Jugada Prohibida

Capítulo 15

Llegamos a la heladería unos minutos después.

Estaciono el auto frente al local y apago el motor. Megan baja primero y Tyler y yo la seguimos.

Entramos al lugar y el olor dulce del chocolate llena el ambiente. Caminamos hasta el mostrador.

La chica que atiende nos sonríe.

—¿Qué van a pedir?

—Chocolate —dice Megan.

—Chocolate —digo al mismo tiempo.

Tyler suelta una pequeña risa detrás de nosotros.

—Wow… qué inesperado.

La chica prepara tres helados y Tyler paga antes de que Megan o yo digamos algo.

Nos sentamos en una mesa cerca de la ventana.

Megan frente a mí. Tyler a mi lado.

Por unos momentos comemos en silencio.

Hasta que Tyler deja la cuchara sobre la mesa.

—Bueno, tengo preguntas.

Megan suspira.

—Por supuesto que tienes preguntas.

Tyler se inclina un poco hacia adelante.

—Primera pregunta importante.

Megan lo mira con desconfianza.

—¿Qué?

Tyler sonríe.

—Megan, si tuvieras que describir a Ander en tres palabras… ¿cuáles serían?

Levanto una ceja.

—Esto no va a terminar bien.

Megan me mira un segundo mientras piensa.

—Terco.

Tyler asiente.

—Eso es verdad.

—Arrogante.

Sonrío un poco.

—Gracias.

Ella se encoge de hombros.

—Y… buen jugador de hockey.

Tyler golpea la mesa suavemente.

—¡Exacto!

Luego me mira.

—¿Ves? Tienes fans.

Megan rueda los ojos pero se le escapa una pequeña sonrisa.

Tyler vuelve a apoyarse en la silla.

—Siguiente pregunta.

—Tyler… —murmuro.

—Relájate.

Luego mira a Megan otra vez.

—Si no pudieras vivir aquí… ¿a qué ciudad te irías?

Megan piensa unos segundos.

—Nueva York.

—Buena elección —dice Tyler.

Luego me mira.

—¿Y tú?

—Canadá.

Tyler asiente.

—Obviamente.

Megan frunce un poco el ceño.

—¿Por el hockey?

—Sí.

Tyler toma otra cucharada de su helado.

—Última pregunta.

Megan lo mira con sospecha.

—No confío en esa frase.

Tyler sonríe divertido.

—Está bien, está bien… última de verdad.

Nos mira a los dos.

—Primera impresión que tuvieron el uno del otro.

Megan me mira.

Yo la miro.

Por un momento ninguno habla.

Tyler se inclina hacia adelante como si estuviera viendo una película.

Megan habla primero.

—Pensé que era arrogante.

Suelto una pequeña risa.

—Justo.

Tyler me señala.

—Tu turno.

Sigo mirando a Megan un segundo más.

—Pensé que era peligrosa.

Ella frunce el ceño.

—¿Peligrosa?

Me encojo de hombros.

—Sí.

Tyler se ríe.

—Esto cada vez se pone mejor.

La chica llega con los tres helados de chocolate y los deja sobre la mesa.

—Que los disfruten.

—Gracias —dice Megan.

Tomamos las cucharas y empezamos a comer.

Por unos segundos todo está tranquilo.

Demasiado tranquilo.

Lo que solo puede significar una cosa.

Tyler está pensando en algo.

Lo veo apoyarse en la silla con esa sonrisa sospechosa.

—Tengo una pregunta.

Megan suspira.

—Otra más.

Tyler se encoge de hombros.

—Es importante.

Lo miro.

—Eso nunca es buena señal.

Tyler nos observa a los dos.

Luego suelta la pregunta como si nada.

—¿Se gustan?

Casi me atraganto con el helado.

Toso un par de veces mientras Tyler se empieza a reír.

—¡Wow! Esa reacción fue rápida.

Megan también lo mira con los ojos un poco abiertos.

Me limpio la boca con una servilleta.

—Sí.

La palabra sale antes de que pueda pensar demasiado.

Tyler levanta las cejas.

Luego mira a Megan.

Ella me mira un segundo.

Y después asiente.

—Sí.

Tyler abre la boca lentamente, sorprendido.

Luego se reclina en la silla.

—Ok.

Levanta las manos.

—No esperaba tanta honestidad esta noche.

Megan vuelve a su helado, aunque puedo ver una pequeña sonrisa en su rostro.

Yo también intento actuar normal mientras sigo comiendo.

—¿Qué mierda, Ander?

Escucho la voz detrás de mí.

Se me hiela la espalda.

Conozco esa voz.

Me giro lentamente.

Amanda está ahí.

De pie a unos pasos de nuestra mesa.

A su lado está su mejor amiga, mirándonos como si estuviera disfrutando del espectáculo.

Amanda tiene los brazos cruzados y los ojos clavados en Megan.

—Vaya… —dice con una sonrisa falsa—. Qué escena tan interesante.

Megan frunce el ceño.

—¿Qué quieres, Amanda?

Pero Amanda ni siquiera la mira.

Sus ojos siguen sobre mí.

—Así que por eso estabas ocupado.

—Amanda… —empiezo.

Pero no alcanzo a terminar.

Amanda da un paso hacia la mesa, toma el vaso de helado que estaba frente a mí…

Y lo lanza directo a Megan.

El chocolate le cae en la camiseta.

Todo pasa en un segundo.

El silencio en la mesa es absoluto.

—¿Qué carajos, estúpida? —dice Megan levantándose de golpe.

Amanda sonríe con desprecio.

Megan avanza hacia ella con los ojos llenos de rabia.

—Te voy a...

Está a punto de lanzarse sobre ella cuando Tyler reacciona rápido.

—¡Hey, hey!

La toma de las manos y la detiene.

—Megan, no.

—¡Suéltame! —dice ella intentando soltarse—. ¡La voy a matar!

—No vale la pena —dice Tyler mientras la arrastra hacia la salida.

Ella sigue furiosa, mirando a Amanda como si quisiera arrancarle el cabello.

Tyler logra sacarla de la heladería y la lleva hacia el auto.

Me quedo de pie frente a Amanda.

Siento la sangre hirviendo.

—¿Qué fue eso, Amanda?

Ella me mira como si no hubiera hecho nada malo.

—¿Eso?

Se encoge de hombros.

—Solo estaba saludando.

Aprieto la mandíbula.

—Le tiraste helado encima.




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