Gritos Silenciosos.

Capítulo 14

 

En el interior de cada persona se libra una batalla constante, entre el bien y el mal. Depende de nosotros luchar diariamente para que la oscuridad que nos asecha no reine en nuestro corazón.

Narrador omnisciente.

Isabel.

El agua fría acaricia sus pies, la risa de los niños jugando, es la banda sonora que acompaña la llegada del atardecer, el naranja comienza a teñir el cielo, la brisa mueve de manera desordenada el cabello de la preciosa Isabel. Ama la playa, disfruta el paisaje que sus ojos ven, el movimiento de las olas, le trasmite calma, llena sus pulmones de oxígeno, este es un lugar seguro para ella, termina cerrando su cuaderno de dibujo, donde suele plasmar lo que su mirada capta.

—No voy a ocultar que siento envidia de la manera que te hace suspirar el atardecer —la voz de uno de los gemelos la sobresalta cuando se sienta junto a ella en la arena, eran tan parecidos, que solo viéndolos a los ojos Isabel lograba reconocerlos, al ver que se trataba de Jasha se relajó, de los dos era el menos intimidante.

Habían pasado dos meses desde el inicio de las clases, coincidían en algunas asignaturas, para la joven eran chicos extraños, escondían algo, por ejemplo, el comportamiento de Jasha cambiaba cuando no estaba junto a su copia, así les solía llamar Susan, quien tenía un enamoramiento empedernido por ambos.

Jasha al no tener cerca a su hermano, se mostraba relajado y juguetón, Lukyan emanada una carga pesada, cuando llegaba era como si una nube negra se posara alrededor. E insólitamente a Isabel le atraía, ese misterio, esas barreras que parecían imperturbable. Físicamente iguales, con personalidades opuestas.

—Donde dejaste a tu copia —hablo Isabel sonriéndole —el pelirrojo se aclaró la garganta.

—Cuenta la leyenda que mientras no pronuncies su nombre tres veces, este no aparecerá —le guiño un ojo con picardía.

—Que más dice la leyenda —lo animo. Jasha se tumbó en la arena cruzando sus brazos debajo de su cabeza, cerró los ojos y comenzó a narrar.

—Hace miles de años, una joven inocente lavaba su ropa en un río, era la joven más hermosa de todo el pueblo, sus cabellos cubrían su espalda como una gruesa cortina color castaño, su piel de blancura extrema, sin marcas, la asemejaban a un ángel, sus ojos grandes color miel, con largas pestañas que parecían no tener fin, robaba las miradas de todos los solteros de aquel pueblo. A lo lejos un demonio la observaba, quedando impregnado de su belleza, la siguió durante días y noches buscando el momento oportuno para raptarla y llevarla a su reino oscuro. El temible día llego, el ser infernal se alzó con su pureza, dejando en su vientre la semilla de aquel atroz hecho, nueve meses pasaron cuando la hermosa mujer dio a la luz, un radiante niño, con el cabello tan rubio como el mismo sol —hablaba Jasha distraídamente—

—Aunque fue concebido con maldad, la madre lo amaba, llenándose de fuerzas, fingió enamorarse del demonio para ganarse su confianza, con la esperanza de poder escapar con su hijo; sin embargo, él siempre conoció las verdaderas intenciones de la joven, haciéndole creer sus propias mentiras. Una noche emprendió la huida, corriendo con desesperación entre el bosque, cargando a su pequeño, como un tesoro valioso. Desde la cima de su castillo el demonio sonreía con maldad, viendo la angustia en cada paso que la joven madre daba, llena de ilusión, creyendo que realmente tendría una oportunidad de ser libre. Faltando poco para salir del bosque, el demonio abrió sus alas, llegando a su lado con gran velocidad, la tomo entre sus manos abrazándola, alzándola, le susurro en su oído cuando la amaba, la joven temblaba de terror, al querer pronunciar palabra el demonio clavo una daga en su espalda, mientras el hijo de ambos lloraba sin comprender lo que sucedía. Esa noche por primera vez la luna se tiño de rojo, antes de dejar ir su último aliento, acaricio sin fuerzas la mejilla regordeta de su bebé, te amo, pronuncio para finalmente dejar de luchar y entregarse al vacío que la arropaba. El niño fue envuelto en un remolido que lo subió hasta lo más alto del pueblo, los campesinos con terror se encerraron en sus casas, mientras él admiraba su creación con orgullo, lentamente el remolino fue bajando dejando con suavidad lo que traiga dentro, ya no se encontraba un niño rubio, sino dos con el cabello igual de rojo como el color de la sangre de la joven que a pocos metros yacía sin vida. Темнота y легкий, les llamo el demonio, cargándolos en brazos, alzo el vuelo. Ya tenía lo que quería, los herederos de su reino oscuro, cada año en la misma fecha la luna sería teñida de rojo, como recordatorio de lo que era capaz de hacer, esta advertencia también era para sus hijos.—

Una aturdida Isabel, con la boca entre abierta, miraba espantada al gemelo que seguía acostado a su lado con los ojos cerrados —y que paso con los niños, ¿murieron? El demonio ganó y ya— Jasha abrió un ojo y le sonrió.

—No todos los finales suelen ser felices, Isabel —el pelirrojo se enderezó acercándose lentamente a ella hasta que sus caras estuvieron muy cerca. —Tемнота y легкий, susurro acariciando con su aliento los labios de la joven. —que significa quiso saber—

—Luz y oscuridad —Jasha sonrió, al saber el efecto que había causado en ella; sin embargo, esta no se dejaría asustar tan fácilmente, clavando sus ojos color caramelo con determinación en él, hablo —y a quien tengo delante de mí, eres la luz o la oscuridad Jasha. —el pelirrojo soltó una gran carcajada—

—Solo es una historia Isa, aunque es cierto que cada historia hay algo de verdad, te tocara a ti misma averiguarlo. —con rapidez enredo sus manos en el sedoso cabello de chica, la atrajo con fuerza besándola con fiereza, como si llevara mucho tiempo queriendo hacerlo, nadie antes había besado a Isabel, era su primer beso, y como Jasha lo hacía la dejo sin poder reaccionar, envuelta en emociones que no sabía cómo responder, unos brazos fuertes los separaron, Lukyan los miraba con los ojos inyectados de sangre, denotando una rabia que no podía controlar. 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.