El rey llama al médico y quiere que venga a examinar a Raiza; se preocupa de que la boda y todo lo que implica le haga daño de algún modo.
— ¿Cómo está? Dígame doctor, ¿la boda y todo eso puede afectar su recuperación plena o afectar su estado? —
— No permita que se involucre en preparativos que la estresen; hágala descansar cada cierto tiempo, trate de mantenerla calmada. La inflamación desapareció, pero el dolor de cabeza puede volver con cualquier estrés o inquietud. Estar feliz la ayuda en su recuperación y en su estado. ¡Felicidades por su boda!, todo saldrá bien —
El rey alquila un club para realizar la boda, el cual es preparado y adornado para la ocasión. Mary, Lorena y Raiza están viendo vestidos por internet para ayudar a Raiza a escoger uno. Por fin se decide por dos y de los dos va a escoger el que se va a poner.
Lorena se va de compras con Carlos y Mary. Carlos ayuda a Lorena a escoger un modelo exclusivo de diseñador famoso que resalta su escultural cuerpo y la hace ver muy elegante y sexy. Mary escoge un traje azul que hace que sus ojos brillen destilando color y se ve muy linda.
Carlos ha aceptado la sugerencia de las damas y se decide por un traje negro que lo hace ver más guapo y elegante. Compran regalos para los novios y salen a comer algo ligero, ya que: "dejemos espacio para el banquete de la boda".
— Vamos al aeropuerto, ya se acerca la hora —
Van al aeropuerto a recoger a Ricaute. Están en la sala de espera y Mary ve a Ricaute, sale corriendo y salta sobre él; él la mantiene en sus brazos y se besan.
— Estás bella, te he extrañado mucho, te amo —
— Yo también te he extrañado, te amo —
Carlos y Lorena guardan distancia esperando la oportunidad para saludar. Ricaute y Mary caminan hacia ellos.
— Amigo querido, ¡bienvenido! — y se dan un abrazo.
— Ricaute, bienvenido — lo saluda Lorena y le da un beso.
Los cuatro se dirigen a la villa. Encuentran al sultán y a Raiza en la sala tomando el té; el rey se levanta a recibirlos con su acostumbrada amabilidad y buenos modales.
— ¡Bienvenido! — y le tiende su mano a Ricaute.
— Raiza, conoce a Ricaute — lo presenta Mary.
— Cuñado, un placer conocerte, ven acá dame un abrazo —
Después de las presentaciones, el rey dice:
— Tengo que ir a probarme el traje que voy a ponerme; Ricaute, si gusta acompañarme —
— Ok, es buena idea; también debo comprar algo adecuado para la boda —
El rey se prueba su traje que le queda perfecto, y le pide al diseñador que busque algo para Ricaute. Buscan varios trajes hasta que Ricaute se prueba un traje azul noche que le queda perfecto y lo hace ver elegante y muy guapo. Ricaute va a pagar su traje, pero el rey le dice:
— Acepte que le regale el traje; es una costumbre de mi país regalar trajes para la boda —
Luego van a la zapatería; escogen zapatos de diseñador que el rey paga y le da la misma explicación.
— El regalo de trajes, y es el ajuar completo, es nuestra costumbre regalar —
Salen con los guardaespaldas cargando los paquetes. Una cantidad de paparazzi los persiguen hasta la limusina y se suben protegidos por los guardaespaldas. En la villa están secando el cabello de Raiza con sumo cuidado y dejan su largo cabello suelto; le toca el turno a la maquilladora profesional.
Lorena está en su habitación; una experta le ha arreglado el cabello y la ha maquillado. Está poniéndose el vestido cuando entra Carlos, que la abraza por detrás y le susurra al oído:
— ¿Cuándo nos vamos a casar nosotros? —
— Pronto, mi amor; quiero casarme y descansar un tiempo, viajar contigo y tener un bebé —
— Eso me gusta mucho, siempre he querido llevarte a recorrer el mundo y tener un bebé nuestro... Lo vengo soñando desde hace tiempo —
— Te amo, mi novio guapo y comprensivo —
Él besa el escote de su espalda y luego la ayuda a subir el cierre del vestido. Todos están en la sala esperando a los retrasados; el rey se pasea impaciente. Ricaute baja vestido elegantemente y parece un artista de cine. Mary va a su lado y le dice:
— ¡Guao, mi amor, qué guapo estás! —
— Gracias —
Por fin Raiza está lista; vestida con un traje color oro acampanado y con brillos, se ve bella y radiante. El rey la toma del brazo y caminan hasta la limusina, donde la ayuda a subir. Carlos ayuda a subir a Lorena y Ricaute ayuda a Mary, como los caballeros amables que son. Cuando llegan al club está todo tranquilo; los paparazzi no pudieron ingresar al club, el rey exigió que cuidaran todos esos detalles.
La boda civil se lleva a cabo en un ambiente tranquilo. Cuando el juez de paz pronunció las palabras: "puede besar a la novia", el rey, que tenía tomada la mano de Raiza, la lleva a su boca y la besa, y luego besa los labios de su amada con amor. Todos aplauden, gritan y silban.
— Mi amor, siéntate, ¿estás cansada? —
— No estoy cansada, estoy feliz, no te preocupes —
— También estoy feliz; estás bella, te amo —
La hace sentar en su trono, que fue traído de la villa, y se sienta a su lado. Mary pronuncia unas palabras muy feliz y sonriendo:
— Hermanita, te deseo toda la felicidad del mundo al lado de mi cuñado, ¡y mis doce sobrinos que me darán! ¡Salud! —
— ¡Salud! — brindan todos.
Los invitados son pocos, unas cincuenta personas seleccionadas. Está sonando una balada muy romántica que solían bailar en el castillo, y el sultán se inclina ante Raiza.
— ¿Su majestad, mi reina, desea bailar conmigo? —
Raiza se levanta.
— Claro, mi rey —
Bailan suave y muy abrazados.
— ¿Cuándo te diste cuenta de que me amabas? —
— Desde siempre; quería abrazarte, besarte y ser correspondido, y tú jugabas conmigo al gato y al ratón y yo estaba loco por ti —
— Yo también me enamoré de ti, y te deseaba mucho —
— Pero yo me negaba a ceder ante ese amor —
Editado: 06.03.2026