Eternamente Enamorada

13

CAPITULO 13

ISABELLA

 

Después de que luz se fuera dejándome sola en mi oficina no quise darle más vueltas al pasado ya lo hecho, hecho esta y no puedo hacer nada así que concentrarme en el presente que es mi trabajo, logra distraerme hasta que mi puerta abierta sin ser avisada

-entonces si es verdad que estás trabajando aquí-  levanto la mirada y fruncí el ceño, lo veo entrar a mi oficina con una sombra oscura tal como su pelo y ojos refleja en ellos, se detiene en todo el frente de mi escritorio  

-¿qué estás haciendo aquí?  Como sea no me interesa voy a llamar a seguridad no te quiero aquí- estoy a punto de levantar el teléfono cuando él me detiene sosteniendo mi mano

-por favor escúchame – lo miro con odio- sé que no lo merezco pero te lo pido por favor – lo miro con duda y después de pensarlo suelto un gran suspiro

-tienes 5 minutos Jorge Rivas – él sonríe de medio lado- puedes soltarme- en seguida él lo hace y se sienta al frente de mi – bien te escucho ¿qué es lo que quieres?

-quiero pedirte perdón- está bien eso no me lo esperaba, lo miro con los ojos abiertos pero con duda el Jorge que yo conozco jamás pediría perdón

-¿que estas tramando?- me cruzo de brazos totalmente en alerta

-no es ninguna trampa Isabella es verdad que me quiero disculpar por todo lo que te hice en el pasado – fijo mi mirada en sus ojos y por un momento veo sinceridad en sus palabras pero sigo sin creerle, él lo sabe y suelta un suspiro de cansancio- sé que no es fácil creerme después de todos estos años pero en verdad ya no soy el mismo de antes Isabella

-¿por qué este cambio tan repentino?- el niega con la cabeza

-es por Emilie ella me cambio, me mostro una parte de mí que no sabía que tenía y me enamore perdidamente de ella, cambie porque sabía que era lo mejor para mí y por qué ella se merece a alguien mucho mejor de como yo era antes- levanto una ceja sin termina de creerle – Isabella te ruego que me perdones y que hagamos las paces ¿crees que podríamos ser amigos?- lo miro nerviosa la verdad no espera algo así pero tengo que admitir que no es el mismo Jorge que conocí hace 10 años atrás

-no te puedo decir que vamos a hacer amigos pero creo que si podemos tratar de llevarnos bien por el bien de Emilie – el salta de la cilla con una gran sonrisa

-te lo agradezco mucho Isabella la verdad estaba nervioso y ¿quería pedirte ayuda con algo?- frunzo el ceño sabía que algo andaba mal

-quiero pedirle a Emilie que se case conmigo y necesito tu ayuda- abro la boca sorprendida pero después me empiezo a reír a carcajadas

-el gran mujeriego Jorge quiere casarse con alguien de diferente clase social- sigo riendo y al poco tiempo él se une a mí pero su risa es nerviosa

-sí que te puedo decir esa chiquilla me enamoro como nadie y realmente quiero terminar mi vida con ella a mi lado- le sonrió con gentileza

-sí que has cambiado – el asiente aun con una sonrisa- está bien- me levanto de mi silla – te ayudare pero si le haces algo te abierto que esta vez tengo poder para destruirte ya no soy la misma niña buena que conociste

-si le hago daño yo mismo te doy lo necesario para pagar- ambos volvemos a reír –Isabella- lo miro ¿puedo abrazarte?-asiento y ambos nos abrazamos fuertemente

 Siento que unas de mis cargas se va con ese abrazo, duramos así hasta que un carraspeo hace que nos separemos pero sin soltarnos, miramos a la puerta pensé por un momento que sería Emilie y tendría que decirle  una excusa pero resulto que era otra persona

-¿interrumpo algo?- veo como el levanta la ceja totalmente molesto al observar la escena

-siempre lo haces pero ya debes estar acostumbrado- ambos se matan con la mirada y yo no sé qué decir con esa escena

-¿Jorge hasta cuando tendrás tus asquerosas manos en la cintura de MI MUJER?- toda la habitación se quedó en completo silencio ¿que acaba de decir este idiota? ¿Su mujer?

-sabía que siempre te llamo la atención Isabella – él se ríe con ironía y yo me quedo en show por sus palabras - hasta se lo dije a mi hermana pero ella nunca escucho y el hecho que tu fueras un cobarde no me ayudo a convencerla – veo como aprieta un documento y sus puños se vuelve blancos

-no te lo vuelvo a decir- Adam entra como león rugiente a mi oficina y de manera brusca me separa de Jorge- aleja tus manos de mi mujer- en eso el agarra mi cara y me planta un fuerte he inesperado beso en mis labios

Yo me quedo en show sin moverme mientras el mueve sus labios contra los míos, al principio no me muevo pero después me dejo llevar  por sus labios, no me doy cuenta cuanto tiempo ha pasado desde que nos estamos besando pero llega el momento que me tengo que separar por falta de aire, nuestros ojos se justan y veo en ellos oscuridad y deseo, entonces es cuando caigo en cuenta de lo que paso y es cuando me separo de el de golpe

-¿PERO QUE RAYOS TE PASA? – trato de controlar mi respiración y mi pulsó que sigue latiendo con fuerza

-cuidando lo que es mío- me paso las manos por la cara desesperada

-¿cuidar qué? ¿CUDIAR QUE MAL DITASEA?- bajo la mirada molesta y triste a la vez- ni siquiera estamos casados- susurro más para mí que para él pero él  me logra escuchar

-pero lo estaremos – levanto la mirada para verlo- firmaremos los papeles matrimoniales y el contrato que hiciste pero no estoy de acuerdo el hecho de tener amantes – me rio sin gracias y me cruzo de brazos

-¿de eso se trata todo? ¿No quieres que tenga un amante?

-NO NO QUIERO- lo miro con odio no me gusta cuando se pone así

-¿déjame ver si entiendo? ¿Tú puedes tener amantes pero yo no?- estoy a punto de insultarlo cuando me interrumpe

-ninguno de los 2 tendría amantes- lo miro sorprendida pero con duda a la vez




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