El Rata fue a la corporación de la que tanto hablaba a Skyler, no le tomó mucho tiempo al estar cercas... Imagínatela así:
Scorpio no era una simple construcción; era una mega corporación que emanaba un aura de misterio absoluto. En medio de las caóticas calles de México, el complejo se alzaba como un desafío al orden establecido. A diferencia de los edificios circundantes -estructuras flotantes de neón, colores vibrantes o tonos neutrales-, Scorpio se definía por una sobria y amenazante combinación de rojo y negro.
Los edificios que poseía Scorpio eran Black Shelter, un pequeño edificio gris que no se comparaba con el gran Omega, donde se hacían negocios más serios y complicados.
Todo eso en el atardecer oscuro... Apenas visible por la contaminación,donde El Rata se dirigía a Black Shelter.
El Rata observó el edificio Omega ¿Por qué? Porque era inevitable; El edificio Omega transmitía una incómoda tranquilidad... Como si miles de secretos habitaban ahí, sin ser realmente descubiertos.
El Rata entró por las puertas, busco a la recepcionista y le susurró:
-¿Se encuentra Constantine? -su voz bajo en un siseo, por poco imperceptible- Tengo que hablar con él, es sobre mi trabajo.
La mujer con extrañeza, ve de arriba y abajo al Rata, criticando con la mirada la vestimenta de bajos recursos. No lo miro ni a los ojos, mantuvo su seriedad:
-Si, espere un minuto, deje le llamó.
La señorita tomó el comunicador, y hablo con voz firme:
-Señor, quiere platicar con usted...
Ve a 'El Rata' esperando una respuesta.
-¡Oh! -Soltó, y una sonrisa extendida apareció- ¡Me llamo Víctor! Víctor para todos sus servicios, si es por un precio que realmente valga la pena!
-Okay...
La señorita retomó el llamado:
-Quieres platicar con usted...El señor Víctor...por favor, baje a la recepción lo más pronto posible.
Dejo el comunicador en el mismo lugar, y el ambiente se quedó en un estado vacio... Si no fuera por los movimientos de los demás trabajadores, El Rata tocó la mesa moviendo sus dedos varias veces, con manía. Desesperado. Invadiendo el espacio personal de la mujer.
La señorita se mostró neutral, pero en sus adentros, estaba queriendo salir de la puerta por ver al Rata como si le fuera a hacer algo, talvez era un violador... Un extorsionador, ella no lo sabía, apenas y era nueva en su trabajo.
Afortunadamente, Constantine, llegó de un asombroso elevador flotante hasta ese sitio... Si, un elevador flotante. Estamos en el 2070 ¿Que esperabas?
Las puertas del elevador se abrieron, dando paso a uno de los hombres más sociales que verás en esta historia (O puede que no), una sonrisa carismática. Cabello morado, ojos entrecerrados como un coreano. Y una cara perfecta rectangular suave.
Bajo y la señorita no pudo evitar sonreír al verlo, y El Rata continuó con una sonrisa forzada donde se le veian las encías...
-¡Victor! ¡mi extravagante amigo! -Extendió los brazos y lo abrazo fuertemente a el Rata
No duró mucho tiempo y lo alejo de nuevo con un empuje suave, El Rata solo se quedó viendo a sus brazaletes de oro y el reloj de ambar con plata...
-QUÉ TAL -Se emociono como un niño pequeño cuando están a punto de darle un dulce.
La señorita, a diferencia de ellos solo estuvo en sus asuntos, a veces echándole un ojo a Constantine y evitando al Rata.
-Bueno, eso te lo pregunto a ti -su sonrisa bajo un poco- Estaba en mis ensayos hasta que tú me interrumpiste.
El Rata le agarro del hombro a Constantine y le dijo:
-Mira, tengo un wey que de seguro te va a beneficiar.
Constantine le miro de arriba y abajo, arqueo una ceja sin comprender muy bien a el Rata, solo con una mueca medio sonriente y medio torcida.
-¿Y?
-Él es ingeniero, y sería muy útil para tus operaciones.
el Rata se estaba aprovechando de Skyler, con esa sonrisa que nunca esbozaba bien, para convencer.
- Oh, pues me alegraste el dia. ¿Cuando lo vas a traer?
-Jaja, ay, cabrón, será muy pronto. Se que su jefe se ha comportado muy mal.
Constantine aparto la mano de el Rata y asintió con la cabeza, comprendiendo:
-Okay, sería una muy buena oportunidad... Así también te daré lo que tú pidas.
-Verás que mi cuate te va a servir, lo he vigilado de cerquita. Gracias por comprenderme.
-¿Para que estamos los amigos?
La mujer estando en la mesa de la recepción, les miro, ahora no sabía cómo reaccionar. Constantine le había dicho que solo su trabajo era guardar silencio, obedecer a sus órdenes y no decir nada... Aún se preguntaba porque, y solo se hizo un mechón de lado con timidez, intentando ser formal.
Ve a ambos sujetos salir hacia a una de las puertas que le prohibieron ingresar a ella.
-... Umm.
La puerta se cerró estrepitosamente, lo único que alcanzó a escuchar su oído fue la voz de el Sr. Constantine:
-Acompañame, tenemos mucho trabajo que hacer... Falta controlar a esos ingratos.
La mujer se quedó impactada por los hechos y un frío helado recorriendo su cuerpo, todos parecían amigables aqui... Pero parece que hablan en código secreto o esconden algo.
Tendría miedo, lo más seguro... Es que se consiga otro trabajo donde no atienda a alguien que no es de su clase, según sus pensamientos.
Probablemente lo estaba mal interpretando, ¿Quién no quisiera este trabajo dónde pagan bien?
Y todos te tratan bien.
Afortunado sería el que entrara aquí.