La madre de Omar, que tiene tiempo en París, decide regresar a su país y extiende invitaciones a Carmen y Martha para que vayan con ella; ellas aceptan encantadas. Omar va a despedirlas en el aeropuerto y regresó a la villa para organizar el viaje a América.
Carlos ha pedido a su piloto que venga a París, ya que el jet de Omar está siendo utilizado por las tres mujeres que se despidieron muy entusiasmadas.
— Ya el avión está en el aeropuerto, listo y esperando por nosotros —
Omar repasa:
— ¿Pasaportes listos? —
— ¡Siii! —
— ¿Falta algo? —
— ¡¡Noo!! — responden todos a la vez.
Omar con Junior en brazos, Raiza, Carlos, Jazmín, Lorena, Santiago, María, Rubén y la enfermera que cuida a Junior; todos se van al aeropuerto, donde los espera el elegante y confortable avión de Carlos. Cuando llegan al aeropuerto, los paparazzi disparan sus cámaras y se vuelve un tropel humano detrás de ellos. Los medios aprovechan para tomar fotos de ocho de los famosos náufragos, pero los guardaespaldas los ayudan y protegen.
— ¿Lorena, a dónde viajan? —
— Carlos, dame una primicia, por favor —
Se escapan del acoso y suben al avión. El viaje dura algunas horas y tuvieron que hacer una escala debido al mal tiempo; podían seguir volando, pero Lorena y Raiza se pusieron muy nerviosas y Carlos prefirió aterrizar y esperar que pase el mal tiempo.
Rubén aprovecha y hace la cena con la ayuda de María; los dos se han vuelto inseparables. En las redes se corre el rumor de que tienen un romance oculto. María es una francesa muy bonita; es delgada, de mediana estatura, de ojos marrones y cabello largo castaño claro. Por su parte, Rubén es alto, corpulento y con cara de chico bueno que siempre sonríe. Los dos hacen una buena pareja, pero cuando se les pregunta si están enamorados, solo sonríen y no contestan nada.
Por su parte, Jazmín y Santiago son novios y se llevan muy bien. Jazmín, con su elegancia y ademanes finos de dama educada, y Santiago, fuerte, musculoso, guapo y atento caballero, se ha ganado el amor de Jazmín. Juntos han posado ropa de marca y son una sensación cuando salen a pasear.
Santiago le ha confesado a Omar que quiere casarse con Jazmín, pero que no se atreve a proponérselo porque la ha oído decir que quiere estar soltera por ahora y disfrutar su momento de gloria. Omar le ha recomendado tener paciencia y esperar un poco.
La cena está servida y pasan a comer como viejos amigos, bromeando y riendo de las ocurrencias de todos. Después de la cena, buscan el pronóstico del tiempo y vuelan sin más contratiempos; llegan bien entrada la noche y se les pide aterrizar en el aeropuerto comercial.
Donde la policía de migración revisa los documentos y, cuando se dan cuenta de quiénes son, se toman fotos con ellos. Se dirigen hasta la mansión de Carlos en una limusina; están muy cansados y todos se retiran a dormir. Carlos con antelación hizo poner una cuna en un hermoso cuarto que decoran especialmente para Junior, con una cama para su enfermera.
Al siguiente día todos se levantan y van a desayunar; en el comedor acuerdan lo que harán ese día.
— Vamos todos a la estación de policía; cuando nos pregunten los reporteros, vamos a responder así... Ricaute nos estará esperando y ha dado aviso a los medios de comunicación —
— Les ha dicho que vamos a ir a acusar a los delincuentes, que somos testigos, agraviados y víctimas. Llevaremos los guardaespaldas para que nos ayuden a escapar cuando sea necesario y nos protejan de la aglomeración de la gente —
— De acuerdo —
Raiza llama a Mary por teléfono y le dice que van a pasar por ella. El grupo pasa por Mary y se dirigen a la estación de policía; cuando llegan, la aglomeración de diferentes medios de comunicación es tan grande que temen ser atropellados.
— Vamos, es lo que queríamos, sin miedo —
— ¡Sí, pero son muchos! — opina Lorena, y todos están de acuerdo con ella.
Los guardaespaldas no se dan abasto y tienen que salir varios efectivos de la policía a ayudar. El grupo de nueve se baja de la limusina. Mary sale primero.
— Es la novia de Ricaute — expresa un reportero y todos corren —. Mary, dame una primicia, amiga; recordamos tu viacrucis cuando tu hermana estaba desaparecida —
— Venimos a acusar a estos monstruos, que tanto daño hicieron a mi familia —
Detrás viene Lorena, con su belleza angelical, y todos corren a donde está ella.
— Lorena, ¿y tú también tienes algo de qué acusar a los monstruos? —
— Claro que sí; fui secuestrada por ellos, me tuvieron esposada y fue mi novio quien me rescató, y la policía local no hizo nada para ayudarme en ese entonces —
Raiza se baja de la limusina y los flashes no se hacen esperar.
— Raiza, de los detenidos, ¿reconoces a alguno de tus secuestradores? —
— Reconozco a varios —
— Su majestad, ¿cómo se conocieron? —
— Él me rescató de los secuestradores — contesta Raiza.
Carlos, que había estado ayudando a bajar a las damas, camina hacia la entrada.
— Carlos, cuéntanos, ¿cómo fue el rescate de tu novia? ¿No sospechabas de Lucio? —
— Venimos como víctimas a acusar a los delincuentes, pero les prometo una rueda de prensa al salir de nuestro compromiso —
Jazmín viene toda elegante con su estilo particular de vestir, con sedas, brillos y mucho colorido.
— Jazmín, Jazmín, ¿y tú por qué vienes? ¿Tienes algo de qué acusar a los monstruos? —
— Por supuesto que sí; he visto a mi señora Raiza sufrir por culpa de la horrible experiencia que vivió a manos de estos malvados —
Santiago va ayudando a Jazmín y protegiéndola.
— Santiago, ¿y tú también tienes algo en contra de los detenidos? —
Rubén y María se les unen.
— Nosotros venimos a apoyar a nuestros amigos —
Los presentes los aplauden con entusiasmo.
— ¡¡¡También los apoyamos!!! — se oyen gritos del gran público.
Editado: 06.03.2026