Alexander escuchó su teléfono sonar, pero este no le hizo caso dado que Jude le estaba hablando sobre ese chico Shawn.
—hermano, no sé qué se traerá ese tal Shawn, pero, por como Umay habló sobre él, es un chico que sin duda los pondrá en problemas—dijo Jude serio.
—sí, sin duda, Umay sabe algo que nosotros desconocemos sin duda, pero, algo me hace ruido, ¿por qué no sabíamos nada de Shawn Froste antes de todo esto? —dijo Alexander pensativo.
—no lo sé, pero, creo que esta llegando la hora de que “Raimon” y “F. y H.” se unan—respondió Jude.
—espera, ¿a qué te refieres con eso? ¿Acaso tu y Mark se nos unirán en la siguiente fase del torneo? —preguntó Alexander curioso.
—algo así, verás, en la siguiente fase del torneo estarán habilitados los cambios de jugadores en medio del partido, lo malo, es que solo se permite un cambio por equipo, pero, no pienses en eso ahora, mi idea es otra, aunque solo se las diré cuando pasen a la siguiente fase—respondió Jude.
—así que tienes una gran idea para la siguiente fase, me gusta como suena eso—dijo Alexander con un brillo competitivo en sus ojos.
Unos minutos más tarde Jude llevó a Alexander a la habitación en donde se quedaría, él le prestó un cambio de ropa para que estuviera más cómodo, Alexander se acomodó y se relajó. Mientras tanto Lexi estaba al borde de la locura, ella no podía contactar a Alexander, así que tuvo que hacer a un lado su orgullo y llamar a Jude para intentar saber sobre Alexander.
Jude notó que Lexi lo estaba llamando, dudó por unos segundos, pero al final tomó la llamada.
—he, Lexi, ¿Qué ocurre? ¿ha pasado algo? —preguntó Jude casual.
—hola Jude—dijo Lexi entre suspiros— pues si, verás, he estado llamando a Alexander y no me ha contestado, tengo que hablar con él, es algo importante—agregó.
—Lexi, mira, no sé dónde está Alexander, pero, ten calma, mañana podréis hablar frente a frente—respondió Jude con calma.
—espero que tengas razón, gracias Jude—respondió Lexi algo cortante.
Al cortar la llamada, Jude le mandó un mensaje a su hermano, Alexander entendió la situación, pero, él no quería hablar sobre lo que estaba haciendo Sara, solo quería fingir que por esa noche todo estaba bien. Alexander tomó su teléfono y le mandó un mensaje a Lexi.
Alexander:
Hey, perdona por no contestar tu llamada, las cosas se pusieron algo complicadas, pero descuida, hablaremos mañana antes del entrenamiento, tengo un par de ideas.
Lexi:
Maldita sea, me diste un susto, pensé que te había pasado algo, escucha tengo algo muy importante que hablar contigo.
Alexander:
Lex, créeme que sé de lo que quieres hablar, pero, por ahora, tendremos que mantener un perfil bajo con mi madre.
Las horas pasaron y Alexander, lejos de perder el tiempo, empezó a idear jugadas en su mente para no pensar en mañana, las ideas fluían con gran caudal, en eso recordó algunas técnicas que jamás llegaron a hacer con Lexi, recordó el “Servicio implacable”, “Ida y vuelta” y algunas más que no llegaron a completar.
Sin darse cuanta Alexander se quedó hasta muy tarde pensando, miró alrededor y cayó en la realidad de nuevo, el solo hecho de pensar en que su madre se estaba volviendo loca con la situación lo preocupaba, unos minutos más tarde finalmente concilió el sueño.
A la mañana siguiente Alexander, Jude y Albright desayunaron antes de ir a la mansión, Albright se ofreció a llevar a Alexander, él quería hablar con él equipo antes de su entrenamiento matutino.
—bien, escucha hermano, intentaré hablar con Umay sobre Arab, aunque, algo me dice que no conseguiré nada—dijo Jude.
—esta bien, pero, temo decirte que Umay, no te dirá nada sin pedirte algo a cambio, mira, ella no es de esas personas que ayudan al prójimo desinteresadamente, si necesitas ayuda solo dímelo—respondió Alexander.
—bueno, bueno, los hermanos llegarán tarde a sus respectivas prácticas, Jude, el entrenador Hillman llamó, dijo que entrenarán en el campo de la Rivera, y dijo que quiere que estés presente—dijo Albright con una leve sonrisa.
—¿Qué? ¿Seymour Hillman es su entrenador? —pregunto Alexander sorprendido.
—así es, ¿acaso no lo sabías? Él estuvo en nuestro primer enfrentamiento, me sorprende que te sorprenda jaja—respondió Jude con una leve risa.
—la verdad, no presté atención en ese momento, vaya, ahora entiendo porque tu y Mark se complementan tan bien—dijo Alexander con admiración.
—bueno, no quiero arruinar el momento, pero, joven Alexander, es hora de irnos, tiene que recuperar su vínculo con su compañera y su madre—dijo Albright.
Alexander asintió y fue a ponerse su ropa de entrenamiento. Luego de unos minutos Alexander y Albright tomaron rumbo a la mansión. Al llegar Albright le dijo algo importante a Alexander.
—bien llegamos, Alexander, le tengo que pedir algo importante—dijo Albright algo serio.
—dígame Dr. Albright, ¿de que se trata? —preguntó Alexander calmado.
—verá, usted le dijo a Jude que, no quería que nadie sepa que esta con nosotros, entonces aremos esto, entraré primero, usted espere unos segundos antes de entrar, para no levantar sospechas—explicó Albright con calma.
—está bien, pero, quería pedirle algo, luego de nuestra sesión y el entrenamiento, me quedaré con ellas, para tratar de solucionar un poco las cosas—dijo Alexander con calma.
—okey, le daré el espacio y tiempo que me pide, solo llama a Jude si necesitas algo—respondió Albright con una leve sonrisa.
Alexander asintió con firmeza, él se bajó del auto de Albright y se escondió por los alrededores, esperó a que Albright entrara, pero, en ese momento Alexander vio a Lexi sentada en el mismo banco de aquella vez en el patio lateral de la mansión, él dudó, pero finalmente decidió ir a hablar con ella.
Alexander se acercó casual y dijo.
—vaya, parece que este será nuestro sitio de reencuentro—dijo Alexander con una leve sonrisa.