Volví a mirar una vez más la elegante invitación que sostenía entre mis manos. Había tomado la decisión de asistir a última hora, así que tendría que llegar sola, pues los chicos habían partido desde el día anterior por algunos asuntos pendientes que tenían que resolver. El baile de los antifaces, al parecer era un evento para la caridad que realizaban cada año. No había comprendido por completo el motivo en sí, pero no me sorprendió saber que sus familias eran algunos de los anfitriones.
Lo que si me asombró fue que ese era el baile que se llevaría a cabo en el Castillo Le Blanc, por lo cual me comencé a cuestionar si también era el mismo que mencionaron aquellos chicos en la fogata. Esperaba estar equivocada, por el bien de todos los presentes y el mío mismo.
Observe el hermoso antifaz negro que venía junto a la invitación, este llevaba algunas plumas del mismo color y unos excéntricos detalles plateados, que le aportaban un toque de delicadeza a la pieza en general. Al final había optado por un vestido con esos dos colores, este tenía un diseño algo discreto de flores plateadas en el corsé y que se extendía por la parte superior de la falda ampona, que era casi igual que el vestido de mi sesión. La diferencia entre ambos era que este contaba con un escote en corazón y unos pequeños tirantes que colgaban por mi antebrazo, omitiendo las hombreras y las enormes mangas.
Sin duda parecía un vestido de princesa, aunado a que lo complemente con unos elegantes guantes de satín negros que cubrían la mitad de mis brazos, y el collar que me había regalado Dorian.
Había optado por un tocado de flores plateadas con pedrería roja acompañando mi peinado, debo de confesar que intente replicar el que me habían hecho las señoras aquella vez, pero no me salió, así que en su lugar solo me había hecho el moño, dejando uno que otro mechón rebelde suelto al no poder amarrármelo todo yo sola. Al final de alguna manera había funcionado, pero ahora tenía dos mechones laterales que caían ante cualquier movimiento, pero que sin duda contorneaban mi rostro haciendo lucir espectacular.
Debía admitir que me habían encantado los vestidos corte princesa y ampones desde siempre, pero al verme enfundada en ese verde esmeralda me termine de enamorar de ellos. Así que, aunque en esos momentos estuviera batallando con la enorme falda en la parte trasera del taxi, no me estaba quejando, pues, aunque fuera muy opulento estaba hermoso.
Me sorprendía aun el hecho de que al contarle a mi madre sobre la invitación que recibí, esta se hubiera emocionado tanto que al fin me había otorgado acceso total a la cuenta de ahorros, que ella y mi padre tenían para mi futuro. Me impacto descubrir la cantidad impresionante de dinero que había en ella. Hecho que me hizo preguntarme por primera vez en mucho tiempo ¿quién era realmente mi padre biológico?, llegue a pensar en varias opciones, las más destacadas era que tal vez era algún famoso o un mafioso al que mi mama conoció en su juventud, sin embargo, hacia años me había dejado en claro que nunca me lo diría.
—Veo que se ha adaptado muy bien jovencita —recalcó el amable conductor. Había decidido al fin usar la tarjeta que me dio cuando llegue a este lugar. Suspire al notar que tan rápido había pasado el tiempo—. ¿Algún chico especial aguardando por usted en ese baile?
Sonreí inconscientemente al recordar el mensaje de Dorian, después de eso hablamos de manera ocasional por mensaje, pero ni siquiera a él le había comentado que vendría. Aunque muy en el fondo sabía que verlo era una de las razones por las cuales había decidido asistir en primer lugar.
—No. Ojalá fuera así, pero vengo sola en esta ocasión —le respondí tratando de fingir demencia.
—Su sonrisa me dice otra cosa —pude ver cómo me miraba por el retrovisor.
¿Era tan obvio acaso?
—Bueno, puede que si —me sincere, sin poder creer que iba a hablar de aquello con mi amigo el taxista—. Pero es muy complicado. A veces siento que sí, a veces que no —me avergonzaba de mi misma pero ya no pude parar—. Es un ser tan extraño, incluso he llegado a pensar que tiene doble personalidad. ¿Todos los hombres son así de complicados?
No pude evitar preguntar. Aunque claramente ya había tenido novio y muchos amigos, necesitaba que alguien me confirmara que, en efecto, la mayoría eran demasiado complicados.
—No te podría afirmar ello —pude notar la confusión en su voz, y lo entendí, era prácticamente un señor escuchando los líos amorosos de una niña—. Pero lo que, si te diré, y es algo que le he dicho siempre a mi hija, es que nunca debes elegir a alguien que perturbe tu mente y tu corazón. Así que fíjate realmente a quien le entregas tu corazón.
Sonreí ante su consejo, sin duda era un gran padre. Además de uno muy sabio al parecer.
—Le agradezco su consejo, puedo asegurarle que lo tendré en cuenta.
—Eso espero —dijo, al mismo tiempo que detenía el coche—. Hemos llegado.
Me asome por la ventana solo para comprobar que en efecto nos encontrábamos frente a los hermosos jardines que marcaban la entrada, pero en esos momentos al ser de noche se encontraban perfectamente iluminados con algunos faroles antiguos.
Si el castillo y todos sus alrededores eran hermosos de día, de noche no tenían comparación alguna.
Le pagué a mi amigo y tarde unos minutos en poder salir a causa del enorme vestido que traía puesto, sin embargo, una vez pude hacerlo este arranco, dejándome sola frente a aquel pasillo engalanado con pequeñas velas. Comencé a recorrer el sendero marcado por la alfombra roja y una vez estuve en la entrada principal, mostré mi invitación para que me dejaran entrar. Me indicaron que siguiera el camino sin desviarme, pues este me llevaría hasta el salón.
Apresuré mi paso en cuanto me informaron que faltaban pocos minutos para que comenzara y cerraran totalmente las puertas, vi a algunas parejas ir frente a mí, suponiendo que al igual que yo habían llegado un poco tarde. En el camino pude deslumbrarme con la maravillosa vista que daba el castillo iluminado con antorchas, y una sonrisa se formó en mis labios al revivir todos los momentos que había pasado en ese lugar apenas hace unos días.
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Editado: 20.01.2026