Especial día de las madres

Capítulo 4: “La Canción Para Mamá”

El gran día del festival finalmente había llegado.

El colegio “Luz del Amanecer” estaba lleno de flores, globos rosas y luces doradas.
Las familias ocupaban sus lugares mientras los estudiantes corrían nerviosos detrás del escenario.

Camila respiraba rápido.

—¡Voy a desmayarme!

Damián levantó una ceja.

—Todavía ni empiezas a cantar.

—¡Por eso mismo!

Valeria soltó una risa mientras acomodaba las últimas decoraciones.

Entonces vio entrar a Elena, su mamá.

Llevaba un vestido sencillo color lavanda y una enorme sonrisa.

—¡Mamá! —Valeria corrió a abrazarla.

—Todo quedó precioso, mi niña.

Detrás de ellas apareció Thiago, algo nervioso.

Elena le sonrió con dulzura.

—Así que tú eres Thiago. Valeria habla mucho de ti.

Valeria se sonrojó inmediatamente.

—¡Mamá!

Thiago soltó una pequeña risa.

—Mucho gusto, señora Elena.

—Nada de señora. Puedes decirme Elena.

El festival comenzó entre aplausos.

Hubo bailes, poemas y pequeños regalos.

Pero el momento más esperado era la canción final.

Camila y Damián subirían al escenario junto con varios alumnos.

Aunque todo parecía ir bien… de pronto uno de los chicos comenzó a sentirse mal.

—¡¿Qué hacemos?! —preguntó Camila entrando en pánico.

La maestra miró alrededor desesperada.

—Necesitamos a alguien más para completar la presentación.

Entonces Valeria miró a Thiago.

—Tú sabes cantar… ¿verdad?

—¿Qué? ¡No!

—Sí puedes.

—Valeria, no quiero arruinarlo.

Ella tomó suavemente su mano.

—Tu mamá estaría orgullosa de verte ahí.

Thiago quedó en silencio.

Finalmente… asintió.

Cuando comenzó la música, los nervios desaparecieron poco a poco.

Las voces llenaron el auditorio con una canción sobre el amor de una madre.

Thiago cantó con el corazón.

Y mientras lo hacía… recordó todas las cartas.

Todos los abrazos.
Todas las sonrisas de su mamá.

Entre el público, Elena observaba emocionada.

Valeria también lo miraba sonriendo.

Y por primera vez en mucho tiempo… Thiago sintió que podía volver a ser feliz.

Al terminar la canción, el auditorio entero aplaudió de pie.

Thiago bajó del escenario aún sorprendido.

Entonces Valeria corrió hacia él.

—¡Lo hiciste increíble!

Thiago sonrió nervioso.

—Creo que… ya no tengo tanto miedo.

Valeria lo abrazó con fuerza.

Y él, sin pensarlo… le devolvió el abrazo.

Esa noche, Thiago abrió otra carta más.

Pero esta vez no lloró.

La carta decía:

“El amor siempre encuentra la forma de regresar.”

Thiago sonrió mirando las margaritas blancas.

Porque ahora entendía exactamente lo que su mamá quería decir.

Fin del Especial del Día de las Madres

Porque el amor de una madre nunca desaparece.




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