La chica del Bus

25. Fase Dos

*Sky*

- Buenos días entrenador, - saludo al hombre que esta frente a mí, - ¿lleva mucho esperando? – pregunto, su tez morena y su pelo negro grueso casi canoso y sus ojos color marrón lo hace ver algo tosco, tiene la chaqueta del equipo y en una mano un vaso grande de café, al cual le da sorbos entre veces.

- Buenos días señorita Brodwey, - responde mi saludo dando un sorbo a su vaso, - ¿Cómo ha amanecido el día de hoy? – pregunta despegándose de un Chevrolet corvette de los 90´s según Kilian es amante a esa marca de autos y dice que los nuevos son una imitación barata de ese mismo modelo solo que algo más moderno. – suba, - dice; una vez entro en su auto, lo que veo dentro refleja que lo mantiene muy pulcro y que es obsesivo con la limpieza de su auto; me coloco el cinturón y una vez él entra en su auto se coloca el cinturón de seguridad.

En un promedio de veinte minutos llegamos a la imprenta Lamcom Technologies, el entrenador sitúa el auto en el lugar para visitas y nos desmontamos, la recepción no es una cosa del otro mundo, sus paredes blancas, sus asientos negros y sus murales azules con la visión, misión, valores; le dan un toque formal. Llegamos directo a la recepcionista quien está al teléfono, ella nos saluda y cuelga; nos pide la factura para la entrega y una vez ve mi nombre recuerda que es lo que estamos buscando.

- Hola Sky, tus calendarios ya están listos, - dice y marca un número, - podrían traer el pedido de CT1634, - dice y hace un silencio, - vinieron a retirarlos, - si pago saldado hoy, - ella continua mientras el entrenador se dirige a la caja a pagar el restante del trabajo.

Se acerca un joven con dos cajas en las manos y las pone sobre el mostrador de la recepción, - aquí están las cajas, - dice; - hola Sky, te quedaron hermosas las fotos, a pesar de que solo hay jóvenes masculinos en ellas, tienes un talento para el diseño y la fotografía.

- Gracias, - le digo, conocer a Hugo de la clase de fotografía es fácil para los trabajos, no tengo que venir siempre a la imprenta porque él se encarga de venir y pagar todo, también de llevármelos.

 

- Ya pagué lo que faltaba, ¿estas son las cajas?

- Faltan dos más, - dice Hugo, dando media vuelta sobre sus talones, - aquí están las otras cajas, las coloca al lado de las otras dos cajas.

- Fantástico, - contesta el señor Rusppelt; - vámonos, - toma las cuatro cajas y salimos.

 

* - * - * - * - *

 

Luego que el señor Rusppelt me dejara en el estacionamiento de la universidad, me voy a mis clases, pero soy interceptada por alguien que me cubre los ojos. El sonido de su voz al hablar es lo que me dice quién es.

- ¿Cómo está la novia más hermosa? – pregunta, y su pregunta me acelera el corazón, su voz esta tan cerca de mi cuello que me ha puesto la piel de gallina.

Mueve sus manos y me giro para encararlo, allí lo veo con esa sonrisa que me cautiva cada vez que la veo, - Hola Kilian; - digo muy sonriente, no sé cómo ser una novia normal / esta ha sido mi única relación, como saber qué hace una novia normal/ - ¿cómo amaneciste? – le pregunto.

- Dormí mejor que nunca, - dice y sus ojos muestran un brillo que me asusta. - ¿Cómo dormiste tú? - / ¿Cómo dormí? – si a lo que hice se le puede llamar dormir / - da un paso y su cercanía me saca de mi cavilación.

Sus labios se sienten cálidos, / ¿me ha besado frente a todo el mundo? / - inconscientemente le respondo y no se siente tan mal, es la primera vez que beso a alguien en público; se escuchan algunas exclamaciones masculinas y otras femeninas no muy buenas.

- ¿Qué tal estas con la entrega de los planos de hoy?

- Estoy nerviosa, la verdad; - que entreguemos los planos hoy y los diseños de las decoraciones me tiene un tanto nerviosa, también por eso no pude dormir. – Además no sabemos qué nos tocara hacer en esta segunda fase.

- Todo estará bien, ya verás. – Dice tomando mi mano para que caminemos juntos, hoy tenemos la misma clase.

Cuando llegamos al curso todos miran nuestras manos y me siento más incómoda aun si es posible, pero al ver lo cómodo que él se encuentra me relajo y nos sentamos juntos, sonrió al verlo y en ese momento llega la maestra.

 

- ¡Buenos días jóvenes! Dice dejando su maletín sobre el escritorio, - la clase de hoy es sobre arquitecturas antiguas en la era mesopotámica, la profesora agota todo su currículo del día y nos deja bastante tarea para entregar.

- ¡Moriré! – Exclamo hacia el aire, - me siento exhausta, - le digo.

- ¿De qué morirás ¡primita! – Escucho a nuestra espalda; - ¿de cansancio o de sexo? – al escucharla decir eso me atoro con mi propia saliva y me pongo colorada, me siento acalorada por su comentario.

- ¡Por Dios, Summer! - Le dice Welfy, y siento que amo a este cuñado, - no vez como la has puesto con ese comentario.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.