Karma

Prisionera

2020 — Presente

Mi nombre es Lucía.

Antes era una chica feliz, llena de sueños, ambiciones y una vida que creía perfecta. Ahora soy lo más parecido a un zombi.

Llevo dos años secuestrada.

Mis padres permitieron que unos hombres me llevaran para saldar una deuda relacionada con drogas. Desde entonces, mi vida dejó de pertenecerme.

Mi mirada permanece fija en el techo mientras lágrimas silenciosas resbalan por mis mejillas. A veces pienso que esto es un castigo. Tal vez el karma realmente existe.

Antes era una chica egocéntrica. Me burlaba de quienes tenían defectos, de quienes consideraba inferiores a mí. Disfrutaba humillar a otros junto a mis amigas, creyendo que jamás habría consecuencias.

Recuerdo cómo algunas de mis víctimas me decían que la vida se encargaría de devolverme todo el daño que hacía.

Pero yo solo me reía.

Seguía destruyendo personas como si nada importara, haciendo y deshaciendo a mi antojo.

Nunca imaginé que, de un día para otro, todo cambiaría para mí.



#704 en Otros
#70 en Relatos cortos

En el texto hay: dolor, abuso sexual aborto pérdida

Editado: 12.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.