Heartless

CAPITULO 3

El primer día de clases estaba siendo tan interesante como imagine, me encontraba apunto de iniciar mi tercera clase del día y me encontraba ansiosa, era fotografía I, una de las materias por las que me había metido a esta carrera. Mis compañeros de asiento en las dos primeras clases no habían sido tan amables, aunque no me sorprendía, no todas las personas lo serian después de todo. Eso me quedo claro anoche, con la repentina aparición de Dorian. Después de presentarnos y de que no despegara su mirada amenazante de mí el corto tiempo que estuvo ahí, se fue sin más.

Sin duda me detesto y no supe el porqué, según me dijeron no era nada personal y simplemente era así con todo el mundo. Realmente quise responder a sus comentarios sarcásticos y despectivos, pero me aguanté, era demasiado pronto para echarme al rey de este lugar encima, y más como enemigo.

—Hola, ¿puedo sentarme? —un chico algo delgado y de cabello castaño claro estaba ante mí.

—Claro, siéntate —le dije quitando mi mochila del asiento de al lado.

—Muchas gracias —agradeció mientras tomaba asiento—. Al parecer llegar a la tercera clase me dejo sin asiento en la parte de atrás.

—Agradece que llegaste, se ve que no te dio tiempo ni de acomodarte tu cabello.

—Muy observadora —me da la razón mientras me guiña un ojo—. Puse mi alarma a las siete, pero esos cinco minutos más que decidí tomarme se trasformaron en ciento veinte de la nada.

Reí por la forma en que lo dijo, mientras veía como se cepillaba a media clase como si fuera lo más normal.

—Por cierto, soy Heather Gray —le extendí mi mano y él la acepto rápidamente—. Un gusto.

—El gusto es mío, soy Ashton Donelly —me sonrió—. Y dime, ¿eres normal o hetero?

—Desgraciadamente me gustan los hombres.

—Bueno, compartimos gustos entonces —confiesa, creando un segundo de silencio que después rompimos con risas.

Al parecer ya había encontrado a alguien con quien pegarme en la carrera, y ni loca lo soltaría, presentía que a partir de ahora seriamos como chicles y esperaba no equivocarme. En ese momento la puerta es abierta y entra la profesora, dando así inicio a la clase que estaba segura seria mi favorita y no podía estar más emocionada en mejor mi técnica de fotografía.

Mi compañero a mi lado ni se inmuto y siguió arreglándose a pesar de que prácticamente estábamos en la cara de la profesora, sin duda era un vanidoso de lo peor. Pero que puedo decir, no lo juzgaba porque a veces era igual que él.

.......................................... ***** ...........................................

La hora de la comida era la mejor parte del día y podría discutirlo con cualquiera, pero no cuando la cafetería del campus estaba abarrotada de gente esperando ser atendida.

—Te dije que no era buena idea venir aquí, Gray —me recrimina Ashton por milésima vez.

—Está bien —me rindo al fin, el hambre es la única que puede hacerme flaquear—. Llévame a donde tú quieras.

Sonríe victorioso y comienza a arrastrarme con él fuera de este lugar.

—Te va a encantar tanto que no volverás a este feo lugar.

—No esta feo —me detengo en cuanto veo su cara de "es enserio" —. Bueno si, en realidad es horrible. Pero hay comida, punto a su favor.

—A donde te llevo también hay comida.

—Por eso te estoy siguiendo, no creas que soy tan tonta.

—Eres una muerta de hambre, no entiendo como tienes ese cuerpazo.

No sabía si sentirme halagada u ofendida, aunque debo de reconocer que si era una muerta de hambre. Me había visto comer durante toda la clase y aun así seguía hambrienta.

—Metabolismo rápido y horas de baile —lo miro retadora—. Deberías.

Se hace el ofendido.

—Como te atreves persona de bajo mundo.

—Calla homosexual.

Nos comenzamos a reír, no era normal insultarnos cuando acabábamos de conocernos. Se supone que deberíamos estar tratando de ser la madre Teresa de Calcuta para dar buena impresión, pero al parecer ninguno de los dos tiene esa intensión.

—La gente nos mira raro, no soportan nuestro impacto —musitó él y hasta ese momento me di cuenta que nos miraban como si fuéramos extraterrestres caminando entre ellos.

—Parecen conocerte.

Recalco lo obvio, algunas miradas parecían sorprendidas al vernos.

—Sí, conozco a muchas personas de aquí que también fueron a la prepa de Aldor.

—Ya eres veterano aquí entonces —comente.

—Claro, estoy desde que fundaron la universidad —solo recibió un zape como respuesta y lo escuche quejarse—. ¡Oye, no me toques con tus manos de mujer!

—¿Qué no qué? —lo empiezo a tocar en todas partes y él solo se intentaba hacer bolita.

—¡BASTA, HEATHER GREY! —me dijo intentando no reírse—. ¡Hemos llegado!

Me detengo abruptamente cuando estamos frente a una cafetería muy elegante, por un momento pensé que me traería a la que vi en el recorrido con Alya. Era muy vintage y parecía sacada de un libro de fantasía, tenía un toque muy antiguo y mágico, que sin duda debería ser muy encantador. Debería ver si tienen alguna vacante para trabajar ahí, sería muy feliz si así fuera.

—Es bonita —dije una vez estuvimos en la entrada.

—Te dije que te gustaría —asiento no muy convencida—. Y que eras una muerta de hambre.

Tuve la intención de volver a atacarlo, pero entro a la cafetería resguardándose, lo seguí y realmente no me sorprendió encontrar que todo era tan sobrio como en el exterior. Mesas redondas color plata, paredes blancas y grandes ventanales conformaban este lugar

Una vez llegamos hasta enfrente pedí lo que Ashton me recomendó, pues no conocía ninguno de los platillos que ofrecían en el menú. No se veía del todo apetitoso, pero estaba segura que con el hambre que traía me sabría demasiado delicioso. Comimos en silencio, él también estaba devorando su plato al igual que yo, sonreí al ver la escena, al parecer no era la única que se moría por algo para llenar su estómago.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.