Un poco de lápiz labial color rosa brillante, fue el último toque para que Ashton diera por finalizado lo que estaba haciendo, realmente no sabía que había hecho, pero confiaba en él. Se tomó unos minutos para admirarme y sonrió satisfecho ante su creación. Después de estar convencido me ayudo a girarme y al fin pude ver mi reflejo en el espejo, al mirarme no pude evitar sonreí totalmente complacida, sin duda me gustaba el maquillaje del payaso de IT que mi amigo me había realizado.
Además de que el castaño me había ayudado a elegir mi disfraz, dijo que teníamos que aprovechar el tono de mi cabello, que ahora se encontraba recogido en dos coletas con unos listones blancos y algunos pompones del mismo color.
Mi disfraz consistía en un vestido blanco que estaba conformado por un tétrico corset que simulaba tener rastros de sangre, unas enormes ondas de tela en mi cuello y unas mangas enormes que caían de manera elegante por mis brazos, además contaba con una falda ampona y algo corta que se ajustaba perfectamente a las medias blanco y rojo que traía puestas.
—Bien, has quedado hermosamente aterradora —me halagó, admirando su creación—. Tu turno de ayudarme.
—Quedaras igual de bello, vaquero —le dije sentándolo en donde yo estaba, pues era momento de hacer mi magia—. ¿Cómo el que me enseñaste?
Lo vi asentir y me puse en marcha. Harry pasaría por nosotros en al menos una media hora y ya solo faltaba su toque final, que consistía en un maquillaje de ojos algo discreto y pedrerías. Me habían convencido de asistir a una fiesta clandestina de Halloween, que, a diferencia de mi experiencia anterior, por la cual había prometido no volver a asistir a alguna, esta sería dentro de la universidad y era organizada por algunos de los chicos de americano. Todos me presionaron para que fuera hasta que cedi.
—Realmente no puedo acabar de creer que Dorian aceptara ser tu modelo y mucho menos que ambos lo fueran —jale de más su cabello mientras lo peinaba, al escuchar como volvía al mismo tema del cual llevábamos hablando desde el inicio de la semana—. Auch, perdón, perdón. Pero en serio es increíble pensarlo.
—También para mí lo fue —conteste con sinceridad ,mientras le enseñaba mi paleta de maquillaje y él seleccionaba los que quería—. Empiezo a pensar que tiene dos personalidades.
—Es muy extraño —yo asentí ante su comentario, mientras admiraba su rostro para ver que podía hacer—. Si no fuera por esas fotos pensaría que estabas mintiendo, hasta una selfie juntos se tomaron.
Le había contado absolutamente todo, aunque claramente omití el hecho de que casi nos besábamos. Preferí guardarme esos pequeños detalles para mí misma, pues al final no llego a concretarse.
—Mejor cuéntame cómo vas con Harry, no he recibido mis actualizaciones semanales últimamente —le pregunte con la intención de cambiar de tema, lo cual pareció funcionar, pues sus facciones cambiaron—. Esto se pondrá interesante ¿verdad?
—No te imaginas cuanto —confesó suspirando.
—Puedo hacerme una idea.
Yo sabía que eso no iría bien desde el momento en que comenzó, solamente estaba esperando el instante en que todo se fuera por la borda. Realmente percibia la tensión y todo lo que se sentía cuando se estaba con ellos, era tan fácil de romper que me asustaba.
Lo escuche desahogarse mientras lo maquillaba y colocaba la pedrería en unos hermosos diseños que tome de internet; en algunos momentos sentí la necesidad de abrazarlo, pero si lo hacia lo más seguro es que ambos terminaríamos llorando. La verdad, no mentiría si dijera que me dieron ganas de darle un globo rojo a Harry y que se fuera volando muy lejos. De paso podía llevarse a su primo, así mi vida estaría mucho más tranquila.
Terminé de colocar la última piedra cuando su teléfono sonó, quise aventarlo muy lejos cuando vi que era Harry, pero este me detuvo y salió corriendo de mi lado. Vi la hora y reconocí su puntualidad. Otro aspecto que compartían con su enigmático primo, aunque lo cabeza dura venia de familia.
Lo vi acercarse una vez colgó.
—Te quedo increíble —expreso una vez se vio al espejo.
—Quedamos increíbles —dije recargando mi cabeza sobre su hombro—. Debemos tomar una foto.
Este asintió y se alejó para buscar su sombrero. Lo vi llegar también con mi globo rojo de helio, el cual amarro a mi muñeca, la cual ya estaba cubierta por mis guantes. Una vez listos procedí a tomarnos una foto ahí mismo, con el reflejo del espejo ante nosotros.
—Quedamos guapísimos —admitió tan vanidoso como siempre, aunque se veía algo pensativo y supe el porqué.
—¿Estás seguro de que todo estará bien? —lo cuestioné, sabiendo que había dado en el clavo.
—Sé que él se dará el valor, ¿no? —por más que quise decirle que sí, no pude hacerlo. No podía mentirle—. Mejor bajemos o se nos hará tarde.
Asentí sonriendo para liberar la tensión.
Después de eso, ambos nos dirigimos hacia la salida del edificio y lo encontramos a él recargado sobre su deportivo blanco. Debía admitir que lucía increíble, pues al parecer la belleza también era un factor común en esa familia. Aunque me causo gracia ver que también iba vestido de vaquero.
A su manera, pero lo intentaba. Estaba consciente de ello, por eso no podía juzgarlo del todo. Aun así ¿era suficiente?
—¿Qué es esto? —inquirí una vez llegamos hasta él—. ¿Secreto en la montaña?
Los vi enrojecer a ambos y pude esquivar un zape proveniente de Ashton, puesto que esa era sin duda una buena referencia a su situación actual.
—No lo había pensado de esa forma, pero creo que funciona —comento Harry, siguiéndome el juego—. Tú piensas repartir tus globos rojos y mandar a todos a levitar, ¿acaso?
—Solo si son unos idiotas pelinegros —le guiñe el ojo y este se rio.
Si supiera que no era tanto un chiste como sonaba.
—Mejor vámonos —nos interrumpió Ashton, invitándome a subir a la parte trasera.
Lo obedecí y cerró la puerta inmediatamente, descubrí por qué cuando los vi besarse como desesperados afuera. No admitiría nunca que llegue a pensar aquello, pero extrañaba el jeep de Dorian. Al menos en el no era un mal tercio como con las dos otras parejitas del grupo, pues ahí solo era una cucaracha para su dueño.
#3038 en Novela romántica
#1020 en Chick lit
#840 en Novela contemporánea
romance, universidad elitista, chico misterioso popular y porrista
Editado: 20.01.2026