Iden

Capitulo 8

CAPÍTULO 8
De repente, se escucharon voces desde la entrada del parque:
—¡Tamara! ¡Vení, que vamos a desayunar! —gritó Elena.
—¡Din! ¡Lucas! ¡Ya se hace tarde! —llamó la mamá de Din.
—¡Tony! ¡Agustina! ¡Vamos, chicos! —sonó la voz de la abuela de ambos.
Los chicos se miraron entre sí y empezaron a reír. Todo lo que habían vivido — las tormentas, las mariposas, los secretos y las propuestas — era solo un juego: jugaban a ser grandes, a tener vidas complicadas y sentimientos fuertes. Eran solo niños, inventando historias como todos lo hacen.
Se recogieron sus juguetes, se abrazaron entre ellos y se fueron con sus padres. En el cielo, empezaban a caer los primeros copos de nieve — una tormenta de nieve se acercaba, como para borrar el rastro del juego y dejar listo el camino para cuando realmente fueran mayores.
EPÍLOGO: CUANDO YA FUIMOS MAYORES
Años después, los padres de todos esos chicos se reunieron en la misma plaza del barrio para tomar un mate y recordar.
—¿Te acordás cuando jugaban a ser grandes? —preguntó la mamá de Din a Elena.
—Claro que sí —respondió ella sonriendo—. Tamara siempre hablaba de "iden" — ¿te acordás qué significaba? ¿Te quiero o te amo?
Todos se miraron y recordaron la palabra que los niños habían inventado para nombrar lo que no podían explicar. Al final, todos dijeron juntos, con la voz llena de cariño y nostalgia:
"Iden"
FIN



#1532 en Fantasía
#1413 en Novela contemporánea

En el texto hay: romace y desamor

Editado: 24.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.