Intenté no amarte...fallé

Capítulo 1

Salgo de la cirugía y es mi última del día de hoy. Termino mi guardia y entrego la historia clínica para que la suban a la base de datos.

 

Estoy dirigiéndome a mi camioneta cuando están llegando una fundación. Siempre vienen para acá y trato de ayudar con donaciones, pero nunca estoy presente en las actividades. En eso se me acerca una chica como de veinte años con una camiseta que identifica a la Fundación Vida para Haití.

 

—Hola, Buenas tardes. —habla ella con una voz chillona de esas que repelen, pero no se le ve malicia en la mirada.

 

—Buenas tardes. —respondo tratando de ser amable, una tarea titánica ya que no lo soy.

 

—Disculpe la molestia, es para darle la información de que estamos reclutando médicos para un próximo viaje que llevaremos a cabo el mes que viene a Puerto Príncipe. —no escucho nada. — ¿Señor me está escuchando? —Asiento mostrando seriedad.

 

—Sí, pero no puedo viajar. Estoy muy ocupado. — digo alzando mi maletín para enfatizar.

 

Ella pone su cabeza gacha y casi me siento mal por la muchacha, casi. —Bueno está bien. —saca un papel de su maletín. —Aquí está un folleto en donde se encuentra la información necesaria. Por si cambia de parecer. —sonríe a pesar de mi comportamiento tan soez.

 

—Gracias. —Destrabo el auto y me subo a mi asiento y al darle al encendido, enseguida la música sale por los altavoces. Y me odio a mí mismo por dejar la radio prendida.  With me dé Sum 41. Se está escuchando. Recuerdo las veces que la cante junto a Ella. La apago con una maldición y me dirijo hacia mi apartamento.

 

Al llegar a casa. Si se puede llamar casa. Me destino a la cocina y me sirvo un cereal con leche. Rápido y sin ensuciar mucho. Y me siento a ver la televisión. Parezco una nena. He tenido mis líos de una noche pero siempre vuelvo a casa solo. Porque estoy solo “¿Y de quien es la culpa?” pregunta mi subconsciente.

 

Mía, nada más mía.

 

Estoy hospedado en Londres, pero no me siento cómodo, no siento que sea mi hogar, me recuerda al tiempo que estuve viviendo aquí, antes de la muerte de mi familia. Algo que solo conoce Amelia. Mi buena amiga Amelia. Aún me acuerdo de ella y me duele. La perdí por imbécil, por no luchar por lo que quería.

 

Por conformarme nada más con nuestra amistad.

 

Estúpido.

 

Estoy trabajando en un hospital en New Castle desde hace un año. Tengo fama de engreído, de prepotente, mujeriego, egocéntrico y pare ustedes de contar. Soy un Neurocirujano y tengo dinero, fama y una buena reputación. Pero me falta algo. Oh si ya se. Amelia.

 

Ella está casada con un Cardiólogo famoso que fue mi jefe un tiempo. Es un buen hombre, ha de tener algo bueno si se ganó el corazón de Amelia. Pero qué ironía. Cardiólogo se gana su corazón.

 

Joder.

 

Han pasado cuatro años desde que ella se casó con él. Ahora es madre de una niña, que según lo que me dice mi amigo Thomas es muy hermosa e inteligente. De verdad estoy feliz por ella, se merece eso y mucho más. El que no esté con ella fue culpa mía.

 

Saco de mi maletín un fajo de casos y me siento a leerlos ya que no encontré nada en que entretenerme. En eso cae el folleto de la fundación y me dispongo a leerlo.

 

Dice lo mismo que estaba comentando la chica. Pero las imágenes son perturbadoras y hay algo en mí que se removió. Son muchas personas que necesitan ayuda y casi no hay doctores dispuestos a prestarla.

 

Yo mismo soy uno de esos que no hace nada por la humanidad que lo que hace es criticar el sistema, pero sin aportar nada. El dinero hace, pero mejor es estar allí, brindar apoyo y ayudar de persona a persona.

 

Medito las ventajas y las desventajas, pero no encuentro desventajas. Eso es lo que me hace tomar la decisión de irme. Es lo mejor. Me iré a un sitio sin recuerdos y a la vez puedo ayudar. Es una excelente idea.

 

Dentro de una semana parto para Puerto Príncipe.

 

***

 

Pido una licencia para ausentarme seis meses. Mis pacientes los derivo a un colega y tengo preparado un morral.

 

He decidido que este viaje no se empañe con el recuerdo de Amelia que aunque la he amado desde hace tanto tiempo, este sentimiento empezó a claudicar y por fin logre entender el dicho “el tiempo lo cura todo”.

 

***



#587 en Novela romántica
#19 en Joven Adulto

En el texto hay: perdon, amor, dolor

Editado: 07.01.2023

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.