Camille Voss dejó su ciudad natal jurando no volver a ver a Sebastian Kroll ni en pintura. Diez años después, un correo de sus padres la obliga a regresar: la pastelería-restaurante que su familia y la de Sebastian construyeron juntos está a punto de perderse, porque un socio inversionista externo amenaza con retirar su capital si no ve "estabilidad y compromiso real" en la próxima generación que va a heredar el negocio.
La solución que proponen los padres, medio en broma medio en serio, se vuelve la única salida: que Camille y Sebastian finjan ser pareja durante un año, en público y en privado, hasta que se firme la renovación del contrato con el inversionista. El problema es que "en privado" significa vivir juntos en el departamento sobre el restaurante — que solo tiene una habitación y una cama.
Entre cenas familiares actuadas, un evento de aniversario del negocio que se les sale de control, viejas heridas de instituto sin cerrar y una atracción que ninguno de los dos planeó, Fingiendo Contigo cuenta la historia de dos personas que aceptan mentir juntas... hasta que dejan de estar fingiendo.
siendo exactamente iguales.