Esclavas

Es la Mejor Noticia de mi Vida

​El grupo de amigos se dirige a la limusina; se reunirán con personas importantes del reino, que tienen preparado un agasajo de bienvenida. La reunión se lleva a cabo en un ambiente de alegría y, en medio de la fiesta, Omar toma la palabra:

​—En quince días nos casamos mi reina y yo por las leyes y costumbres nuestras.

​Todos aplauden emocionados. Omar espera a que cesen los aplausos y continúa:

​—Pido a todos que nos ayuden a organizar la boda, encárguense de la publicidad, del pueblo, de la seguridad y de todo lo que hay que cuidar en estas ocasiones.

​—Me encargaré de que todo marche bien —se compromete el visir.

​—Muy bien, tienen que pensar que en el pueblo nos querrán ver el día de la boda, así que deben preparar la forma más segura para nosotros y para la gente.

​—Prepararemos la carroza nupcial para su majestad la sultana.

​—Y la limusina descapotable para después de la boda, donde irá el cortejo nupcial.

​—Sí, encárgate de todo eso.

​Dicho esto, se retiran y se dirigen a un centro comercial al que Omar siempre solía traer a Raiza para comprarle joyas y ropa.

​Entran a la joyería y Omar explica:

​—Aquí es una costumbre regalar joyas a la novia, oro y piedras preciosas para ponerse el día de la boda.

​—Ah, qué bien, también voy a optar por esa costumbre —opina Carlos, y le toma la mano a Lorena.

​Sacan la mejor colección de joyas para la sultana. Omar escoge un juego de aretes, collar, pulsera y anillo de oro blanco con diamantes de diferentes tamaños. Raiza se enamora de una pulsera de esmeraldas con pequeños diamantes alrededor de cada una.

​Lorena está viendo, pero no se decide por nada. Carlos escoge un collar de diamantes y se lo pone a Lorena, que se ve muy bella con él; también pide una pulsera y aretes que hagan juego, y es complacido de inmediato.

​—Lorena, te ves bella con esas prendas.

​—Y tú también te ves linda con ese juego, amiga.

​Santiago está viendo los anillos y le pregunta a Jazmín:

​—¿Cuál te gusta?

​—Este es muy bonito.

​—Vamos a escoger la ropa para la boda. Aquí, en mi país, también el novio le regala ropa a los invitados —los invita Omar, y todos van a una exclusiva tienda.

​Son atendidos por todo el personal con mucho esmero.

​—Queremos comprar un traje de novia para mi esposa y el traje de novio tradicional para mí.

​—Muy bien.

​Pasan la tarde de compras y Omar les regala la ropa que usarán en la boda a todo el grupo de amigos.

​Se dirigen al castillo. Al llegar, Omar y Raiza conversan con Badra sobre las invitaciones y otros temas acerca de la boda. Lorena y Carlos se retiran al anexo.

​—Lorena, mi linda, sería bonito que nos casemos aquí a su manera, y luego nos casamos en América.

​—¿Eso quieres?

​—Tengo algo que decirte.

​—Dime, mi amor.

​—La ginecóloga me habló, dijo que el implante está vencido hace meses, que intentó comunicarse muchas veces y no lo logró y me habló por Facebook, y tengo un retraso en mi periodo de casi un mes.

​—¡Sí, yupi, voy a ser padre!

​—No estoy segura, pero ahora que sé que el implante está vencido me puse a sacar cuentas, pero puedo estar equivocada.

​—Vamos al médico de una vez, es la noticia más hermosa que me han dado en mi vida, estoy seguro de que sí tienes a nuestro bebé aquí —asegura tocando el vientre de Lorena.

​—Vamos, mi amor.

​—Hoy no, estoy cansada.

​—Quédate aquí, descansa, voy a ir por un médico.

​Carlos sale del anexo y va directo a hablar con Omar.

​—¿Dónde está el sultán, por favor?

​—En su oficina, vamos, lo voy a llevar.

​Llegan a la oficina y un asistente lo anuncia.

​—Amigo, pasa, ¿qué se te ofrece?

​—Necesito un médico.

​—¿Te sientes mal? ¿Estás enfermo?

​—No, estoy feliz, Lorena parece que está embarazada, necesito que la examine un buen médico para estar seguros.

​—Tenemos el mejor equipo médico, espera, voy a hacer una llamada y vendrán.

​—Voy a acompañar a Lorena, se sentía muy cansada.

​—Entonces sí está embarazada, Raiza siempre se cansaba mucho cuando esperábamos a Júnior.

​—Sí, yo casi estoy seguro, ¡estoy feliz, seré padre!

​—¡Felicitaciones! Me alegra, mi hermano, y yo seré tío, voy a contarle a Raiza.

​Carlos va directo al anexo, y Omar busca a Raiza y la encuentra paseando a Júnior en su cochecito por el jardín.

​—Raiza, te tengo una buena noticia.

​—Dime, esposo mío.

​—Lorena parece que está embarazada, y Carlos anda feliz, viene a verla el médico para corroborar que sea cierto. Me dijo Carlos que se sentía muy cansada.

​—Voy a verla, y llevaré a Júnior, ella lo ama, eso la hará sentir feliz.

​Raiza va rápidamente al anexo y encuentra a Carlos haciendo el té.

​—¿Y Lorena, cómo está y dónde?

​—Está recostada, solo se siente cansada.

​—Voy a verla, ¿está despierta?

​—Sí, pasa.

​—Hola, Lorena, ¡qué buena noticia! Vas a tener un bebé, ¡felicidades!

​—Gracias, amiga, no estoy segura aún, pero tengo un atraso en mi periodo.

​—Seré tía, qué bueno, recuerdo tu apoyo cuando yo estuve embarazada, te quiero mucho, eres una hermana para mí.

​—También te quiero mucho.

​—Mi bebé, vino a visitar a su tía.

​—Ven con tía, mi bebé, una sonrisa para tía, sí.

​Júnior sonríe muy lindo y vuelve loca a Lorena, que adora al bebé.

​—Ya está Júnior volviendo loca a mi novia, me pondré celoso.

​—Jajajaja, jajaja.

​Todos se ríen y Júnior no se queda atrás, se ríe y dirige sus brazos hacia Carlos, que lo alza en sus brazos y le hace cariños.

​—Serás un excelente padre, Carlos.

​—Gracias. He deseado tanto un hijo, que Dios me oyó.

​—Mi amor, aún no estamos seguros.

​—Yo sí estoy seguro, lo siento en mi corazón, ¿verdad, Júnior? Tendrás con quien jugar.

​En esos momentos llega el equipo médico.



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En el texto hay: accion, aventura, naugragio

Editado: 06.03.2026

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