Guerra por amor

Capitulo 7

Santuario de Athena— Templo de Cáncer

—¿Últimas palabras?

—Sí... ¡Ondas Infernales!

El ataque de Death Mask rugió con violencia. Yasmin no tuvo tiempo de reaccionar pero Kira, su leal compañera, se interpuso en el último segundo desviando el impacto con su propio cosmos.

Pocos conocían lo importante que era Yasmin. Kira lo sabía. Por eso la había seguido hasta allí, incluso cuando entendía que ese no era su lugar. La guerra contra Athena no le correspondía, pero Yasmin había insistido en participar deseosa de demostrar que podía valerse por sí misma ante sus padres, Hypnos y Thanatos.

—¿Eso fue todo? ¡Qué decepción! Esperaba más de un caballero dorado —se burló Kira—. Si crees que voy a permitir que lastimes a mi amiga, estás muy equivocado.

—¡Así que eres su niñera! Si tu amiga es tan débil, no debió venir aquí.

—No me subestimes, Cáncer. ¡Kira, no me protejas!

—Pero Yasmin...

—Confía en mí. Ya no soy una niña. Desde ahora, ocúpate de ti misma. Es una orden.

Kira apretó los dientes, debatiéndose entre el deber y el afecto. Pero sabía que no lograría disuadirla. Aún así, haría lo que fuera por protegerla.

—Claro, Yas... Sé que puedes hacerlo.

—Ahora caballero, verás lo que puede hacer Yasmin, hija de Hypnos y Thanatos. ¡Sueño Morta...!

Antes de que pudiera completar la técnica, Death Mask abrió un portal bajo sus pies. Los tres fueron arrastrados al Monte Yomotsu, el umbral del infierno donde él tenía control absoluto. Ambas se miraron entre sí sonriendo al ver el patético intento del caballero.

—¿Crees que esto nos asusta? ¡Crecimos en el Inframundo!— se burlo Kira.

—Tal vez... pero aquí, yo domino las almas. ¡Ataúd de Ondas Infernales!

Yasmin esquivó el ataque... pero no iba dirigido a ella. Kira fue atrapada por las almas condenadas, que la sujetaron con violencia.

—¡Ahora que tu niñera está fuera de juego, será fácil eliminarte!

—¡No me subestimes! ¡No me conoces!

—Eres una niña arrogante...

—¡No hables asi de ella, maldito! —gritó Kira tratando inutilmente de liberarse de las almas —. ¡Libérenme o sentirán la ira de los dioses gemelos!

—Estas almas me pertenecen. Este es mi dominio. Ahora verán lo que es el infierno.— sentenció el caballero de Cáncer muy seguro de si mismo.

El combate continuó. Yasmin elevó su cosmos con furia, desatando su técnica. Kira, impotente, le transmitió energía desde la distancia. Pero Death Mask estaba decidido: si iba a caer, se llevaría a una de ellas consigo.

Un torbellino de cosmos envolvió el lugar. Yasmin fue arrastrada hacia el abismo del Yomotsu.

Kira no podía dejarla morir. Y sabía que la única forma de salvarla... era sacrificándose. Asi que dejó de resistirse a las almas.

—Te quiero, Yasmin. Siempre lo haré.

—¡KIRA, NO!

—Salvar a mi mejor amiga... es mi elección.

Con sus últimas fuerzas, Kira lanzó un rayo de cosmos que chocó contra los ataques combinados, provocando una explosión brutal que arrojó a Yasmin lejos del borde.

Cuando Yasmin abrió los ojos, estaba de nuevo en el Templo de Cáncer. Sola.

—Aaaggh...

El gemido de Death Mask la sacó del shock. Yasmin se giró y vio su cuerpo malherido, sangrante. Se acercó. Su pecho se llenó de odio.

—¡La mataste!

—Fue tu culpa... era tu batalla... ella murió por ti... porque fuiste débil...

Yasmin enmudeció. Un abismo se abrió en su pecho. Luego, sin poder contenerse, comenzó a golpearlo una y otra vez, ciega de rabia y de dolor, hasta desfigurarle el rostro.

—¡Fue mi culpa! ¡Todo fue mi culpa!

Cayó de rodillas, temblando. El caballero de Cáncer aún respiraba. Yasmin al ver lo que hizo se cubrió el rostro con las manos, horrorizada.

—¡Perdóname! ¡Qué te hice!

—No eres... tan mala... como creí... —murmuró él, con una sonrisa tenue.

Yasmin lloró. Había querido demostrar su fuerza, pero solo había provocado muerte y destrucción.

De pronto, una mano suave se posó en su hombro. Se giró sobresaltada ante el contacto. Fue cuando vio a un joven de cabello azul y mirada serena.

—Eres la primera persona que veo llorar por su enemigo —dijo el caballero dorado, Milo de Escorpio.

—No entiendo por qué estoy aquí... Kira murió porque yo quise demostrar algo que no era...

—Si fueses tan egoísta como crees, no estarías llorando por ella. Ni por él. Hay bondad en ti. Más de la que ves.

Le secó una lágrima. Ella enrojeció al sentir su mano contra su mejilla.

—Gracias...

—Death Mask necesita cuidados. ¡Quédate aquí!

—¿Quieres que me quede? Pero somos enemigos...



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En el texto hay: saintseiya, mitologia dioses heroes, diosesgriegos

Editado: 02.09.2026

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