(Narrado por Aaron)
El colegio es un disfraz. Un escenario donde me escondo a plena vista, mientras busco al traidor que se atrevió a desafiar a mi familia. Mi padre me ordenó encontrarlo, y yo no fallo. Nunca.
Los pasillos están llenos de risas, conversaciones triviales y miradas curiosas. Los estudiantes se mueven como si nada importara más que las clases, los exámenes o las fiestas del fin de semana. Para mí, todo eso es ruido. Yo no vine aquí a encajar, vine a cazar.
Camino con paso firme, mi altura y mi aura intimidan a cualquiera que se cruce. Los chicos se apartan, las chicas me miran con curiosidad, algunas con descaro. Estoy acostumbrado a esas miradas, pero no me interesan. No me importa ser un misterio para ellos.
Lo que sí me importa es la misión. El traidor está aquí, escondido entre estos muros, y yo lo encontraré. Cada gesto, cada palabra, cada sombra puede ser una pista.
Sin embargo, algo me distrae. Una presencia. Una mirada fugaz que me atraviesa como un reto. Cabello rubio miel, ojos verdes que parecen cambiar con la luz. No sé su nombre, pero su forma de caminar, firme y segura, me provoca algo extraño: interés.
No debería perder tiempo en alguien que no es parte de mi objetivo. Pero hay algo en ella que me irrita y me atrae al mismo tiempo. No baja la mirada, no se aparta como los demás. Es como si me estuviera desafiando sin decir una palabra.
Respiro hondo, ajusto mi chaqueta y continúo. El juego apenas comienza. Y aunque mi misión es clara, sé que esa chica será más que una simple presencia en estos pasillos.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Holis, me gustaría avisar que voy a estar actualizando esta historia los lunes y jueves. Comenten que tal les está pareciendo y voten si les va gustando. Besos, bye.