Esclavas

Debes Decirle la Verdad al Rey

​— No estés triste, ¡felicitaciones, voy a ser tía! —

​— Sí, amiga, es una linda noticia, te felicito —

​El médico entra con algunas hojas de papel.

​— Puede irse a casa, tiene que ponerse en control prenatal; aquí están algunos centros de salud a donde puede acudir —

​Las tres bellas damas se dirigen al apartamento; ya es tarde y por el camino compran la cena. Están sentadas al comedor cenando comida nutritiva.

​— ¿Le vas a decir al rey que estás embarazada? —

​— No sé qué hacer. Si le digo, de seguro querrá venir corriendo a mi lado y no estoy preparada para eso —

​— ¿Qué harás entonces? —

​— No sé, no me presiones, no puedo ni pensar, esto me tomó de sorpresa —

​— No te estoy presionando, pero él tiene derecho a saber que va a ser padre —

​— No tiene ningún derecho cuando se atrevió a comprarme como a una mascota. ¿Y dónde están mis derechos? —

​— Perdón... No quise molestarte, pero tú concebiste a ese bebé no bajo presión, sino que fue porque tú quisiste estar con él —

​— Yo lo sé y quiero tener a mi bebé, ya lo amo, pero tengo que pensar qué voy a hacer —

​— Yo te apoyo en cualquier decisión que tomes, hermanita, estaré contigo siempre, pero piensa en el bebé; es hijo de un rey, es el heredero a un trono, él también tiene derechos —

​Lorena, que había estado callada, interviene.

​— ¡Auch!, tiene razón Mary, es una gran verdad, no había pensado en eso —

​— Tendrás que pensar más en tu hijo que en ti, por ahora. Además, el rey no te trató mal, no te hizo daño ni abusó de ti; él es víctima de las circunstancias también, y él está sufriendo, lo he oído cuando te habla y hasta lo he oído llorar por ti —

​— No me digas que ahora lo vas a defender —

​— No lo defiendo, ni lo culpo. ¿Pero no dices tú que, según él, andaba buscando una casa para comprar en el extranjero y de esa manera te encontró en la subasta? —

​— Y yo le creo, porque cuando te estaba buscando, contraté los servicios de un detective privado que dio con la subasta que tenían online esos delincuentes, y la propaganda que tenían era: "compre su casa bella y sin estrenar" —

​— Sí, lo recuerdo, yo estaba allí, y cuando dabas clic a una casa te llevaba a una página con chicas y allí estabas tú — Lorena dice para apoyar a Mary en su versión y menciona la crisis de llanto y depresión que tuvo su amiga ese día.

​— Tratamos de comprarte para sacarte de allí, pero nos dijeron que ya habías sido comprada por un hombre muy rico; yo me quería morir ese día, fue horrible para mí, me imaginaba que estabas sufriendo todo tipo de horrores —

​— Sí, y cuando ofrecimos "el doble de cualquier cantidad que hayan pagado", dijeron: "no podemos hacer nada, pero tenemos otras casas bonitas y sin estrenar" —

​— Entonces fue verdad, y yo nunca le creí —

​— Sí, eso es verdad; yo opino que debes empezar a librarte de odios y rencores porque él no es malo, tú quieres hacerle pagar el mal que otros te hicieron —

​— Mary, lo que le dices a Raiza es una gran verdad y es lo mismo que me está pasando a mí; yo, aunque sé que Carlos no ha hecho nada malo, lo culpo de cosas que están en mi mente —

​— ¡Necesitan un psicólogo las dos! Por mi parte, yo le agradezco al rey que te compró y te respetó; mira lo que le pasó a Inés y a la otra chica que rescataron, que estaba con apoyo de vida y en estado de coma porque fue maltratada hasta casi la muerte por un malvado pervertido que las compraba para abusar de las pobres víctimas hasta que morían —

​— Encontraron ocho esqueletos enterrados en su patio; yo doy gracias a Dios por la suerte que tuve, mi hermanita, y ahora voy a ser tía de un príncipe que será rey algún día... Mañana voy a buscar a un psicólogo para que las trate a las dos —

​La mucama recoge la mesa y les sirve un té de manzanilla. El móvil de Lorena repica y ella atiende la videollamada.

​— Hola mi amor, te extraño, quiero verte, ¿puedo ir a París para verte? —

​— Mi amor, pronto nos veremos, yo te aviso; por ahora prefiero que no vengas —

​Hablan largo rato y se despiden con un "te amo". Mary, que oyó una parte de la conversación, dice con sarcasmo:

​— Te amo, pero no vengas a verme, ¿no te parece raro eso? —

​Al siguiente día Raiza y Lorena se van al trabajo juntas y Mary se da a la tarea de encontrar un buen psicólogo. Al encontrar uno, lo llama y pide cita urgente para Raiza y Lorena. Habla con el psicólogo y lo pone al tanto de la situación, y este le da cita para esa misma tarde debido a la insistencia de Mary.

​Las terapias inician esa misma tarde y continúan tres días a la semana por el primer mes, luego dos veces a la semana por el siguiente mes y luego una vez a la semana. Raiza tiene cinco meses de embarazo y aún no le ha dicho nada al sultán. Consulta con el psicólogo y este le recomienda decir la verdad por el bienestar mental y la tranquilidad de ella como madre gestante.

​En el castillo, el rey está siempre triste y de mal humor; no ha vuelto a sonreír como cuando estaba Raiza. Deambula por el castillo y siempre va al anexo de Raiza, donde a veces se queda a dormir. Su madre no sabe qué hacer; lo ve tan triste que quiere ver a Raiza y rogarle que regrese.

​— ¿Pero dónde estará? —

​Raiza está hablando con su hermana y esta le recalca que hable con el rey, que lo haga, que no espere más.

​— Dile que estás esperando a su hijo; seguro que se va a alegrar mucho, se pondrá feliz —

​Pero Raiza no reúne el valor para hacerlo aún. Esa noche Raiza baja a caminar un poco; está en su sexto mes y pisó mal en la acera y se cae y se golpea la cabeza.

​Llaman a Mary de la emergencia del hospital.

​— Su hermana ha tenido una caída y está hospitalizada; el bebé y ella están en peligro —

​Mary se pone como loca de los nervios. Está en el hospital y no ha podido ver a su hermana, que está en terapia intensiva. El médico habla con ella.



#2986 en Novela contemporánea
#11383 en Otros
#2056 en Acción

En el texto hay: accion, aventura, naugragio

Editado: 06.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.