Esclavas

Si, Estoy Celosa

​Lorena está frente al club donde bailaron por primera vez.

​— Puede ser que esté aquí —

​En la puerta:

​— Este club es exclusivo, solo para miembros —

​— Yo soy miembro de este club, pero no traje mi tarjeta —

​Un empleado la reconoce.

​— Señorita Smith, disculpe, pase adelante, es que el portero es nuevo —

​— ¿El señor Carlos está aquí? —

​— Lo vi entrar temprano, no sé si está aún aquí —

​Lorena lo busca por todos lados y no lo encuentra; ve a un hombre en la barra y una mujer a su lado; se acerca y ve que es Carlos.

​— Buenas noches. Estás en buena compañía, no sé por qué me molesté en volar hasta aquí — dice caminando hacia la puerta.

​— ¡Lorena Smith! Me debes una explicación, ¡ven acá, detente! —

​— Estás borracho —

​— Sí, estoy borracho, porque mi novia me dejó por otro —

​— No sabes lo que dices, ¿has visto tu móvil las últimas horas? —

​— No, lo dejé en la oficina; es una tortura porque siempre quiero llamarte —

​La mujer se acerca a donde están hablando y Lorena le dice:

​— ¿Qué vienes a hacer aquí? Nadie te llamó —

​— Sí, él me llamó —

​— Ah, sí, ¿por qué la llamaste? —

​— Para que me lleve a casa —

​— Ya no te necesita, yo lo llevo —

​La mujer se va y Lorena lleva a Carlos al auto. Está muy borracho, arrastrando las palabras dice:

​— ¿Te dejó venir tu novio? —

​— Mi novio eres tú, no hay nadie más que tú. Pero veo que apenas un problema y sales a buscar compañía femenina —

​— ¿Estás celosa? —

​— No —

​— Sí estás celosa —

​Se queda callado y ella enciende la luz y lo ve dormir. Al llegar a la mansión, el mayordomo lo ayuda a bajar y lo llevan a dormir a un sofá de la planta baja. En la mañana Carlos se levanta.

​— ¿Estaba soñando o Lorena fue a buscarme al club? —

​Llama a su mayordomo.

​— ¿Cómo llegué aquí? ¿Quién me trajo? —

​— La señorita Smith lo trajo a casa —

​— ¿Y dónde está ella? —

​— Arriba, en su recámara —

​Carlos sube y entra a la habitación de Lorena; ella aún está dormida, pero se despierta cuando él entra.

​— ¿Ya estás bien? —

​— Sí, y quiero una explicación —

​— Ya te di la explicación, solo que no la has leído; te envié un video también y tuve que volar para hablar contigo, y te encuentro en compañía de otra mujer; tú tienes que darme una explicación —

​— ¿Cuál mujer? —

​— La que estaba contigo anoche —

​— No estaba con nadie —

​— No lo niegues, anoche estabas con una mujer en el club —

​— ¡Que no! —

​— Sí estabas con una mujer —

​— Mejor dime tú, cómo es eso que un sultán es tu novio y te dio un anillo de compromiso —

​— Es solo una confusión, un chisme de los paparazzi; ese anillo era para Raiza, la hermana de Mary —

​— Sí, y el sábado se va a casar con el sultán; yo fui a escoger el anillo de compromiso con el sultán y Mary, y lo demás es historia —

​— Mi amor, pensé que me habías abandonado por ese sultán; estaba sufriendo sin ti y eso me terminó de matar —

​Se abrazan y se besan por largo rato.

​— Me dejaste por casi un año, por favor no me dejes de nuevo —

​— No te voy a dejar nunca, mi amor... Pero dime, ¿quién era la mujer que estaba contigo anoche? —

​— No sé quién era —

​— Ella dijo que la habías llamado —

​— Yo solamente llamé a un taxi, debe ser que el chofer era una dama. ¿Estás celosa? —

​— Sí, muy celosa; casi me muero cuando te vi con ella —

​— Mi linda, solo tengo ojos para ti; andaba muriéndome un poco cada día —

​— Te puedes imaginar lo que sentí cuando te vi en las redes con un anillo de compromiso que no era el que yo te di —

​— Mi amor, debes haberte sentido muy mal —

​— ¿Mal? El corazón se me partió en mil pedazos, y sentí un gran dolor que me hizo llorar como un niño —

​— Yo no hice nada, mi amor, yo soy tuya, yo te amo solo a ti; son los medios y la prensa amarillista, que lo que no saben lo inventan —

​— ¿Y tu móvil? —

​— Lo envié a buscar —

​Tocan la puerta y Carlos sale a recibir el móvil. Ve muchos mensajes de Mary y de Lorena y un número desconocido.

​— Carlos, es un malentendido. Fuimos a ayudar a mi cuñado a escoger el anillo para Raiza; mira este video que te envié —

​Ve los videos donde el sultán le pide matrimonio a Raiza.

​— Qué tonto fui; si no hubiera dejado el teléfono, me habría enterado de la verdad rápidamente —

​— Pero me dejaste largos meses, casi un año, y veo tu foto en las redes; pues todo contribuyó —

​— Sí, te entiendo —

​— Te amo —

​— Yo también te amo —

​El día lo pasan muy juntos, amándose apasionadamente. En la noche Lorena le dice que tiene que volver.

​— Yo voy contigo —

​— Está bien, vamos, vístete; llamaré para que te preparen una maleta —

​— Ok, le pediré a mi piloto que prepare el avión —

​— No, tengo un jet que me espera en el aeropuerto; es del sultán, me lo prestó para que viniera a hablar contigo —

​— Qué amable de su parte. ¿Y cómo es que Raiza apareció?, ¿y dónde conoció al sultán? —

​— Es largo de contar, en el avión te cuento todo —

​— Ok —

​Una mucama hace la maleta de Carlos y los dos se marchan. Carlos hace varias llamadas y pone al frente de todo a su hacker mientras él no esté. En el avión Lorena le cuenta la historia de Raiza a Carlos.

​— Es una historia de las mil y una noches —

​— Sí, pero Raiza ahora está embarazada del sultán y se van a casar el sábado —

​En el jet cenan y se quedan hablando hasta tarde.

​Arriban a París y se dirigen al apartamento; no hay nadie y esa noche duermen allí. Al siguiente día está con Carlos en la construcción del proyecto. Después de supervisar la obra, Lorena llama a Mary.

​— ¿Dónde estás? No te vi en la oficina y anoche no dormiste en el apartamento —



#2986 en Novela contemporánea
#11383 en Otros
#2056 en Acción

En el texto hay: accion, aventura, naugragio

Editado: 06.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.