En un templo dentro del plano cosmico, dos divinidades se encuentran conversando, La estrella y El Errante.
El Errante y la estrella Antares, siempre han tenido disputas acerca de su distorsionado destino, mientras que la estrella errante siempre ha sido despreocupada y cinica Antares ha sido siempre devota y dedicada a su proposito divino.
"Divinidades , Dioses o imortales. Seres divinos , imperceptibles por los mortales, seres cuyas acciones y e intenciones trascienden los principios humanos, cada uno representa un principio natural, un conpecto. inspiración, inspiranos ahora, inspiranos con tu presencia, inspiranos a ser mejores, haz lo que los superiores deben hacer"
-Resuena en mi mente, pero no puedo encontrar un proposito en esas palabras.-
-Sabes que eres mejor que esto-
A lo lejos, la majestuosa torre del cosmos se alza con un destello rojo? azul? morado? verde? todo cae en quien esté al poder.
-A los celestiales no les fascina verte perder el tiempo.-
-Estrellita, el tiempo es relativo para nosotros.-
-soy Antares, no estrellita.-
El errante la observa con ojos de gracia, disfruta de hacer chistes de su nombre y observar como reacciona
Pese a ser algunas veces conocida como la diosa de la violencia, es un ser pacifico.
-Muy bien, creo que los señores brillantes tienen mejores cosas que hacer que fisgonearme desde sus divinas bañeras o lo que sea que sean.-
-Fuentes divinas.-
-Gracias enciclopantares-
-Podrías dejar de mancillar mi nombre con tus..tonterías infantiles?-
Una leve risa sale del rostro del errante ascendente.
-Correcto, me has traido aqui otra vez, quieres alegrarte? sentirte tranquila de encerrarme nuevamente y hacerme leer tus libros? o directamente puedo partir?-
-Sabes lo que le hacen a los Ascendentes que no cumplen su función-
La pena por no cumplir su proposito es el destierro al inframundo y el ser un condenado, la peor deshonra para las divinidades.
-No creo ser muy apetitoso para Cerberus-
-No pareces tomarlo en serio-
-Quieres mas de mi? Si me das mas tiempo para..bueno , hacer lo que hago, quiza..-
Antares interrumpe con el ceño fruncido.
-Quizá que, otra decada sin conseguir ni un seguidor ni nadie que te recuerde? eres una divinidad, no un bardo-
El joven errante ha viajado por el mundo durante mucho tiempo disfrutando de sus placeres y alardeando de su divinidad.
Ignorando su deber y desconociendo su proposito.
-Para tu información, los bardos componen las mejores canciones que probablemente has escuchado.-
-No me importan los bardos.-
-Hablan lindo de ti.-
-E-en serio?.-
Una sonrisa maliciosa se dibuja en el rostro del ascendente
-Quieres saber mas.?
-NO ES MOMENTO DE JUGAR CONMIGO.- Dijo con una expresión seria, algo enojada.
-Soy todo Celestioidos.-
-Suspira-..En fin, El gran cosmos exige progreso , leales, no te preocupa que Buda quien ascendió junto a ti ya un centurión rozando la divinidad y tu sigas sin ser recordado?.-
-No, realmente no mucho, pero me hace feliz que solo meditando haya logrado tanto.-
-Reflexiona acerca de mis palabras, necesitas ser mejor que esto.-
el ascendente se levanta y se da media vuelta
-lo que digas estrellita, voy a..soñarlo, probablemente-
el ascendente errante se aleja caminando, probablemente tranquilo de su inmortalidad y atraviesa la puerta dorada del santuario.
No parece importarle mucho las palabras de la Diosa pero entiende que no quiere perder su privilegio, ha de pensar su siguiente destino.
-Vaya holgazan..Amelien?-
-Si su divinidad?- dice la sirvienta a su lado.
-Que dicen los bardos sobre mi?-
-...- Ambas se miran con una cara de confusión.