Lo suelto y me paro en la ventana – además no me queda bien siendo una mujer común y corriente entre en tu vida, ustedes llevan un linaje y debes respectarlo. – A tus padres se los escuche cuando lo hablan en la fiesta – lo feliz que están por la boda, que te espera con la chica que has elegido – me volteo y lo encuentro observándome y sus lágrimas corrían por sus mejillas.
Se levantó y llego a donde estaba, me abrazo por detrás y puso su quijada sobre mi hombro con sus ojos cerrados
– no me pida que me aleje de ti Victoria - No me interesa si tenemos hijos o no, no me interesa que seas cinco años mayor que yo.
Me giro y me miro a los ojos – te quiero a ti – solo a ti – tus hijos serian mis hijos – y ellos seria los herederos del trono. Mi cara era de terror
Me acerco pegando su frente ala mia, una apretón desesperado, pero sentía en mi pecho angustia, Al sentir su tristeza
- eres bella – me mira a los ojos.
eran como aquellos ojos de lobos hambriento – diría así porque estallaban fuego - sentí miedo. Pero volví a reaccionar, ese impulso que no me dejaba, volví a apartarlo y decidí sentarme lejos de él. Nos miramos fijamente. El decidió salir. Cerrando la puerta detrás de él. Respire profundo. Me cambie y busque la cama con mis pensamientos perdidos hasta que me dormí
Me desperté y ahí, me lo encontré abrazándome, parecía un bebe con una piel suave y ese perfil tan maravilloso. Me zafe de sus brazos incorporándome
¡Hola…! Me saluda con esa sonrisa encantadora y seductora –
- Cristopher –que no debiste dormir acá. No quiero que los amigos mal interpreten las cosas
- ellos no van a pensar mal. Además, saben que me rechazas, que no te gusto para nada
- No se lo va a creer, no quiero ser la burla de nadie. Me dirigí al baño.Cuando Sali Cristopher ya no estaba en la habitación.
Baje a la cocina había una señora sirviendo el desayuno
“Buenos días” – salude – todos respondieron
– dama Victoria – y ¿Cristopher? – Me exalte al escuchar la pregunta – me miraban a que respondiera
No sé, ¿no está en su pieza? – dije sentándome en la mesa
– no amiga es que Anthony me conto que no durmió en la pieza con él
– a ya… no sé.
Agache a mirar el plato y Rosembert me miraba con una risa picara y su sonrisa que confirmaba que él está conmigo.
“Buenos días” – bajaba Cristofer con una sonrisa de par a par
– hey donde te metiste a noche
- ¿Cómo…?
- Sí…. que anoche no dormiste en la pieza – el me miro
– me quede en la pieza con Victoria – todos me miraron y se reían,
- pero no sean mal pensados. Decidimos dialogar y nos quedamos dormidos. – Yo no daba la cara de la metida de pata de Cristopher – lo primero que le dije y lo primero que hizo.
- Hay amiga – porque no lo digites - no debería haberte dado vergüenza, como dice Cristopher, estaban dialogando y se quedaron dormido – dice Suchy
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Editado: 21.09.2021