Hice Algo Muy Malo

5.

 

No me importan las fiestas, ni mis amigas ni Adam. Es sábado y hay otra fiesta, ¿Por qué tienen que haber tantas? ¿No se aburren? Es un ciclo repetitivo. Bailar, besar a alguien, música, sudor.

Respiro profundo, podía sentir el olor del asado del novio de mamá. Él ha estado viniendo desde hace un par de meses y siempre cocina buena comida. No tengo mayores quejas de él.

Hoy es el entierro de Caroline Claire y por alguna razón, pienso que después que se quede bajo tierra, los recuerdos de una amistad perdida se irán con ella.

¿A dónde irá Caroline?

Trago saliva. Ni siquiera sé porque pienso en eso. Solo sé que no puedo dejar de ver el reloj y de contar las horas que faltan para que ella sea sepultada.

Jamás hablamos de lo que queríamos para nuestros funerales, creo que cuando tienes doce no piensas en esas cosas. Pero ahora lo hago. Quizás Caroline quería ser cremada, o que se enterrara junto con sus abuelos. Quizás no quería llamar la atención.

Los segundos avanzan y hago cuentas mentales. No sé si ir de nuevo y fingir ante los amigos de ella sea una buena idea. Quizás, no debería ir. No importa lo que haga desde ahora, ella está muerta.

Pero hay algo extraño. No entiendo porque me cuesta creer que lo esté. Ella no puede morir tan joven. He escuchado de casos de suicidios millones de veces, pero, jamás había vivido uno tan cerca.

Caroline era joven, era torpe, era una tonta y me molestaba verle la cara, pero era joven. Merecía una segunda oportunidad en la vida.  

De nuevo, siento algo en mi pecho. Tomo una larga respiración y cierro los ojos.

Quizás esto es una venganza de las personas cercanas a ella. Seguramente mintieron al decir que se había suicidad. Quizás se ahogó mientras comía, quizás su corazón se detuvo porque sí. Tal vez su madre planeó todo para desquitarse de lo que le he hecho a su hija y eso es jugar sucio pero no la culpo, le he hecho cosas horribles.

Los segundos avanzan y finalmente, me levanto del sofá.

Mamá me mira cuando me acerco a ella en la cocina. —Mamá, ¿Iras al entierro?

Ella no cambia de expresión cuando me dice que no. Trata de explicarme que no sirve para esas cosas y luego, me pregunto si a la madre de Caroline le molestará el hecho que una de sus amigas no está ahí. Ella me vio y supone que le dije algo a mi madre, o quizás, su mamá llamó a la mía. Mamá dice que ya no son tan cercanas como antes, pero, ¿Faltaría yo al funeral de la hija de una amiga?

Aclaro mi garganta. —Yo quizás deba ir.

Ella asiente mientras busca nuevo café para la cafetera y ya no me contesta nada más.

Camino a pasos lentos, como esperando una señal del mundo para detenerme. No hay razón para ir, pero si no voy, ¿Qué pasará? No pasará nada. Probablemente nadie más vaya, solo yo pero no importa porque en menos de quince minutos tenía un vestido negro y mi cabello recogido.

Pasaba en el auto con las ventanas cerradas cerca del cementerio. Caroline Claire siempre me decía que el día en que ambas pudiéramos conducir, iríamos a todos los lugares posibles. Que un día, simplemente tomaríamos camino en la carretera y comeríamos en gasolineras. Prometió que, antes de graduarnos de la universidad, haríamos un viaje por todo el país.

Mi estómago se encoje mientras recuerdo ese día, fue antes de pelearnos por las fotografías y los videos y los chicos y las tonterías.

—Así que, ¿Comenzando a conducir? —Preguntó ella sonriendo.

Asentí con una enorme sonrisa. —Si, finalmente vamos a ser independientes.

Ella se tiró sobre mi cama. —Sandy, esto es fabuloso. Todos nuestros sueños se están cumpliendo, en menos de lo que pensemos, estaremos fuera de la secundaria y juntas viajaremos por todo el país.

Me siento a un lado de ella. — ¿Crees que podamos hacer eso?

Caroline estira su mano y toma la mía. —El destino nos ayudará, somos hermanas de madres distintas y el futuro tiene grandes cosas para nosotras.

—Estas alucinando de nuevo. —Sin embargo, me tiro a su lado y cierro los ojos.

Podía vernos.

Nosotras, siendo adultas. Con cuerpos mejorados y un auto más moderno, hablando de nuestros novios y planeando fechas para visitar a nuestras madres, lugares que visitaríamos juntas cuando una de nosotras se comprometiera.

 

Ellie es mi nueva mejor amiga pero jamás he planeado viajes de carretera con ella. Es porque, no quiere alargar nuestra amistad.

Y ahí me doy cuenta por primera vez en mucho tiempo que yo extraño a Caroline Claire.

~

En el entierro, la gente ya estaba haciendo la oración con la cabeza baja. Esta era la última vez que vería algo de ella, después no habrá más que una placa con su nombre. Su mamá llora amargamente, la gente susurra.

“La chica que se mató”

“Era tan linda”

“Estaba en drogas”




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.