Jazmín sale a calmarlos, mientras Omar acompaña a Raiza.
— No estén asustados, el bebé está en posición; no hay ningún peligro, puede nacer —
Jazmín vuelve a entrar y se le oye decir:
— Puje, mi señora, puje, que ya viene el bebé —
Se oye al bebé llorar, y Mary, que estaba adentro, sale.
— Es un hombrecito muy bello —
Todos respiran hondo; pasaron un buen tiempo de mucha tensión. Jazmín tiene que coserle unos puntos a Raiza; le toma los puntos con una aguja de coser y con hilo. Esta se queja de mucho dolor. Por fin termina el suplicio. Omar sale con su hijo en brazos.
— Bienvenido al mundo, bebé — le da la bienvenida Lorena, que lo toma de los brazos de Omar —. ¡Qué lindo bebé! —
— Les dije que sería padre de un bebé hermoso —
El orgulloso padre no cabe en sí de la alegría; solo opaca su felicidad que no tenga cómo ofrecer a su esposa e hijo todo lo que se merecen. Jazmín sale con un bulto de sábanas y María entra con sábanas limpias a tender la cama.
— Todo salió bien — anuncia Jazmín.
Jazmín regresa con ropa limpia y ve al bebé en brazos de su tía Mary.
— Bienvenido al mundo, príncipe —
— Me toca a mí cargar al bebé — dice Carlos.
— Ok — Mary le pasa el bebé y Carlos lo carga con delicadeza, como si se fuera a partir.
María sale de la alcoba.
— Ya pueden entrar a ver a la señora —
Todos entran a ver a Raiza.
— ¿Te dolió, amiga? — le pregunta Lorena.
— No tienes idea de cuánto me dolió —
Carlos le entrega el bebé a su madre.
— ¡Dios mío, qué bello es mi hijo! —
Después todos se van a sus camas y dejan descansar a la madre con su bebé. En la ciudad, los equipos de salvamento y búsqueda están haciendo una nueva estrategia. Casi se dan por vencidos, pero hay mucha gente presionando para que la búsqueda continúe; han tenido los equipos más avanzados y colaboración de expertos, pero no han podido lograr nada.
En las noticias de la TV:
— El hombre de negocios Carlos Santeliz, su prometida la famosa arquitecta Lorena Smith, el sultán Omar Al Fayed y su esposa embarazada Raiza Johnson de Al Fayed, y su hermana Mary Johnson, famosas empresarias, el famoso chef Rubén Scott, y Jazmín, María y Santiago continúan desaparecidos; la búsqueda sigue en pie. El grupo salió de la ciudad de Burdeos en un yate alquilado; en medio de una tormenta y ráfagas de fuertes vientos perdieron comunicación y no se sabe nada de ellos. Hoy, el novio de Mary Johnson, un experto policía, ha venido de su país y se ha unido a la búsqueda. Señor Ricaute, ¿qué información nueva tiene sobre los desaparecidos? —
— No tenemos nada aún, pero tenemos una nueva estrategia de búsqueda con nuevas rutas; además contamos con la ayuda de expertos de varias partes que nos darán su valiosa colaboración — son las palabras del novio de Mary Johnson —Les estaremos informando —
La madre del sultán está en Burdeos volviendo locos a todos para que busquen a su hijo y su familia. Carmen y Martha, la madre de Carlos y la madre de Lorena, están haciendo presión.
— No pueden detener las búsquedas —
— Señoras, estamos preparando una nueva estrategia; pronto volveremos a continuar buscando —
Mientras tanto, en el refugio están todos llenos de ternura con Omar Junior.
— Ves, te lo dije, tendría los ojos azules como tú, mi amor, y es tan hermoso como lo soñé —
— Sí, mi amor, tenemos un hermoso hijo —
— Gracias, mi reina, me has hecho el hombre más feliz del mundo —
Todos están mirando los ojos de Junior; todas las miradas están puestas en el hermoso bebé. Ha traído un mundo de ternura para todos los náufragos, que han olvidado por estos días su situación y se han dedicado a babear por el bebé, que es una ternura.
Jazmín se ha vuelto su nana y está al cuidado constante del bebé. Raiza está más hermosa que nunca; la maternidad le sentó muy bien y se ve radiante. Hoy le tocó el turno para ir de pesca a Carlos y Lorena; están pescando en la bahía y ven una barcaza que se acerca. Por precaución se esconden y ven a cuatro hombres que desembarcan.
Los hombres están hablando del asalto y violación de mujeres de un barco de paseo. Lavan en la bahía armas ensangrentadas y se marchan. Lorena y Carlos graban en su memoria los rostros de los delincuentes. Siguen pescando y luego van al barco; se dan cuenta de que necesitan armas.
Carlos bucea en el barco y encuentra un arma que había puesto en un cajón. Lorena consigue una cámara que ella siempre lleva cuando viaja. Con todo lo que pescaron y lo que buscaron en el yate, suben al refugio.
— Esta noche voy a apagar el faro; no quiero que esos delincuentes vean nuestra posición —
La cámara, que es resistente al agua, no quiere funcionar y Lorena la desarma y la pone a secar al sol. En unos minutos está seca y la ensambla; de inmediato va a tomarle fotos a Junior. También toma unos videos de Raiza cuando lo alimenta. Mientras tanto, Carlos está hablando con los hombres. No quiere preocupar a Raiza, que está recién parida.
— Unos delincuentes llegaron a la bahía; Lorena y yo nos escondimos por precaución porque la barcaza se veía sospechosa. Estaban lavando sus armas ensangrentadas y hablaban de haber asaltado un barco de paseo y violado a las mujeres. Yo tenía un arma en mi cajón del camarote y fui a buscarla para estar prevenidos; también pude encontrar un paquete con las municiones —
— Yo también tengo un arma en mi cajón del camarote — dice Omar.
— Yo también tengo un arma en mi camarote — termina diciendo Rubén.
— Vamos por las armas —
Los cuatro hombres se van al yate a buscar las armas y regresan bien entrada la tarde. Cada quien desarma su arma y las ponen a secar; al otro día las ensamblan y practican en el bosque buscando algo que cazar.
Regresan con una pieza de caza cada uno, menos Rubén que se quedó preparando la comida; pero Santiago probó su arma. Carlos y Omar cazaron dos faisanes y Santiago cazó un conejo. Al llegar, Omar se ducha y va a cargar a Junior, que ya lo conoce y está a gusto en sus brazos.
Editado: 06.03.2026