Esclavas

Tenía Miedo que me Dijeras que no

​En la mañana Raiza no quiere que su rey se aleje de ella.

​— Quédate conmigo —

​— Sí, mi princesa rubia —

​Él está impaciente por ir a ver cómo está quedando la decoración de la azotea, pero ella siente que algo está pasando, algo que no le ha dicho y no lo deja ir. Recibe un mensaje en su móvil: "Cuñado, todo está quedando muy bonito, estamos aquí cuidando los detalles".

​Él se tranquiliza y se acuesta con ella en la cama, la abraza y le acaricia la panza.

​— Falta poco para que llegue nuestro hijo. ¿Cómo pasaste más de seis meses sin mí? Yo moría un poco cada día —

​— Yo también estaba muy triste, pero mi bebé me daba valor —

​— Olvidé darte algo —

​Se levanta de la cama y saca de un paquete una caja muy linda y se la da. Ella la abre y hay una ropa de bebé suave y tierna.

​— Es la primera ropa que le compro a mi hijo —

​— Gracias, su majestad, usted será un buen padre —

​Él vuelve a acostarse con ella, la tiene abrazada y le dice:

​— Nunca más vuelvas a dejarme, por favor —

​— Voy a pensarlo dos veces porque me dolió dejarte —

​— Más te vale —

​— ¿Cómo está Blanco? —

​— Veía tu caballo y pensaba enviártelo a tu país, pero no sabía la dirección. Cada vez que lo veía lloraba recordando tu risa el día que te lo regalé. La hacienda estaba llena de tus recuerdos, el castillo estaba muy vacío sin ti; hasta mi madre parecía extrañarte —

​— ¿Y Jazmín qué hace?, ¿dónde está? —

​— Ella está muy triste sin ti; la dejé a cargo de tu anexo para que mantenga todo ordenado y limpio, y cuide tus plantas. Si quieres la mando a traer —

​— Por ahora solo quiero estar contigo nada más —

​— Vas a necesitar a alguien que te cuide —

​— Sí, luego la mandas a traer —

​— Necesito hacer una llamada; mi madre está muy preocupada por tu estado de salud y quiere que la tenga informada a diario —

​— Ella nunca me quiso, ¿por qué estaría ahora interesada en mi estado de salud? —

​— Ella quiere a quien yo quiera, y está feliz porque va a ser abuela. También envió regalos para ti y para el bebé, mandé a buscarlos al aeropuerto —

​— Omar —

​— Sí, mi amor —

​— Te noto extraño, ¿hay algo que no me has dicho? —

​— Sí, mi amor; estoy preparando algo bonito en la azotea para que te alegres y va a venir un fotógrafo famoso y te hará unas fotos a ti y a mí también contigo; y quiero ir a ver cómo va la decoración —

​— Ok, por eso estás un poco ansioso. Eres muy atento conmigo, me enamoras cada día —

​— Eso quiero, que te enamores cada día más de mí —

​Traen el desayuno de Raiza y él aprovecha para ir a inspeccionar todo.

​— Ya vuelvo — y le da un beso y sale rápido, antes que Raiza pueda decir algo.

​Mary y Lorena están ocupadas en la azotea del hospital; un grupo de personas están trabajando. La azotea, antes fría y descuidada, cobra vida bajo las manos expertas; en un sitio especial ponen una silla de reina, amplia, con cojines, extra cómoda y toda blanca. Colocan una pared provisional en el fondo, color negro, donde cuelgan infinidad de luces led; los otros lados están despejados y se puede ver la ciudad.

​En el piso ponen una alfombra roja que hace juego con las rosas que están por todos lados hermosamente colocadas. Están terminando los últimos detalles cuando entra el rey. Mary y Lorena corren a su encuentro.

​— ¿Cómo quedó? —

​— Está todo muy bonito —

​— Mi madre envió algunos regalos, ¿creen que es bueno colocarlos en algún lugar por si quiere abrirlos? —

​— Sí, pero vamos a ver primero si combinan con la decoración, o los hacemos envolver de modo que se vean bien en el entorno —

​Bajan y van hasta la casa rodante.

​— Hay tantos regalos que están abarrotadas las mesas, los muebles de la casa y el piso —

​— ¡Dios!, cuántos regalos —

​— También envió este anillo de compromiso que le regaló mi padre —

​— ¡Guao!, qué hermosa joya —

​— Ahora no sé qué hacer, ¿debo darle este o el otro? —

​— Dale los dos. Le pides matrimonio con el anillo que compramos y luego que te dé el sí, le das el otro y le explicas que es el anillo de compromiso que le dio tu padre a tu madre y que es por costumbre y cultura que ella lo tenga para dárselo a su hijo cuando se vaya a comprometer —

​— Es bueno contar con la ayuda de las dos, son brillantes; eso haré —

​— ¿Y qué hay en todos esos paquetes? —

​— No sé, abramos algunos —

​Abren uno que otro y hay mucha ropa de bebé y ropa cómoda para embarazadas, pantuflas suaves, juguetes y hasta una pequeña cuna tipo moisés.

​— Todo esto es mejor llevarlo a la villa —

​— ¿Cuál villa? Nosotras vivimos en un apartamento —

​— Una villa que le compré a Raiza para que pase unos días recuperándose. Hoy llega Jazmín, su dama de compañía; le voy a pedir que se encargue de todos estos paquetes —

​— Jazmín, ella la recordaba siempre. Cuñado, tienes todo preparado —

​— Estoy nervioso, tengo miedo que me diga que no. Aunque no la he vuelto a oír decir algo de todo lo que me reprochaba, parece que ha olvidado lo malo —

​— Cuñado, agradece que te ayudamos mucho Lorena y yo. Luego te contamos cómo; yo hasta las hice ir a un psicólogo —

​— ¿A quiénes? —

​— A Lorena y a Raiza, y eso las ayudó mucho. Aún estaban yendo cuando sucedió el accidente—

​Lorena, que ve una interrogante en la cara del rey, le explica que ella y Raiza fueron secuestradas casi al mismo tiempo y a grosso modo lo pone al tanto de los problemas con Carlos, su novio, que son parecidos a los problemas de Raiza con él. Repica el móvil de Lorena; Mary, que mira el móvil, dice:

​— Hablando del rey de Roma —

​Lorena se aleja para atender la videollamada y regresa alterada.

​— Busquemos en las redes, Carlos está muy enojado. Dice que estoy por todas las redes con un chisme; dicen que me voy a casar con un sultán árabe muy rico. ¡Está como loco, no me oía! —



#2986 en Novela contemporánea
#11383 en Otros
#2056 en Acción

En el texto hay: accion, aventura, naugragio

Editado: 06.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.