Me encojo de hombros, restando importancia a eso.
──Yo no tengo mucho que contar, Mario. Tú eres lo más emocionante que me ha pasado en veinte años de vida, y ella ya sabe de ti.
──Qué vida tan triste tienes.
──Mario ──gruño.
Pero él desvía la mirada a detrás de mí, y al seguirla, me topo con la sorpresa de que Sofie acaba de llegar. Puedo notar que nos mira con mucha curiosidad. La desventaja de que el auto de Mario no tenga vidrios polarizados.
Mi amigo suspira.
──Solo ten cuidado, Rosie. Si ella te quiere animar a hacer una locura, consúltalo conmigo. No hagas tonterías solo porque tienes una amiga p…
──Deja de insultarla. ──pido, riendo──. Claro, siempre te contaré, no te preocupes.
──Genial.
──Nos vemos, gracias por traerme.
Me sonríe.
Me bajo y apenas cierro la puerta, acelera.
A esto me refería la otra noche cuando le dio por bajarse para jugar al caballero.
Sacudo la cabeza, ya estoy más que acostumbrada a eso.
Sofie me abraza con fuerza apenas doy la vuelta para saludarla, algo que no dudo en corresponder.
──¿De dónde vienen? ──indaga al separarse.
──Estaba en su apartamento…
Detengo mis palabras ante su mirada curiosa.
──Dime que hicieron algo interesante ──suplica.
Frunzo el ceño.
──Me estaba enseñando a tocar el piano…
──¿A quién le importa tocar el piano? ──pregunta, regañándome──. ¡Tenías que tocarlo a él!
Entorno los ojos, horrorizada.
──Sofie, por Dios, ¡tiene novia!
──¿Y eso qué?
¿Cómo puede pensar así?
──¿Rose?
Al reconocer esa voz, por poco y no lanzo una maldición.
Giro con cierta duda, viendo a Rafael con un cigarrillo entre sus labios mientras me mira con completa atención. ¿Y éste qué hace aquí?
Solo que una vez me mira a los ojos, quedo helada.
──¿Quién es él? ──me pregunta Sofie, sacándome de la ensoñación.
Abro la boca para responder, pero ese idiota habla.
──Soy Rafael, tenemos amigos en común ──le explica.
Sí, claro. Son muy amigos.
──Oh, yo soy Sofie. Su mejor amiga.
Rafael se acerca, arrojando el cigarrillo ya terminado. Pero qué falta de educación tiene ese señor.
──Un placer ──responde y vuelve a mirarme con profundo interés──. ¿Y qué consejo me darías para ganarme el corazón de tu mejor amiga, Sofie?
Eso me irrita.
──Mejor piérdete. ──le escupo antes de dirigirme a mi amiga──. Entremos.
Tiro de su brazo, pero ella se resiste.
──¡Espera, Rosie! ──pide──. Invítalo a pasar.
Me enfoco en ella, ¿está loca?
──Me encantaría pasar ──lo escucho decir a él.
Agh.
Observo de reojo mi casa, no me apetece para nada que sepa donde vivo.
──No creo que…
──Así te hace compañía para cuando Nathan venga ──sigue diciendo Sofie──. Le mencioné que puede entrar por la ventana de tu habitación, ya que como es fácil de subir por allí…
──¡Sofie! ──regaño.
Bueno, eso explica porque vino tan rápido. Dios, ¿qué le diré a mis padres?
──Mmm. ──A Rafael parece divertirle el asunto, no dudo en seguir escupiéndole.
──¿Por qué sigues aquí? ──pregunto con desdén.
Él me dedica una sonrisa ladeada. Suelto a Sofie y me cruzo de brazos ante ese gesto.
──¿Vives por aquí?
──Te pregunté algo.
──Yo también.
Ruedo los ojos, totalmente fastidiada.
Me da igual que lo sepa, no pienso quedarme a escuchar sus tonterías.
Camino con mi amiga hacia mi casa, solo que él nos sigue de cerca.
──Entonces sí vives aquí, bonita.
Sofie suelta una risita, pienso matarla apenas estemos solas.
──Que lo haga o no, no te debe interesar ──respondo de mal humor.
──Vamos…
──No ──espeto ya de mala gana, él está agotando mi paciencia──. Te agradecería que cierres el pico y te vayas, acosarme hasta mi casa es pasarse.
──Te vi en el auto de Mario, no te estaba siguiendo ni mucho menos, Florecita. Fue una linda casualidad.
¿Cómo me llamó?
Por su sonrisa, sé que lo hizo a propósito.
──A mí me parece desagradable ──respondo.
#1764 en Novela contemporánea
#7838 en Novela romántica
#1812 en Chick lit
juvenil, amortoxico, amistad amor traicin drama romance humor
Editado: 13.04.2026