Inspirado a cambiar por ella Vol. 2

Parte 5

Pocas veces el centro de estudiantes tiene una discusión que involucre cosas tan positivas como la reducción de la violencia escolar en la institución, pero algo le parece muy sospechoso a Luca que eleva su voz cuando entra a discutir con Anabella.

-¡¿Peleamos tanto tiempo contra la violencia de aquí y cuando por fin ocurre es porque algo está pasando en las sombras?! ¡vamos Luca, te recuerdo que los privilegiados ya no están! -exclama Anabella.

-O se esconden. -añade velozmente Leo.

-Si, gracias por eso. -agradece Anabella.

-Ya sé, pero es que tengo una corazonada de que no podremos sostener demasiado tiempo esta paz. -desconfía Luca.

-Corazonada o no, hay que trabajar en este momento y solo en este. No diré más. -sentencia Anabella. Luego se retira de la oficina del centro de estudiantes.

Luca se siente devastado por haber discutido con Anabella. Carla le da palmadas en la cabeza con una cariñosa expresión. Él le devuelve la sonrisa, pero inmediatamente vuelve a la seriedad que tiene a diario.

Soledad no evade lo que siente su amiga, pero tampoco a lo que siente su novio. Se echa para atrás, dejando que la silla con ruedas la deslice hasta la pared y a su lado la luz del sol penetra la ventana que da contra su hombro.

-Pablo, Dalia, Manu, Joel, Carla ¿Qué creen ustedes? - pregunta ella al equipo.

-Si me lo preguntas, estoy con Anabella. Si podemos sostener esta paz a largo plazo quizás se mantenga así. -exclama Dalia.

-Yo estoy con Dalia. Nos costó demasiado lidiar con los privilegiados que no creo poder soportar a otro grupo de acosador. -tiembla Carla al recordar a las chicas que la acosaban.

Manuel y Leo exponen su postura a favor de Luca, considerando que tienen un instinto bastante más desarrollado frente al peligro que comprenden lo que su amigo se refiere y no dan el brazo a torcer. Están con su amigo en desconfiar de la “paz” tras los acontecimientos con los privilegiados o abusivos. Joel se suma a los demás en favor de Soledad, solo porque necesita creer en que lo que sufrió, junto con Carla, se puede mantener.

Sin embargo, Pablo se queda callado. A diferencia del siempre tan lógico, Manuel o el caótico Leo, el pelirrojo piensa desde el lado de Soledad y cree que tiene todo el sentido luchar por lo que tienen en frente y no tanto lo que quizás venga.

-Estoy con ellos. -Pablo señala al grupo de Soledad.

-Pablo…- suelta Luca. Quizás un poco decepcionado, pero comprende que no puede, simplemente, imponer su postura así que sonríe dándose por vencido. -De acuerdo. Pero no porque sean mayoría voy a dejar de pensar en ello ¿está bien? Haaa, le debo una disculpa a Anabella por elevar la voz. -se rasca la parte trasera de la cabeza.

-Y te conviene hacerlo con algún dulce. -exclama Soledad, abriendo uno de los cajones del escritorio y retira una bolsa con chocolate en su interior. -Dale uno de estos. Créeme que vas a necesitarlo si Anabella está molesta. -asegura Sole.

-De acuerdo. -dice Luca.

-Ve, seguramente esté en la cafetería. -dice Dalia.

Luca se apresura a salir de la oficina. Mientras, Pablo suspira con culpa.

-¿Y a ti que te pasa? -pregunta Soledad.

-No me agrada estar en desacuerdo con Luca. -dice Pablo.

-Eres uno de sus mejores amigos, tiene todo el sentido del mundo que te sientas de ese modo, pero también que nunca estén de acuerdo con todo. -dice Soledad. Saca de una pila de carpetas a su lado. -Hablémoslo en el descanso o al final de la jornada. Tenemos noticias sobre…ah, cierto…no lo habíamos conversado.

-¿Sobre qué? -pregunta Manuel.

-¿Sabían que antes había un chico en el centro de estudiantes a comienzo de las clases? -pregunta Dalia.

-Algo sabía. Era el tesorero o algo así ¿verdad? -pregunta Joel.

-Su nombre era Gustavo. Él tuvo un altercado con Braian y por eso pidió entrar al programa de intercambio estudiantil.

No hay más cruce de palabras, solo un silencio incómodo por aquellos que perdieron ante los abusivos y no pudieron soportar el peso de su puesto. Cobardía al dejar a las chicas solas contra los chicos, o simple egoísmo, Gustavo se había ido a Estados Unidos a una preparatoria en la costa oeste.

-¿Vendrá alguien nuevo? -pregunta Carla rompiendo con el silencio incómodo.

-En teoría, pero tuvo problemas con la visa así que es posible que se una a nosotros recién en dos o tres semanas. -responde Soledad.

-Espera un momento. Cuando dices que se una a nosotros ¿te estás refiriendo a que será parte del centro de estudiantes? -pregunta Joel.

-Si, es importante que poco a poco fortalezcamos al centro de estudiantes para que dejen de ocurrir las cosas del pasado como abusos e injusticias. Con el apoyo del nuevo director podemos asegurar que los nuevos estudiantes tengan un año escolar para que recuerden con entusiasmo y no con traumas. Es lo que más deseo yo. -dice Sole apretando sus manos con fuerza.

-Tu también piensas igual que Luca ¿cierto? -pregunta Manuel.

-Su intuición es única. No debemos tomarlo a la ligera. -responde ella.




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