La chica del Bus

34. Una metida de pata, verdades rebeladas

Magda se había pasado toda la película dándole vueltas a lo que había escuchado antes de que ellos entraran en el auto, se volverían a ver, y volverían a planear otra forma de encontrarse con ellos para poder sembrar cizaña entre ellos y que así no pudieran volver a estar juntos una vez que ella estaba de regreso en el país y su regreso parecía ser más que permanente.

 

- Esto no está nada bien, - se dijo a si misma mientras volvía a prestar a tención a la película animada que habían elegido ver, una vez al mes elegían una película diferente para poder tener variedad en sus citas al cine.

 

Por lo menos tenía un día y una dirección, la hora no la recordaba bien, pero debería de buscar la forma de averiguarla.

 

- ¿A qué hora dijeron que se encontrarían ese día? – se volvió a interrogar para sus adentros.

 

- Se quedaron de ver a las cuatro y media de la tarde, - le contesto su acompañante, haciendo que ella se sonrojara en el mismo instante en el que se dio cuenta de que no le había prestado la atención necesaria a su cita. – lo que pasa es que tienes la mala costumbre de cuestionarte en voz alta.

 

- Lo siento, - respondió muy apenada, - es que esa chica se ha encargado de hacerle la vida imposible a la hermana gemela de mi mejor amiga y a Kilian no lo deja de perseguir. – Le dice mientras se entra un caramelo en la boca, - y lo más sorprendente es que este con Marcos quien desde la preparatoria de no deja de acosar a Sky, quien es la hermana de Paz, para conocer a Sky solo debes de ver a la loca de mi mejor amiga.

 

- Entiendo, ¿quieres ir y saber que se traen esos dos entre manos.

 

Ella asiente con la cabeza, ¿Cómo podría ocultarle al chico que le gusta su gran curiosidad?

 

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La primera metida de pata, fue no haberse ido por puertas distintas hacia el parqueo subterráneo, la segunda metida de pata fue no haberse separado antes de entrar al auto, la impulsividad de Eilyn era peligrosa para Marcos, aunque no le gustaban mucho las ideas de Rawley, pero estaba tan loco y desesperado porque Sky les haga caso a sus pretensiones.

 

Era el día en el que se encontrarían para planear una nueva estrategia para impedir que ellos se junten una vez más. Mientras que ellos buscaban la forma de cómo hacer que fuera casualidad que Magdalena y su novio estuvieran en aquel lugar, no estaba segura de sí Eilyn la recordaba o no de esas veces en las que se topaban cuando Troy jugaba y Paz y ella iban a verlo.

 

Un sonido conocido la trajo de vuelta de sus pensamientos, rodo su silla sobre el piso de su habitación en donde estaba realizando una práctica para la clase de su maestría, miro la pantalla y reconoció el nombre que se reflejaba, era su caramelo, así era como le decía a su chico con el que aún no formalizaba.  

 

- ¡Hola! – Dijo eufórica, para hacerle saber a Priencess, que estaba alegre por la llamada.

 

- ¿Quieres que almorcemos? – le pregunto por la otra línea.

 

- Estaría bien, - le contesto ella, - pero salgo a las tres de la tarde de la probare algo para evitar una acidez estomacal.

 

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Por otro lado, Aúri había quedado de almorzar con sus hermanos en el mismo lugar, si creyeran en el destino y el trágico final que tendrá esta situación.

 

Priencess había pasado a buscar a Magda temprano por la universidad para estar temprano y poder buscar un buen lugar donde escuchar y grabar bien la conversación que tuvieran aquellos dos depravados.

 

*- *- *- *- *- *- - *-

Aúri había llegado diez minutos antes al café, bar restaurante Petit Opus Café-Bar ese día el restaurante estaba lleno, solo quedaban tres mesas libres, las cuales quedaban contiguas, ¿les daría el destino la oportunidad de descubrir la verdad o Eilyn seguiría saliéndose con la suya?

 

- Hemos llegado, - le dijo Peter, - ¿no crees que estas exagerando con los disfraces? – insistió, parecía sentirse incomodo, pero le gustaba tanto que estaba dispuesto a seguirle la corriente y más si con eso ella podía ayudar a su amiga y la hermana de su hermana del alma. – sentémonos en la mesa de atrás.




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