Heartless

CAPÍTULO 8

Sentí el flash golpear mi rostro una vez más, dándome la impresión que las flores que ataviaban mi cuerpo comenzaban a picarme. Sin duda esto de ser la modelo para la sesión fotográfica de Ashton resulto más difícil de lo que pensé, pero sabía que pronto llegaría el momento de realizar la mía y él estaría en mi lugar. Su temática había sido la feminidad, así que aposto por cientos de clases de flores cubriendo partes de mi cuerpo, pues aparte tenía que ser al aire libre, así que también debía soportar las miradas curiosas de las personas que cruzaban por ahí.

Aunque debí suponerlo cuando me comento que su locación seria el mismo parque de su cita, la cual, por cierto, había salido ¿bien? Realmente no sabía cómo calificar lo que había pasado, según sus palabras ambos habían pactado volver a intentarlo, claro que a escondidas como antes. Lo vi muy emocionado y hasta el momento todo parecía marchar bien, pero sabía que en el fondo a Ash le volvería a molestar tener que ocultarse del mundo una vez más. Desde que había emprendido el vuelo hacia su libertad, las ataduras le hastiaban, pero por amor él mismo se estaba sometiendo a ellas y eso me preocupaba, sin embargo, lo ayudaría hasta el final.

Lo vi batallar un poco con la cámara, pues la fotografía sin duda no era su fuerte, pero hacia su mejor esfuerzo, así que solo le daba indicaciones mientras me mantenía estática sobre el césped.

Me había advertido que si alguna de esas flores se movía de su lugar me mataría, así que prefería no moverme, por si las dudas.

—Mira mamá, está muy bonita —comentó una pequeña niña que pasaba en compañía de sus padres por ahí—. Parece un hada de las flores.

—Si hija, es muy hermosa —le respondió la señora que iba junto a ella.

—Muchas gracias —le respondí con dulzura, sin poder evitar reír nerviosa.

Los niños siempre me habían provocado mucha ternura, y si uno de ellos me decía que era linda, sin duda le creería.

—Todo hubiera sido mejor si a Minerva no se le hubiera ocurrido poner la practica en exteriores —se quejó una vez más, ya había perdido la cuenta de las veces que lo había hecho—. Pero creo que ya casi son las ultimas.

—No hay prisa —en realidad si la había, mis músculos comenzaban a entumecerse y ya me estaba dando hambre, pero no quería que se sintiera presionado. Estaba consiente que cuando recién se empezaba en la fotografía costaba un poco agarrar el ritmo, así que lo comprendía—. ¿Vamos a cambiar de pose?

Vi la picardía en su rostro y entendí como se había entendido mi pregunta.

—No me mires así, solita te pusiste en bandeja de plata —se bufó de mí.

—En bandeja de plata te voy a poner si no te apuras.

Una enorme sonrisa surco mi rostro cuando me tendió su mano para ayudarme, al fin podía recuperar la compostura después de lo que parecieron horas estando ahí tirada. Me comencé a cepillar el cabello con la intención de quitarme algunas flores que habían quedado enredadas, sin embargo, quise llorar al ver como tendía una tela rosa donde antes yo estaba, y no pude evitar querer salir corriendo, pues esto claramente no había terminado.

Volví a mi antigua posición sintiendo como colocaba nuevamente las flores, pero esta vez a diferencia de las anteriores, se centró en mis clavículas y en mi rostro, limitando mucho más movilidad.

—Bien, prometo que ya es la última —quise creerle, pues realmente me estaba muriendo de hambre—. Ya puedo escuchar tu estomago rugiendo, si tardamos más, capaz y me pegas un mordisco.

—No deje desayunado —confesé simplemente, pues no podía hablar demasiado a causa de las flores en mis pómulos.

—Yo igual estoy hambriento.

No respondí, si se caían una vez más tardaríamos más y jamás nos iríamos.

—Al fin los encontramos —la voz de Eliot se hizo presente.

—Chicos, estuvimos toda la mañana buscándolos —esta vez fue Alya la que hablo.

¿Acaso vendrán todos? ¿Dorian vendrá? No sé ni siquiera porque me preocupaba esto último, pero no podía ni levantarme para averiguarlo, así que opte por mantenerme estática mientras ellos se saludaban. Vi el rostro de Eliot posarse sobre mí con una enorme sonrisa, la cual yo respondí con dificultad.

—Hola cobriza —me saludo.

—Hola, ricitos de oro.

—Quítate de aquí —lo corrió Ashton y se lo agradecí, era incomodo tenerlo así de cerca.

Aunque cuando algunos rayos de sol volvieron a chocar contra mi rostro casi le pido que volviera a ponerse.

—¿Qué se supone que están haciendo? —escuchar la voz de Dorian casi ocasiona que me levantara por inercia—. Parece una maceta.

Él y su sutileza.

—Prefiero el termino, hada de las flores —le reprocho.

—No es mi culpa que en realidad parezcas una maceta, por tantas flores que te plantaron.

Si hubiera podido le lanzaría mi bolso con el ladrillo, lo podría jurar, pues a veces se pasaba de insoportable.

—Es un concepto, todo esto es para mí práctica de fotografía —explicó Ashto, antes de que fuera a responderle.

Comencé a escucharlos discutir, pero todos hablaban al mismo tiempo, así que no podía hilar bien la conversación. Me quedé admirando la belleza de los árboles y el cielo, incluso pude ver un nido de pajaritos en la cima de este, sin más me comenzó a ganar el sueño hasta que vi a alguien pararse a poca distancia de mi cabeza. Parpadeé un poco, pero al final pude darme cuenta que era Dorian quien me observaba desde su altura, parecía un enorme poste desde mi posición.

—¿Qué me ves? —le pregunte molesta.

Me sentía de mal humor y podía culpar a la falta de comida, mi cuerpo no funcionaba sin ella y yo menos. El poder de la amistad me había mantenido todo el día, pero ya comenzaba a afectarme.

—Que ninguna de esas flores sería algo que yo obsequiaría —respondió con simpleza.

—Si te soy sincera, no te veo obsequiando ningún tipo de flores.

No pude ver su expresión ante mis comentarios, pero sabía que lo había tomado por sorpresa. Lo vi ponerse de cuclillas a mi lado y acercar su rostro, en la misma posición que Eliot unos momentos atrás.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.