que ella se tenía que ir a buscar su vestido de novia.

Mariana: entonces me esperaras hasta que llegue. Espero no tardar demasiado tiempo y siento que encontraré mi vestido y sobre todo me siento emocionada por nuestra boda.

Dante: mientras tú llegas trabajaré en casa. Solamente que no creo que pueda dejar de pensar en ti, pero también quiero ser el único hombre al que siempre tienes que mirar con tus hermosos ojos.

Mariana: sabes que eres el único que puedo mirar y no entiendo el significado de tus palabras. Aunque me lo puedo imaginar al ver tu comportamiento.

Dante: te recuerdo que soy un hombre celoso contigo. No quiero que alguien más se atreva a verte como yo lo hago, porque todos sabrán que tú serás mi esposa este día.

Mariana: el único que me ha visto como realmente soy eres tú. Además, todos siempre me han visto como la hija fea de la familia Harrison.




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