— Responde, amigo — le dice Carlos con una sonrisa de picardía propia de él.
Rubén respira profundo y se acerca al micrófono.
— No tengo miedo de decirlo; tengo miedo de no ser correspondido. Sí, estoy enamorado de María, pero no sé qué siente ella por mí —
Todos aplauden la respuesta sincera de Rubén. Sus compañeros sonríen y le dan palmadas en la espalda. A una reportera le toca preguntar:
— María, ¿y tú estás enamorada de Rubén? —
María se dirige al micrófono y se oye cuando exhala.
— Buenos días... Les confieso con sinceridad que no sabía lo que sentía Rubén por mí, y yo pensaba que estaba enamorada sola... Pero yo lo amo desde que naufragamos juntos; él me protegió, me dio consuelo cuando lloraba en la balsa a la deriva y me infundía valor —
Una ovación se deja oír del público, que sube en decibeles cuando Rubén y María se abrazan.
— ¡Beso, beso, beso! —
El público pide beso y sus compañeros también. Se dan un beso suave y ligero. Lorena los felicita y también todo el grupo de amigos. En esos instantes entra Ana al salón y los reporteros van hacia ella, y un grupo de guardaespaldas se los impide.
— Queremos saber la opinión de Ana —
Ricaute toma el micrófono.
— Primero hay que saber si ella quiere darles su opinión —
— ¡Ana, por favor! — gritan los reporteros.
— No sabía que estaban reunidos aquí —
— ¿Quieres formar parte de la rueda de prensa? —
— Sí, está bien —
— Ana, ¿cómo fue la experiencia de tu secuestro? —
— Fue una pesadilla estar esposada por horas y luego siendo subastada por esas lacras —
— ¿Cómo hiciste para enviar tu posición? —
— Pedí ir al baño y allí pude activar la señal —
— Ricaute, ¿en qué estado encontró a Ana y a Victoria? —
— Ana estaba siendo fuerte y afrontando lo que le tocó vivir. Cuando llegamos y dominamos la situación, Ana misma tomó las llaves del bolsillo de uno de los delincuentes y fue a liberar a Victoria —
— ¿En qué estado estaban ellas? —
— En perfecto estado físico, pero estresadas y en cautiverio —
La rueda de prensa termina y los encargados de seguridad los ayudan a salir del enjambre humano; suben a la limusina y se marchan rápidamente. Sentados en la terraza están tomando una copa. Raiza y Lorena hablan de los acontecimientos del día.
— Fue todo un éxito, ¿qué opinan? —
— Sí, y fue como una terapia; sacamos lo que teníamos dentro —
— Sí, es verdad, Lorena; nos sirvió de terapia —
— Y hasta hubo romance y declaración de amor —
— Fue muy lindo cómo Rubén y María se declararon su amor —
Omar interviene.
— Con razón ninguno respondía cuando se le preguntaba —
— Los dos enamorados y temiendo no ser correspondidos —
— Sí, esposo mío, qué lindos son los dos, inocentes en el amor —
— Fue un buen empujón que le dieron los reporteros —
— Ahora están felices, bromeando y riendo; seguro la cena quedará más sabrosa que siempre —
— Jajaja, claro que sí —
Carlos tiene a Lorena en su regazo y pasa su mano suavemente por su cabello.
— Mi amor, ¿cuándo nos vamos a casar? —
— Pronto, Carlos; termino el proyecto en París y nos casamos, lo prometo —
— Ok, mi amor —
Raiza, que los escuchaba, interviene:
— ¿Por qué no organizamos una boda múltiple? Nos casamos tú y Carlos, Mary y Ricaute, y Omar y yo —
— Piénsalo y lo voy a consultar con Mary y Ricaute —
— Ok, lo pensaré. Los invito a conocer la Torre Lorena; yo aún no la he visto terminada, cuando me fui a París le faltaban algunos detalles —
— ¡Vamos! Queremos conocer la famosa Torre Lorena —
Las dos parejas se van a la torre. Llegan y a Omar le parece un diseño espectacular.
— Quiero que diseñes algo así en mi capital —
— ¿Amigo, ya quieres robar el tiempo de mi Lorena? —
— Cuando pueda; no, amigo, solo quiero algo de su ingenio en mi país —
— Solo era una broma, Omar —
— Vamos a entrar, no se queden allí —
— ¡Guao, qué elegancia! ¡Felicitaciones, Lorena! Es una obra de arte —
— Lo mejor de todo es que está construida con materiales ecológicos y reciclados: por cada árbol que se cortó para la madera se sembraron tres, los vidrios son autolimpiables y el jardín es un pequeño bosque que aporta oxígeno a la ciudad —
— Pensaste en todo, Lorena, eres genial —
— Además, el diseño es aerodinámico —
— ¡Qué bien! —
Entran y recorren varios pisos; Omar está encantado.
— Definitivamente, Lorena, te verás obligada a diseñar para mí —
— Jajajajaja — ríen divertidos.
— Vámonos a casa; estoy cansada y con hambre —
— Lo que diga mi arquitecta estrella —
— Jajajajaja —
Todos bajan por el ascensor con vidrios panorámicos.
— ¡Qué bonito todo! ¡Se ve casi toda la ciudad desde aquí! —
— Sí, lo diseñé así para ofrecer una vista panorámica al visitante —
Raiza le da su opinión:
— Me encantó conocer la Torre Lorena; con razón eres tan famosa, la verdad tu estilo tiene arte y derrocha elegancia —
— Esta torre fue en realidad mi proyecto de grado. Soñaba verla construida y mi sueño se hizo realidad —
Regresan a la mansión y se dedican a jugar con Junior, que sonríe feliz al ver a todos sus seres preferidos. María anuncia:
— ¡La cena está lista! —
Pasan al comedor y Carlos lleva a Junior en su cochecito. A los pocos minutos, la enfermera viene por él.
— Es hora de su baño antes de dormir —
Están en la mesa después de haber cenado, conversando amenamente. Omar recibe una llamada.
— Permiso —
Se levanta a atender la llamada de su madre.
— Hola, madre —
— Alá te bendiga, hijo mío —
— Gracias, madre. ¿Cómo está todo por mi país? —
— El pueblo está muy molesto; dicen que aún no han conocido al heredero al trono. Se quejan mucho porque no estás presente en la nación; debes venir lo más pronto posible. Ellos quieren presentar sus respetos a la sultana y al príncipe y no pueden, y están descontentos —
Editado: 06.03.2026