Diez minutos después, ambos bajaron a la sala de estar con sus libros y cuadernos de estudio, pasaron mucho tiempo hablando sobre matemáticas, química, y muchas materias aburridas, pero los ayudaba a mantenerse ocupados.
—bien, esto ya fue suficiente, podré estar todo el día con esto, pero no dejaré de pensar sobre ese asunto—dijo Lexi entre suspiros.
—jaja, ¿tan rápido te rendiste? No llevamos ni dos horas aquí jaja—respondió Alexander con una risa burlona.
—no me refería a esto—dijo ella mientras señalaba los cuadernos—me refería a otra cosa, mira, sé que uno de los motivos por los cuales decidiste irte, fue que Jude y yo te alejamos en el hospital—agregó apenada.
—espera, Lexi, no negaré que eso me dolió, pero, eso no fue la verdadera razón, sabes que Umay se puso algo insistente con nosotros, fue por eso que salí corriendo de esa forma—explicó Alexander.
—hay, ya vasta, sé perfectamente que no es así—respondió—mira, si no te lo cuento, no podré seguir con todo esto—agregó nerviosa—escucha, Jude me dijo que existe un cuaderno de jugadas que tu abuelo había escrito, él dijo que no sabía en dónde está, lo único que consiguió averiguar fue eso, cuando le dije que tenías que saberlo, él se puso como desquiciado, no quería darte más carga de la que ya tenías, yo no supe que hacer y me encerré, no pude volver a verte a los ojos, perdí la confianza con Jude también y…
Alexander notó que Lexi tenía los ojos llenos de lágrimas y la interrumpió con un fuerte abrazo, él no quería seguir viendo como la conciencia le remordía cada vez más y más a su compañera.
—tranquila, no hace falta que te sigas justificando, entiendo por lo que pasaste, tranquila—dijo Alexander con voz suave.
El abrazo ayudó a Lexi, aunque ella no pudo decirle toda la verdad, se sentía más tranquila al contarle sobre el cuaderno a Alexander, pero, tenía que decirle lo que Jude le dijo a Sara.
—tengo, algo más que decirte—dijo Lexi algo más calmada.
—creo que sé de lo que se trata, ¿es sobre Jude verdad? —preguntó Alexander con calma.
—sí, ayer estuvo aquí y habló con tu madre, sé que no estuvo bien escucharlos a escondidas, pero, me ganó la curiosidad, Jude dijo que no tenía ningún interés en relacionarse con nosotros emocionalmente, que tal vez fue un error el intentar ayudarnos—dijo Lexi apenada.
Alexander se separó de ella, la miró con una leve sonrisa y le dijo con calma.
—hay, Lexi, mira, puede que lo que dijo fuera algo hiriente, pero, créeme que no es lo que parece, él habló conmigo sobre esto, me dijo que tuvo que decirle a nuestra madre eso, para darnos espacio y poder salir del radar de ella, así podrá averiguar sobre nuestro medio hermano, sin que nuestra madre se enterara—explicó Alexander con calma.
Lexi se quedó sorprendida al escucharlo, él solo sonrió y siguió con sus tareas, no quería profundizar en el tema, luego de eso el ambiente se tornó más tranquilo, después de tanto tiempo ellos se quedaron en calma.
La noche cayó y ambos terminaron de hacer sus deberes, en eso que ellos acomodaban sus cosas, Sara llegó y les dijo.
—bien, ahora que están libres de toda responsabilidad, les entregaré esto—dijo indiferente mientras les daba una carta.
—¿Qué es esto? ¿una carta formal de disculpa? —preguntó Alexander con tono irónico.
—muy gracioso Alexander, pero no, esta carta se las manda alguien “conocido”, pero esto—agregó mientras sacaba unos documentos de su bolso—se los manda Jude, no entró en detalles, pero me dijo que solo ustedes pueden ver su contenido, eso es todo, mañana por la mañana iremos a ver al Sr. Y Sra. Thompson—agregó mientras se retiraba.
Ambos quedaron sorprendidos con todo lo que les había dado Sara.
—¿Qué serán esos documentos que nos mandó Jude? —preguntó Lexi curiosa.
—no lo sé, pero, me intriga más saber de quién es esta carta—respondió Alexander confuso y serio.
—es verdad, haber léela, así saldremos de dudas—dijo Lexi.
Alexander tomó la carta, y leyó en voz alta para Lexi.
—veamos, dice, “Hola amigos, sé qué hace tiempo que no nos vemos, y perdonen por no estar con ustedes en estos momentos, pero créanme que desde hace tiempo que quiero verlos. Se preguntarán quien soy, y la respuesta a esa pregunta se las daré luego de que ganen las preliminares, y para eso les envié un cuaderno, en el cual tendrán un montón de técnicas, tácticas he incluso técnicas especiales, espero que les sea de ayuda. Atentamente A. B.”.
—¿Qué significa “A. B.”? —preguntó Lexi.
—no lo sé, pero sea quien sea, nos conoce desde hace tiempo, pero ¿de qué cuaderno hablaba? Mi madre sólo nos dio esta carta—dijo Alexander confundido.
—oye, ¿crees que tu madre haya escondido ese cuaderno? —sugirió Lexi.
—no me sorprendería que fuera así, pero bueno, creo que será mejor que veamos los archivos de Jude—dijo Alexander algo despreocupado.
—sí, pero, creo que tu madre no nos dejará verlos ahora—dijo Lexi seria.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Alexander.
—mira esto.
En ese momento Lexi tomó el teléfono de Alexander y le mostró una notificación de Sara, en la cual, le dejaba muy en claro que tendrían que ir a cenar con unos “amigos” de la familia para dar a conocer su “relación”.
—esto no es posible, ¿en qué momento planeo todo esto? ¡Maldita sea! —exclamó Alexander con gran rabia.
—al parecer te lo mandó hace apenas unos minutos, estábamos tan concentrados en la carta y todo eso, que no nos dimos cuenta de esto—dijo Lexi desconcentrada.
Alexander tomó su teléfono y abrió el mensaje de su madre.
Madre:
Escucha Alexander, en unos minutos llegarán unos amigos de la familia, ellos quieren conocer a la futura esposa del “gran Alexander Thorne”. Tienen quince minutos para prepararse, les dejé unos atuendos en sus habitaciones.
—Demonios, esto es grave, bien, vamos a prepararnos—dijo Alexander acelerado.
—espera, ¿acaso tienes algún plan? —preguntó Lexi tratando de calmarlo.